El Terral apuesta por la canción de autor y trae a Málaga a El Kanka, Ismael Serrano, Nacho Vegas y Kiko Veneno


28 Febrero 2026

Málaga

CdelSol Noticias

El Terral, viento que anuncia el cambio de estación en Málaga, vuelve a soplo de festival. Del 6 al 28 de junio, el ciclo veraniego ... del Teatro Cervantes convoca esta nueva temporada con un cartel sorpresa. Aunque se presentan nueve conciertos, la realidad acoge catorce: El Kanka aparecerá como gesto central durante seis noches consecutivas, y The Pains of Being Pure at Heart darán un cierre 'indie'. Un programa íntimo, de raíz, que «busca sombra frente al calendario de macroconciertos que arrancan el verano».

El Terral 2026 se celebrará en el Teatro Cervantes de Málaga entre el 6 y el 28 de junio, con entradas ya a la venta para todo el cartel. Abre el ciclo el formato acústico de Ismael Serrano el 6 de junio; seguido del malagueño El Kanka, que del 8 al 14 presentará seis funciones de su nuevo disco 'La calma'. El 21 llega Santiago Auserón con La Academia Nocturna; el 22, el estreno de 'Jerez, tierra de flamenco'; el 23, el diálogo entre Chano Domínguez y Antonio Reyes; el 24, Nacho Vegas; el 25, Rocío Márquez; el 26, Kiko Veneno; y el 28, el broche internacional con el 'indie' de los neoyorquinos The Pains of Being Pure at Heart. Una edición mediterránea que combina canción de autor, rock independiente y flamenco con precios oscilan entre los 10 a 54 euros, según función.

El festival cuenta con la colaboración de Fundación «la Caixa y CaixaBank, además del apoyo del Ayuntamiento de Málaga, dentro de una apuesta compartida por consolidar el Terral como una cita cultural formato medio, centrada en «la calidad artística, la diversidad de estilos que convergen en lo mediterráneo y la experiencia cercana del directo en sala».

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Marilú Báez

«Tras la tempestad, llega la calma». Frase de Juan Antonio Vigar durante la presentación de una edición pensada para «venir a la sombra del teatro, a lo íntimo, a las raíces», en la franja de la alta primavera y comienzo del verano. Más aún, cómo señaló, tras las lluvias torrenciales e incidencias ferroviarias que han marcado el curso de los primeros meses de 2026. El director del Cervantes subrayó el carácter «engañoso» del cartel, con nueve títulos que esconden catorce citas, y el pulso de ventas «muy avanzado». Terral vuelve a conjugar música cercana y étnica frente a los macroconciertos que conviven esas semanas en la ciudad», añadió.

El itinerario despliega acentos. Serrano abre con guitarra y voz; Auserón remezcla su cancionero entre rhythm & blues, jazz y sones caribeños con una banda de vanguardia; 'Jerez, tierra de flamenco' lleva al escenario un mapa emocional del cantante jerezano; Domínguez y Reyes trenzan tradición y jazz; Vegas presenta 'Vidas semipreciosas' tendiendo puentes entre lo íntimo y lo político; Márquez regresa con 'Himno vertical'. flamenco avanzado con dramaturgia; Kiko Veneno vuelve con nuevo disco; y Brooklyn pone cierre shoegaze. Según Vigar, la propuesta «toca nuestras raíces, nuestra música más cercana, más étnica. La que nos define mejor».

El Kanka, seis actos para disfrutar la calma

Del 8 al 14 de junio, el cantautor malagueño El Kanka hace del Cervantes su espacio para extasiar el reposo. El propio Juan Gómez Canca confesó en la presentación llegar de cuatro países en diez días y elegir Málaga como casa emocional. «Me siento amado en mi tierra», asegura. 'La calma', su séptimo álbum, nace de la urgencia en «tiempos de caos, polarización y crispación». Una reivindicación en forma de deseo. Humor, cotidianidad, bolero de ska, rumba de aires brasileños o ecos de Carlos Cano. Canciones que nombran lo pequeño para hablar de la «búsqueda infinita de la serenidad».

Hubo un guiño al 28-F. Con guitarra desnuda, el Kanka cantó 'Andalucía' al terminar la presentación. Versos que recorren calles, alamedas y personajes como Lorca o Picasso. Dejó, de la mano con su nuevo álbum, la frase «ojalá un mundo distinto». Tras la actuación previa al festival, dejó su huella en el Teatro Cervantes. Literalmente. El malagueño selló su mano, con pintura de color azul, en la pared del Museo de Huellas de la tercera planta del teatro.

Con esta edición, el Terral reafirma su condición de refugio musical frente al ruido del verano. Un espacio para escuchar sin prisas. Para dejarse atravesar por la música, la raíz y la emoción compartida. Entre acordes de guitarra, un flamenco que dialoga con el jazz y el 'indie' que mira al Mediterráneo desde Brooklyn, el ciclo vuelve a reclamar el valor de la escucha atenta y del encuentro íntimo con los artistas. En tiempos de agendas saturadas y grandes escenarios, el Cervantes propone, un año más, bajar la intensidad de lo moderno para que, durante unas noches de verano, sople la calma.