1 Junio 2026

Málaga

CdelSol Noticias

En una llanura agrícola donde el paisaje se ordena entre cultivos, caminos de tierra y memoria andalusí, emerge un ser vivo que rompe cualquier escala humana: un olivo que parece haber crecido al margen del tiempo y que hoy se alza como una de las joyas naturales más singulares de la provincia de Málaga. Su presencia, silenciosa y monumental, domina el entorno del arroyo Carnicero, en el término municipal de Casabermeja, a apenas 20 kilómetros de la capital malagueña.

El conocido como olivo milenario del arroyo Carnicero es un ejemplar de referencia dentro del patrimonio natural de la provincia de Málaga. Su reconocimiento como Mejor Olivo Monumental de España en 2013 por la Asociación Española de Municipios del Olivo (AEMO) situó este árbol en el mapa nacional del olivar histórico.

Ubicado en el entorno del Campo de Cámara, una comarca tradicionalmente vinculada al cultivo del olivo y considerada en época andalusí como el “granero de Málaga”, este ejemplar se integra en un paisaje agrícola donde la olivicultura ha sido una actividad estructural durante siglos. En sus inmediaciones, especialmente en las zonas próximas al arroyo Coche, se conservan otros ejemplares centenarios, aunque ninguno alcanza la magnitud del olivo de arroyo Carnicero.

Un árbol milenario con estructura monumental

La singularidad de este olivo reside tanto en su antigüedad como en su estructura biológica. Estudios científicos realizados por la Universidad de Córdoba han acreditado su longevidad, estimada en más de mil años, situándolo como un testimonio vivo del desarrollo agrícola en el Mediterráneo andaluz.

El árbol está formado por tres grandes troncos, cada uno con más de siete metros de perímetro, que nacen de una misma raíz. Esta configuración ha sido confirmada mediante análisis genéticos y estudios botánicos, que han determinado que se trata de un único ejemplar injertado sobre un acebuche, probablemente durante la Edad Media en el periodo de Al-Ándalus.

El conjunto presenta una envergadura extraordinaria. Su copa supera los 80 metros de diámetro y el perímetro total de sus tres troncos se aproxima a los 40 metros. Esta magnitud ha llevado a describirlo, en el ámbito municipal, como una auténtica “catedral de madera viva”, reflejando su condición de elemento singular dentro del paisaje agrícola malagueño.

Abrazar un gigante: dimensiones del olivo monumental

Las dimensiones del olivo milenario del arroyo Carnicero han generado una referencia popular muy gráfica: el árbol es tan amplio que requeriría la participación de unas 30 personas para rodear su tronco de forma simultánea. Esta imagen resume la escala excepcional del ejemplar dentro del conjunto de olivos monumentales de la península ibérica.

Así brilla el olivo milenario de Málaga. / Ayuntamiento de Casabermeja

A nivel botánico, el árbol pertenece a una paleovariedad de olivo aún no catalogada, lo que añade un valor científico adicional a su importancia histórica. Su existencia también está vinculada a los primeros procesos de sobreinjerto en la olivicultura del litoral mediterráneo, especialmente documentados en las provincias de Málaga y Almería.

Producción de aceite y continuidad agrícola

Pese a su edad milenaria, el olivo continúa en producción. Sus aceitunas forman parte de una edición limitada de aceite de oliva elaborada en la almazara Molino del Hortelano. Este dato refuerza su condición de árbol activo dentro del ciclo agrícola, manteniendo su vínculo con la economía rural de la zona.

El estado de conservación del ejemplar ha sido posible gracias a la combinación del clima de la comarca y a los cuidados recibidos a lo largo del tiempo, factores que han permitido su supervivencia hasta la actualidad.

Ruta de acceso al olivo milenario de Casabermeja

El acceso al olivo milenario del arroyo Carnicero se realiza a través de la carretera MA-3404, que conecta Casabermeja con Villanueva de la Concepción. A aproximadamente un kilómetro de la Venta Pedro, aparece un desvío de tierra situado a la derecha de la vía principal.

Desde ese punto, un carril de tierra conduce en pocos metros hasta la localización del ejemplar, donde se encuentra un cartel descriptivo que identifica el olivo y contextualiza su importancia. Aunque el árbol se sitúa en una finca privada, su acceso es posible siguiendo este recorrido, sin necesidad de grandes desvíos adicionales.