Málaga afronta una decisión clave sobre la ubicación de la Nueva Rosaleda


23 Junio 2026

Málaga

CdelSol Noticias

El futuro del estadio de La Rosaleda entra en una fase decisiva. Las tres administraciones propietarias del recinto —el Ayuntamiento de Málaga, la Junta de Andalucía y la Diputación Provincial— analizarán las conclusiones del estudio encargado para determinar cuál es la alternativa más viable para desarrollar el nuevo estadio de la ciudad.

La decisión adquiere una relevancia especial en el nuevo escenario deportivo del Málaga CF. El ascenso del conjunto blanquiazul a Primera División ha vuelto a situar en el centro del debate la necesidad de disponer de unas instalaciones adaptadas a las exigencias deportivas, comerciales y operativas de la máxima categoría.

El informe ha sido elaborado por la unión temporal de empresas integrada por TYPSA y Fenwick Iribarren, responsables de estudiar las ventajas, dificultades y costes asociados a los diferentes emplazamientos planteados.

Aunque sus conclusiones servirán de base para orientar la decisión institucional, el documento no tendrá carácter vinculante. La elección definitiva deberá ser acordada por las tres administraciones implicadas.

Cinco alternativas iniciales y tres ubicaciones finalistas

El estudio comenzó analizando cinco posibles localizaciones para la Nueva Rosaleda. Sin embargo, las alternativas de Lagar de Oliveros y la Manzana Verde quedaron descartadas durante las primeras fases del proceso.

Las limitaciones urbanísticas, los problemas de accesibilidad o la incompatibilidad con las necesidades del proyecto redujeron la lista a tres opciones: ampliar el estadio actual, levantar un nuevo complejo en terrenos próximos a la Universidad de Málaga o desarrollar el proyecto en el sector de San Cayetano.

Cada una presenta oportunidades diferentes, pero también obstáculos relacionados con el planeamiento, la movilidad, la disponibilidad de suelo y los plazos necesarios para completar las obras.

Ampliar La Rosaleda sin abandonar su ubicación histórica

La primera posibilidad consiste en reformar y ampliar el actual estadio de La Rosaleda. Su principal ventaja es la ubicación, integrada en un entorno urbano consolidado y estrechamente relacionado con la historia del Málaga CF y de su afición.

Mantener el estadio en Martiricos evitaría trasladar al club a otra zona de la ciudad y conservaría uno de los espacios deportivos más reconocibles de Málaga.

Sin embargo, esta opción también plantea importantes dificultades técnicas. La ampliación podría afectar a las calles que rodean el estadio y obligaría a reorganizar diferentes usos durante la ejecución de las obras.

Otro de los principales condicionantes es la cercanía al cauce del Guadalmedina. La disponibilidad limitada de espacio complica el encaje de un estadio con capacidad para alrededor de 45.000 o 50.000 espectadores y con todos los servicios complementarios que requiere una instalación moderna.

A pesar de estas dificultades, existe un antecedente técnico favorable. Un anteproyecto elaborado en 2012 por el arquitecto José Seguí planteaba la posibilidad de ampliar La Rosaleda hasta alcanzar aproximadamente las 50.000 localidades.

La continuidad en Martiricos parece contar además con el respaldo del alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, quien se ha mostrado públicamente favorable a estudiar la permanencia del estadio en su actual emplazamiento.

Los terrenos de la Universidad destacan por su accesibilidad

La segunda alternativa se encuentra en terrenos vinculados al entorno universitario. Esta opción dispone de espacio suficiente para construir el estadio y desarrollar instalaciones complementarias destinadas a mejorar la rentabilidad económica del complejo.

El proyecto no se limitaría al recinto deportivo. También podría incluir zonas comerciales, espacios de restauración, servicios de ocio u otras actividades capaces de generar ingresos durante todo el año, independientemente de la celebración de partidos.

El área estudiada cuenta con 66.037 metros cuadrados de suelo y una edificabilidad aproximada de 14.441 metros cuadrados.

Uno de sus principales puntos fuertes es la accesibilidad. La proximidad al Metro de Málaga, las líneas de autobús y las principales vías de circulación facilitaría la llegada de los aficionados y reduciría la dependencia del vehículo privado.

Además, el planeamiento urbanístico ya se encuentra aprobado y las obras de urbanización están avanzadas, lo que permitiría acortar algunos de los plazos administrativos.

No obstante, el emplazamiento podría estar condicionado por afecciones relacionadas con la actividad aeroportuaria, la gestión hidrológica y la red viaria. Estos aspectos tendrían que resolverse antes de dar luz verde al proyecto.

San Cayetano ofrece más suelo, pero exige una larga tramitación

La tercera localización es el sector de San Cayetano, un espacio que ya aparece contemplado en el Plan General de Ordenación Urbanística de Málaga como posible ubicación para un nuevo estadio.

Se trata de la alternativa con una mayor disponibilidad de terreno. El sector dispone de alrededor de 124.893 metros cuadrados, lo que permitiría construir un gran complejo deportivo y reservar espacio para futuras ampliaciones.

Esta superficie facilitaría la creación de aparcamientos, zonas comerciales, instalaciones deportivas complementarias y nuevos accesos.

Su principal inconveniente es el tiempo necesario para desarrollar el proyecto. La zona requiere nuevas infraestructuras de movilidad y todavía tiene pendientes varios instrumentos urbanísticos esenciales.

Entre los trámites que deben completarse se encuentran el Plan Especial, el proyecto de urbanización y el plan de sectorización. La elaboración, aprobación y ejecución de estos documentos podría prolongar el proceso durante varios años.

Por este motivo, aunque San Cayetano ofrece más posibilidades de crecimiento a largo plazo, también es la opción que podría necesitar una mayor espera antes del inicio de las obras.

Un estadio preparado para las grandes competiciones europeas

El pliego técnico establece que la Nueva Rosaleda deberá reunir las condiciones necesarias para obtener la categoría 4 de la UEFA, el nivel más alto dentro de la clasificación de estadios del organismo europeo.

El futuro recinto tendría una capacidad estimada de entre 45.000 y 55.000 espectadores. También deberá cumplir exigentes estándares de seguridad, accesibilidad, evacuación, servicios para los equipos, zonas destinadas a los medios de comunicación y espacios de hospitalidad.

La evaluación no se limita, por tanto, a determinar dónde puede construirse el estadio. El informe también analiza la forma en la que cada alternativa se integraría en la ciudad, su impacto sobre el tráfico y la capacidad de generar actividad económica más allá de los encuentros deportivos.

La decisión final estará en manos de las tres administraciones

El estudio técnico permitirá conocer qué opción presenta el mejor equilibrio entre costes, plazos, accesibilidad, integración urbana y posibilidades de explotación.

No obstante, las consultoras no elegirán la ubicación. El informe tendrá carácter orientativo y corresponderá al Ayuntamiento de Málaga, la Junta de Andalucía y la Diputación Provincial alcanzar un acuerdo sobre el futuro del estadio.

La ampliación de La Rosaleda conserva el valor emocional y urbano de Martiricos, pero presenta importantes restricciones de espacio. Los terrenos universitarios ofrecen buenas conexiones y un planeamiento más avanzado, mientras que San Cayetano dispone de una mayor superficie a costa de una tramitación considerablemente más extensa.

Málaga afronta así una decisión que condicionará durante décadas el futuro del club, la movilidad en la ciudad y el desarrollo de uno de sus principales equipamientos deportivos.

Fuente informativa: El Español