Parece un monumento de película, pero está en Málaga y casi nadie lo conoce: 52 metros de alto y 100 de largo


1 Junio 2026

Málaga

CdelSol Noticias

Unas veces la historia se esconde bajo capas de tiempo; otras, se alza en mitad de un barranco como si esperara ser descubierta. En la provincia de Málaga, entre el paisaje abrupto que antecede a la costa de Maro y los ecos del pasado industrial de la Axarquía, emerge una construcción que rompe cualquier expectativa del caminante: un acueducto monumental de ladrillo que, más que infraestructura hidráulica, parece una escena detenida en el tiempo.

El acceso a este enclave singular se articula a través de una ruta de senderismo que parte desde la antigua carretera N-340, en dirección a Maro y la zona de la Cueva de Nerja. Este recorrido discurre por un entorno donde conviven caminos rurales, restos de antiguas infraestructuras y paisajes de transición hacia los acantilados del litoral mediterráneo.

A lo largo del itinerario, el sendero atraviesa puntos reconocibles como la Ermita Ventorrillo Santo Cristo y el cruce señalizado hacia la Cala del Barranco de Maro. El trazado desciende inicialmente por una pista asfaltada que, progresivamente, se transforma en un camino de tierra, marcando la transición hacia un entorno más natural y encajado en el relieve.

Uno de los momentos más característicos del recorrido se produce al cruzar bajo el puente de la N-340. Desde ese punto, un desvío a la izquierda conduce hacia el fondo del barranco, donde el paisaje se estrecha entre curvas pronunciadas, túneles naturales de cañizo y pequeños regatos de agua que acompañan el descenso hacia el acueducto.

El Acueducto del Águila: una obra de ingeniería del siglo XIX

En el corazón del barranco de la Coladilla, en las proximidades de Maro, se encuentra el Acueducto del Águila, también conocido como Puente del Águila. Esta estructura fue construida entre 1879 y 1880 con el objetivo de abastecer de agua a la fábrica azucarera de San Joaquín, ubicada en el pago de Las Mercedes.

La obra fue diseñada por el maestro local Francisco Cantarero Martín, cuya firma permanece inscrita junto al templete central del acueducto, como testimonio de su autoría y del contexto técnico en el que se desarrolló la construcción.

El Acueducto del Águila, en el barranco de la Coladilla, cerca de Maro. / malaga.es

El acueducto alcanza una altura de 52 metros y una longitud aproximada de 100 metros. Su estructura está formada por cuatro niveles de arcos de medio punto peraltados, sumando un total de 36 arcos visibles realizados en ladrillo. En su parte superior se levanta un templete coronado por una veleta con forma de águila bicéfala, elemento que da nombre al conjunto arquitectónico.

Arquitectura, decoración e influencias estilísticas

La cara norte del acueducto, considerada la más ornamentada, concentra una serie de elementos decorativos de gran valor patrimonial. Entre ellos destacan los arcos ciegos de herradura apuntados, así como bolas de terracota dispuestas sobre peanas de ladrillo.

Un friso compuesto por 18 grupos de arcos incrementa el impacto visual del conjunto, elevando el número total de arcos decorativos hasta los 70. Este lenguaje arquitectónico evidencia una clara influencia mudéjar, en la que se fusionan tradiciones de raíz islámica con elementos de carácter renacentista.

Aunque su función original fue estrictamente práctica —el transporte de agua desde el río Maro hasta la industria azucarera—, el diseño del acueducto incorporó también una intención estética, especialmente visible en su cara norte, orientada hacia el antiguo camino que conectaba Nerja con Almuñécar.

Una infraestructura aún en uso y su restauración reciente

El Acueducto del Águila continúa activo en la actualidad, manteniendo su función en labores de regadío. Este uso continuado lo convierte en un ejemplo vivo de arquitectura hidráulica tradicional en la provincia de Málaga, donde el patrimonio histórico sigue integrado en el funcionamiento cotidiano del territorio.

Entre 2010 y 2012 se llevó a cabo un proceso de restauración que permitió recuperar parte de su policromía original y conservar elementos epigráficos como la inscripción “Pura y limpia concepción”, situada en el piso central de la estructura. Esta intervención contribuyó a la preservación del conjunto sin alterar su fisonomía histórica.

Detalles del Acueducto del Águila. / malaga.es

Asimismo, se habilitaron espacios en ambos márgenes de la carretera para facilitar el estacionamiento y permitir la contemplación del acueducto sin interferir en el tráfico de la zona.

El legado de la industria azucarera en la Axarquía

La existencia del Acueducto del Águila está estrechamente vinculada al desarrollo de la industria azucarera en el litoral oriental de Málaga. La caña de azúcar, introducida en época musulmana y cultivada intensamente en esta franja costera, dio lugar a una red de ingenios y fábricas que marcaron el paisaje económico de la comarca.

La fábrica de San Joaquín, a la que abastecía este acueducto, forma parte de ese entramado histórico que conecta la ingeniería hidráulica con la producción agrícola e industrial de la zona. Este legado se refleja también en otros espacios patrimoniales del entorno andaluz, como el Museo Preindustrial del Azúcar en Torrox o la antigua Fábrica de Azúcar de Motril, en la vecina provincia de Granada.

En este contexto, el Acueducto del Águila se mantiene como uno de los testimonios más representativos de aquella etapa histórica, combinando funcionalidad, arquitectura monumental y continuidad en el uso del agua dentro del paisaje malagueño.