Un producto redondo para Factoría Echegaray


21 Febrero 2026

Málaga

CdelSol Noticias

¿Se acuerdan del comienzo de '¡Qué ruina de función!'? Al comienzo de la película aparece Michael Caine a punto de estrenar una obra teatral. ... Deambula por los pasillos del teatro nervioso, taciturno, esquivo, sin poder contener su miedo atroz al fracaso. Todo lo contrario que Juan Fleta, que desde el hall del Teatro Echegaray, antes de abrir puertas, ha saludado y departido con varias personas que esperábamos fuera. Se le notaba seguro y con razón. 'Conserveras del tiempo', que firma como autor y director, seguramente es el trabajo más redondo que ha pasado por Factoría en años, al menos desde 'Gólosa'.

Ayuda mucho tener un texto en condiciones, algo que se suele echar de menos en las selecciones de Factoría. Los compañeros dramaturgos de la Asociación de Autoras y Autores de Teatro (AAT) concedieron a Fleta el XIII Premio Jesús Campos por esta bonita historia sobre cuatro mujeres que viven, trabajan, se cuidan, en 1975, en una fábrica de conservas. Y que el diseño de iluminación sea de Jorge Colomer, que hace una propuesta preciosa con la luz, voy a repetirme, de lo mejor que he visto en Factoría en años, y siempre al servicio de la función. Con virtuosismo consigue que se levanten paredes sin poner un solo ladrillo, y que el fulgor atrape siempre a estas mujeres en pequeñas latas de conserva. Hay más: Fleta apuesta por el sonido, protagonista en las muchas transiciones, y María Luisa Tomás se luce creando un espacio sonoro limpio, potente, genuino, andaluz.

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Carlos Díaz / Factoría Echegaray.

Para que me entiendan, si la obra fuera una canción sería una de María Peláe. Porque respira autenticidad, sabiduría, acento. Recupera la memoria de esas mujeres que, a golpe de refrán, no te decían nada y te lo decían todo. Fleta acierta dejando que sean ellas mismas, que sean heroínas a su manera, sin Odiseos con bigote, a pesar de esa campanita de la señorita Julia, de esa presencia anacrónica, invisible y subyugante que ejercía el hombre en el franquismo. Una presencia que, lejos de estar superada, nos ha golpeado esta semana con la querella de una inspectora de policía contra su jefe por un presunto delito de agresión sexual. España aún huele a Varón Dandy.

Esta obra habría que verla sólo por disfrutar de Inma Caballero. Tiene dos personajes muy diferentes y en ambos construye una personalidad fascinante con una naturalidad pasmosa

Si todo esto fuera poco, esta obra habría que verla sólo por disfrutar de Inma Caballero. Tiene dos personajes muy diferentes y en ambos construye una personalidad fascinante con una naturalidad pasmosa. Ya me dejó con la boca abierta en 'Los invisibles' y con esta obra creo que habría que considerarla como una de las mejores actrices que tiene Málaga en la actualidad. En un nivel muy alto completan el reparto Alejandra Cid, Virginia DeMorata y Magda Salinas, cada una dando un toque especial a sus conserveras. Las cuatro consiguieron que el público femenino gritara con ellas «pan y libertad para todas».

Así que normal que Fleta estuviera tan tranquilo, creo que sabía que tenía un buen producto entre manos. Un producto, sin embargo, que creo que aún necesita más ritmo en las escenas, más agilidad en las transiciones. Por momentos la obra se interrumpe mucho, no deja que te abandones. Hay tiempo, están programadas seis funciones hasta el 28 de febrero. Y, sobre todo, creo que dura demasiado, casi dos horas, con uno de esos finales que son como cuando alguien se despide pero no se acaba de ir. Poco importa, el verdadero final fue un aplauso en pie de un Teatro Echegaray abarrotado donde no sonó ningún móvil durante la representación.