¿Pueden 30 nombres propios definir la historia de España?
9 Febrero 2025
Necesitas saber
Miramos frecuentemente al pasado buscando la devolución de nuestra imagen.
Pero el pasado no es un espejo: en palabras del geógrafo e historiador
estadounidense David Lowenthal, es un país extraño. Y muy
complejo. De ahí que sea necesario hacer una selección de hechos y personajes
para hablar de él.
Esa selección es inevitable ante la inmensidad del pasado, pero también
puede ser peligrosa y tendenciosa, sobre todo cuando son instituciones sin
naturaleza ni intención académica quienes la realizan.
Los personajes y hechos históricos que dan nombre a nuestras calles, se
inmortalizan en estatuas o monumentos, se conmemoran en festividades o se
rememoran en series, documentales, programas televisivos o artículos de
prensa no son más que una selección subjetiva (y en ocasiones arbitraria) de
aquellos que pretenden representar los
valores sobre los que se construye el “nosotros”.
El problema es que esa selección (de la que se hace eco también la historia escolar), muchas veces supone crear
una imagen del pasado para justificar lo que se quiere ser ahora. Y eso supone
la perpetuación de unas narrativas maestras: un discurso estandarizado, muchas
veces auspiciado desde las instituciones, acerca de cómo se ha producido la
formación de los países. Estas narraciones maestras suelen defender que desde
el origen ya se era, se pensaba y se sentía tal y como se es ahora. Es lo que
se conoce como “esencialismo”.
La imagen del pasado de los
docentes
Para intentar conocer qué imagen del pasado tienen los futuros docentes de
la etapa educativa primaria (que reciben los niños y niñas en España entre los
6 y los 12 años), un grupo de investigadores de distintas universidades
españolas pusimos en marcha el proyecto EduHicon.
Encuestamos a más de 600 docentes en formación y en activo de toda España.
Únase y apueste por información
basada en la evidencia.
Suscribirme al
boletín
Los docentes en formación participantes, que podían elegir libremente
quiénes eran los cuatro personajes más importantes de la historia de España,
coincidieron en una treintena de figuras, que copaban más del 83 % de las
respuestas. Por orden de frecuencia, aparecen: Franco, Cristóbal Colón, Juan
Carlos I, Isabel la Católica, Miguel de Cervantes, los Reyes Católicos, Adolfo
Suárez, Miguel Primo de Rivera, Isabel II, Federico García Lorca, Felipe II,
Clara Campoamor, Napoleón, Carlos I, Juana I de Castilla, Alfonso X, Felipe VI,
Don Pelayo, Fernando VII, El Cid y Pablo Ruiz Picasso.
Estos personajes dan una imagen del pasado muy concreta: casi
totalmente masculina y dominada por personajes de
carácter político (reyes y militares principalmente), en la que se relega a las mujeres a un segundo plano.
¿Dónde están las reinas?
Las repuestas de la encuesta coinciden con el papel de las mujeres en
los libros de texto de Historia, reducido a
colectivos o acompañantes de personajes masculinos.
Pero la investigación histórica actual ha puesto sobre la mesa el
importante papel que ejercieron las monarcas a lo largo de la historia de
España, ya sean titulares del reino, regentes, madres de reyes o
consortes, por centrarnos en concreto en los personajes relacionados
con el poder, como han hecho quienes respondieron a nuestras preguntas.
Ninguna de las reinas que jugaron un papel clave en el gobierno de sus
territorios (Urraca, Berenguela, Blanca de Castilla, Violante de Aragón, María de Molina o Isabel de Farnesio,
entre otras) aparecen mencionadas en esa lista de treinta figuras más
importantes en la historia de España.
Los referentes históricos son importantes no solo porque nos rodean en
nombres de calles o plazas, en estatuas o festividades: ayudan a la acción.
Visibilizar personajes es crucial porque inspiran y dan argumentos para actuar.
Cuando Isabel I quiso justificar su acceso al trono, siendo mujer y habiendo
otros pretendientes como su propio marido, en sus argumentaciones recurrió
a figuras femeninas históricas que le precedieron (Urraca, Sancha de León, Berenguela y otras) para
convencer a los nobles para que apoyaran su candidatura al trono.
Cambio: ¿solo a través de la
violencia?
Aparte de esta visión androcéntrica, la mayoría de los personajes citados
están vinculados con situaciones de violencia (guerras, invasiones, golpes de
estado, represión…). El hecho de que Francisco Franco sea el personaje más
citado es buen ejemplo de ello.
Esto sucede porque, por un lado, el carácter traumático de la violencia
hace que aquellos personajes o acciones vinculados con situaciones que han
generado un importante impacto emocional tienden a ser recordados con mayor
frecuencia.
También porque estos personajes suelen aparecer en los libros de texto
relacionados con esas acciones bélicas o violentas que llevaron a cabo: el
tratamiento que se hace de estas guerras en los manuales escolares genera una
idea utilitarista de la violencia. Así, en las narrativas históricas, guerras,
conquistas, rebeliones, revoluciones y represiones suelen ser consideradas
como los principales factores de la historia.
El problema surge cuando, en lugar de destacar las responsabilidades y consecuencias negativas como la
destrucción, las muertes y el sufrimiento de determinados
colectivos, se da mayor énfasis a los avances sociales, económicos o políticos
que supuestamente supusieron esos cambios traumáticos.
Esta asociación (personaje-actos violentos-cambio) no ofrece alternativas u
opiniones contrarias a la implementación de la violencia. Por eso, para
personajes relacionados con los acontecimientos ocurridos en España entre 1936
y 1939, Franco se impone en el imaginario colectivo a Unamuno, a Amparo Poch y a quienes no consideraban
la guerra como el único camino para la resolución de conflictos.
Napoleón, El Cid, Don Pelayo, Fernando VII… destacan, sobre todo, por
protagonizar procesos violentos. Pero esas voces opuestas a la violencia como
único medio para resolver conflictos también existieron, y no deben olvidarse
para no generar la idea de que la violencia es el mejor, cuando no único medio,
para resolver diferencias y avanzar.
La Historia como fuerza
cohesionadora
Finalmente, los personajes seleccionados ofrecen una imagen muy común y
estereotipada en la historia de España, en la que se tiende a ensalzar a
aquellos que han participado en la forja y creación de la unidad de la nación.
Desde Don Pelayo, pasando por los reyes cristianos medievales, los Reyes
Católicos, los forjadores del Imperio y los Borbones centralistas, hasta los
protagonistas de la lucha contra Napoleón, la creación del Estado Liberal y,
finalmente, el traumático devenir de la Guerra Civil, la dictadura y la
Transición.
La selección obvia multitud de voces que muestran la diversidad de la historia de España: no se
tiene en cuenta a disidentes, minorías, heterodoxos, marginados o a los que se han considerado
como “los otros”: hispanomusulmanes, judíos, moriscos…
La selección muestra que la historia se usa más como elemento para
cohesionar al grupo, dotándolo de valores que respondan a “necesidades” de la
actualidad, que como un conocimiento crítico del pasado.
Más allá de los ‘grandes hombres’ y
nombres
Para que nuestra visión de la historia visibilice personajes más allá de
los “grandes hombres”, hemos puesto en marcha el proyecto Lethe
para su uso en el contexto escolar. Este proyecto tiene como
objetivo guiar a los docentes para introducir la diversidad y la
multiperspectiva en las lecciones de Historia e implementar métodos activos y
creativos. Para ello, presta atención al papel de las mujeres, a la infancia o
a los migrantes como aspectos que luchan contra la visión simple de la historia
que puede ser resumida en apenas un puñado de nombres.
Queremos mostrar un pasado plural y complejo. Dinámico y cambiante. Mostrar
sociedades que se adaptan y cambian. Evitar, en definitiva, enseñar un pasado
que se limite a ser un reflejo del presente.
Noticias similares
Mar
12
La terapia celular abre una nueva vía para acabar con la calvicie
Necesitas saber
Mar
7
Así afectan las plantas y los perros a la calidad del aire de nuestras casas
Necesitas saber
Feb
27
Cómo el hidrógeno natural, oculto en las profundidades de la Tierra, podría convertirse en una nueva fuente de energía.
Necesitas saber
Feb
11
¿Es el kéfir mejor que el yogur para nuestra salud intestinal?
Necesitas saber
Feb
8
En la Super Bowl de Bad Bunny se canta en español: de hito cultural a marcador político
Necesitas saber
Ene
28
Por qué a algunos les gusta el picante: la ciencia del picor
Necesitas saber
Ene
9
¿Qué es un panettone? ¿Un dulce navideño italiano? ¿Un brioche de tamaño XL? ¿Una bomba de calorías? ¿Una masa formada por redes de gluten, almidones gelificados, azúcares, aromas y alveolos?
Necesitas saber
Ene
8
La ‘receta’ social, una medida urgente en la era de la nueva longevidad
Necesitas saber
Nov
20
Inscrita en la Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO desde 2013, la dieta mediterránea es una parte esencial de nuestra cultura que, además, produce efectos beneficiosos en la salud. Pero su poder protector no reside en los
Necesitas saber
Oct
22
El cerebro del elefante: mucho más que memoria
Necesitas saber