Así afectan las plantas y los perros a la calidad del aire de nuestras casas
7 Marzo 2026
Necesitas saber
¿De verdad las plantas limpian el aire de casa? ¿Y es
cierto que las mascotas lo empeoran? Son ideas muy extendidas, pero cuando
miramos la evidencia científica, la historia cambia bastante. Ni las macetas
son purificadores naturales, ni los perros son pequeños emisores peligrosos.
Mientras, para sorpresa de algunos, los humanos seguimos siendo los mayores
“contaminadores” de nuestro propio hogar.
Las plantas no limpian tanto
La idea de que las plantas limpian el aire viene de
estudios realizados en cámaras selladas. En una casa normal, con ventanas,
corrientes de aire y volúmenes grandes, ese efecto prácticamente desaparece.
Las revisiones científicas coinciden en
que harían falta decenas o, incluso, cientos de plantas por metro cuadrado para
notar una reducción apreciable de contaminantes como formaldehído o benceno. Se
trata de compuestos orgánicos perjudiciales para nuestra salud que pueden estar
presentes en el aire y provienen del tráfico, del humo del tabaco o de
materiales de construcción.
El efecto de los jardines verticales interiores
Sin embargo, aquí hay un matiz interesante: los
jardines verticales interiores, que concentran muchas plantas en un mismo
plano, sí pueden lograr mejoras medibles en ciertas condiciones. Un estudio
de 2021 mostró reducciones de CO₂ del 12–17 % y de PM2.5
(partículas de menos de 2,5 micras) del 8–14 % en un pasillo con una pared
vegetal frente a otro idéntico sin ella.
En la misma línea, un
trabajo de 2026 en un edificio administrativo encontró que,
cerca del jardín vertical, disminuía el formaldehído hasta un 40 %, aunque
el efecto desaparecía a pocos metros.
Eso sí: estos sistemas requieren buen diseño y
mantenimiento. El mismo estudio detectó más esporas de moho en zonas donde la
humedad era elevada o el cuidado no era óptimo.
Únase y apueste por información basada en la
evidencia.
Suscribirme al boletín
Así, aunque una maceta no limpia significativamente el
aire, un jardín vertical grande y bien mantenido, en zonas concretas, sí puede
ayudar modestamente.
Además, las plantas aportan beneficios microclimáticos
(humedad, confort, pequeñas reducciones térmicas) y efectos psicológicos positivos. Por tanto, no
podemos considerarlas como filtros de aire, pero sí como elementos de
bienestar.
¿Y los perros? ¿Liberan muchas emisiones
contaminantes?
En cuanto a las mascotas, un reciente estudio midió por primera vez las emisiones
reales de perros y humanos en una cámara controlada. Según los resultados, un
perro grande emite aproximadamente la misma cantidad de CO₂ y amoniaco que un
persona adulta, mientras que un ejemplar pequeño genera bastante menos.
En segundo lugar, las partículas que liberan son del
mismo orden que las nuestras, salvo en perros muy activos que levantan más
polvo.
La principal diferencia es que estos animales aportan
microbios del exterior, lo cual aumenta la diversidad microbiana del hogar. Sin
embargo, esto no es necesariamente malo, ya que algunos estudios sugieren que puede
favorecer nuestro desarrollo inmunitario.
El dato que lo cambia todo: ¿cuánto emitimos los
humanos?
Mucho más que cualquier perro… y desde luego más que
cualquier planta. Un estudio de 2022 mostró que cada persona emite más
de 2 000 microgramos/hora de compuestos orgánicos volátiles, cifra que se
duplica cuando hay ozono en el aire exterior, porque reacciona con las grasas
de nuestra piel.
Además, al movernos, levantamos polvo, fibras y
partículas. Por tanto, el mayor impacto en el aire interior viene de nuestras
propias actividades: cocinar, limpiar, ducharnos, usar ambientadores o,
simplemente, estar presentes.
Leer más: La elevada contaminación del aire en el interior de los
hogares activa las alarmas
Es importante recalcar que no solo importa cuántas
partículas hay, sino cómo reaccionan en nuestro cuerpo. En este sentido, las
asociadas a los perros suelen ser más grandes y menos reactivas que las finas
de origen urbano o las que generamos al cocinar.
Entonces… ¿mejor tener macetas o mascotas?
No hay que elegir. Las plantas, especialmente si se
agrupan en jardines verticales bien diseñados, pueden aportar pequeñas mejoras
locales y mucho bienestar. Las mascotas, en realidad, emiten menos de lo que
creemos. Y el aire de casa depende mucho más de nosotros que de ellos.
La receta sigue siendo la misma: ventilar, reducir
fuentes contaminantes… y disfrutar de una casa con vida.
·
mascotas
·
plantas
Noticias similares
Mar
12
La terapia celular abre una nueva vía para acabar con la calvicie
Necesitas saber
Feb
27
Cómo el hidrógeno natural, oculto en las profundidades de la Tierra, podría convertirse en una nueva fuente de energía.
Necesitas saber
Feb
11
¿Es el kéfir mejor que el yogur para nuestra salud intestinal?
Necesitas saber
Feb
8
En la Super Bowl de Bad Bunny se canta en español: de hito cultural a marcador político
Necesitas saber
Ene
28
Por qué a algunos les gusta el picante: la ciencia del picor
Necesitas saber
Ene
9
¿Qué es un panettone? ¿Un dulce navideño italiano? ¿Un brioche de tamaño XL? ¿Una bomba de calorías? ¿Una masa formada por redes de gluten, almidones gelificados, azúcares, aromas y alveolos?
Necesitas saber
Ene
8
La ‘receta’ social, una medida urgente en la era de la nueva longevidad
Necesitas saber
Nov
20
Inscrita en la Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO desde 2013, la dieta mediterránea es una parte esencial de nuestra cultura que, además, produce efectos beneficiosos en la salud. Pero su poder protector no reside en los
Necesitas saber
Oct
22
El cerebro del elefante: mucho más que memoria
Necesitas saber
Oct
14
De los tambores taínos a Bad Bunny: el legado musical que define a Puerto Rico
Necesitas saber