Cómo conseguir enfriar bebidas en el menor tiempo posible según la ciencia (y no es en el congelador)


23 Mayo 2025

Necesitas saber

Por mucho que nos digan que es más efectivo tomar algo tibio para combatir el calor, no hay nada como una bebida refrescante en plena subida de las temperaturas. Mantenerse bien hidratado es esencial y un buen trago de agua fría, limonada o refresco ocasional, recién salido de la nevera, sienta de maravilla. Pero, ¿y si se nos ha olvidado reponer las reservas de bebidas frías?


El congelador y los cubitos parecen la solución más obvia, pero no es la única ni la más efectiva. El hielo además aguará nuestra bebida antes de que se enfríe, pero sí podrán ser muy útiles empleando otra técnica mucho más rápida. Hay un método infalible para enfriar las bebidas rápidamente, no hace falta usar el congelador y además tiene su explicación científica.

 

Agua, hielo... y sal

Es uno de los métodos más antiguos que se llevan usando para enfriar bebidas, muy útil cuando no existían los congeladores y neveras o no eran tan accesibles. Hoy en día es muy común servir en celebraciones las típicas botellas y botellines en barreños o cubos llenos de hielo, que además quedan muy vistosos.

Las bajas temperaturas del agua fría y los hielos se transmiten más rápidamente a las bebidas que en un congelador doméstico, donde reciben el frío por aire. Pero si además sumamos agua y sal, la capacidad de refrigeración de este sistema se multiplica.

 

Necesitarás:

Un recipiente amplio y resistente, preferiblemente de un material grueso.

Hielo.

Agua.

Sal común.

Llena el recipiente escogido de hielo y vierte abundante agua para cubrirlo y que permita introducir las bebidas sin desbordarse.

 

Añade un par de cucharadas soperas de sal y remueve todo con suavidad, mejor usando una cuchara de madera. A continuación, coloca dentro las bebidas y vuelve a remover. Espera unos 5-10 minutos, removiendo de vez en cuando, y comprueba la temperatura.

 

Las bebidas deberían haberse enfriado tanto como si estuvieran recién sacadas de la nevera, pero en un tiempo considerablemente menor. ¿Por qué ocurre este fenómeno? Todo es cuestión de química.

 

Jaime de las Heras

Editor Senior

www.directoalpaladar.com