Elena Gutiérrez: «La donación en vida es la mejor opción para nuestros pacientes renales»


2 Junio 2026

Málaga

Entrevistas

Susana Zamora

02/06/2026 a las 00:09h.

-El Hospital Regional Universitario se sitúa a la cabeza en España en número de trasplantes de riñón, que es uno de los que puede ... hacerse con un donante vivo. Sin embargo, esta fórmula va a menos, 11 el pasado año, nueve menos que en 2023. ¿Cómo valora estos registros?

-Son cifras bajas. Estamos haciendo un número de trasplantes de donante vivo muy inferior al que deberíamos. Es el tratamiento de elección para los pacientes con enfermedad renal crónica y, sin embargo, es una fórmula infrautilizada. La gente piensa que no hace falta potenciar esta vía porque hay muchos donantes fallecidos, pero esos donantes son cada vez de mayor edad y con más patologías asociadas.

-¿A qué achaca este descenso?

-Hay que tener en cuenta que querer donar no siempre significa poder donar. Aproximadamente más del 50% de las parejas donante-receptor que inician el estudio finalmente no llegan a la donación.

Nosotros hacemos un estudio médico muy exhaustivo y debemos garantizar que la persona que dona pueda continuar haciendo una vida completamente normal. En cuanto detectamos el más mínimo riesgo para el donante, ya sea relacionado con la cirugía o con posibles problemas futuros derivados de quedarse con un solo riñón, somos nosotros quienes paralizamos el proceso.

-¿Cuáles son las principales ventajas de la donación en vida?

-Es la mejor opción terapéutica. Y lo es porque es una cirugía programada. Eso significa que todos los riesgos están más controlados. No es lo mismo una intervención urgente, realizada en circunstancias imprevistas, que una cirugía organizada con tiempo. Además, al estar programada, el receptor puede comenzar antes el tratamiento inmunosupresor, lo que disminuye el riesgo de rechazo.

Igualmente, los resultados son mejores porque los riñones de donante vivo duran más que los de donante fallecido. Son órganos procedentes de personas completamente sanas y el tiempo de isquemia es mínimo. Hay un equipo quirúrgico trabajando con el donante y otro en el quirófano contiguo con el receptor. En cuanto se extrae el riñón, se implanta inmediatamente. También suele haber una mayor compatibilidad, especialmente cuando existe parentesco familiar, y eso mejora todavía más los resultados.

-Pero no debe ser fácil tomar una decisión tan trascendental para la salud…

-Muchos pacientes sienten miedo de someter a un familiar a una intervención quirúrgica. Piensan que donar un riñón supone un gran riesgo, pero tenemos que romper esas barreras.

-¿Qué requisitos debe cumplir un donante?

-Lo primero es comprobar que no exista una contraindicación absoluta. Después comenzamos un estudio completo. Inicialmente se valora la compatibilidad sanguínea, aunque hoy en día eso no siempre es un impedimento definitivo. En algunos casos podemos salvar esa incompatibilidad mediante tratamientos de desensibilización del receptor, algo que solo es posible porque se trata de una cirugía programada.

El receptor comienza aproximadamente un mes antes un tratamiento específico para poder recibir un órgano incompatible. Los resultados de estos trasplantes son comparables a los compatibles y, en cualquier caso, mejores que seguir en diálisis o recibir un órgano de donante fallecido.

-¿Cómo es el proceso de evaluación del donante?

-El estudio es muy exhaustivo. Se realizan análisis de sangre y orina para comprobar la función renal, pruebas de imagen como un TAC abdominal con contraste para estudiar la anatomía de los riñones y las arterias, y una valoración completa por parte de anestesistas, cardiólogos, neumólogos y urólogos.

La cirugía del donante se realiza por laparoscopia, una técnica menos invasiva que reduce el tiempo de hospitalización y acelera la recuperación. Además, los psicólogos evalúan también al donante. Cuando todo el estudio médico y psicológico está completado, el caso pasa por el Comité Ético Asistencial de Málaga, formado por especialistas ajenos al servicio de Nefrología. Después, el donante acude al juzgado acompañado por un nefrólogo, un urólogo y el coordinador de trasplantes para ratificar legalmente su decisión de donar.

«Nuestra prioridad es proteger al donante y garantizar que la decisión sea siempre libre y voluntaria»

-¿Qué impacto psicológico tiene en los donantes?

-Muy positivo. La mayoría siente que ha hecho una de las cosas más importantes y bonitas de su vida. Están regalando vida. Nuestra prioridad siempre es proteger al donante y garantizar que la decisión sea completamente voluntaria. El consentimiento puede revocarse en cualquier momento, incluso el mismo día de la intervención. Además, estos donantes no solo benefician al receptor directo, sino también a otros pacientes de la lista de espera de donante fallecido, porque liberan un órgano para otra persona. El beneficio es doble.

-¿Existe en Málaga la posibilidad de donar un riñón a un desconocido?

-Sí. Existe la figura del donante altruista o 'buen samaritano'. Son personas que desean hacer un bien a la sociedad y pueden donar un riñón sin conocer al receptor. También deben pasar un estudio médico y psicológico muy exhaustivo. Una vez aprobados, entran en el programa nacional de donación cruzada de la Organización Nacional de Trasplantes, donde participan numerosos hospitales españoles junto a Portugal e Italia. En este programa se realizan cruces entre parejas incompatibles. A veces, un solo donante altruista ha permitido iniciar cadenas de varios trasplantes.

-¿Cómo es la intervención quirúrgica para el donante?

-En aproximadamente el 90% de los casos utilizamos el riñón izquierdo porque la vena renal es más larga y facilita el implante en el receptor. La extracción se realiza por laparoscopia, lo que hace que sea una cirugía menos invasiva, con menos días de ingreso y una recuperación más rápida.

La estancia hospitalaria suele ser de tres o cuatro días y la recuperación completa, varias semanas.

-Y con tantos días de baja, ¿tienen alguna protección laboral específica?

-Sí. Se ha aprobado una baja concreta para la donación en vida. No se considera una incapacidad temporal por enfermedad y permite percibir el 100% del sueldo sin necesidad de un periodo mínimo de cotización. Es una medida importante porque muchos donantes son el principal sustento económico de sus familias y no podían permitirse estar varias semanas de baja.

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