Una atención integral para romper el estigma de la incontinencia


16 Junio 2026

Marbella

CdelSol Noticias

La incontinencia urinaria y la incontinencia anal son una realidad silenciosa que afecta a millones de personas en España. Pese a su enorme prevalencia, se estima que más de seis millones de ciudadanos sufren incontinencia urinaria y entre dos y cuatro millones padecen la variante anal, el miedo al rechazo y la vergüenza social provocan un severo infradiagnóstico. Muchos pacientes, por pudor o bajo la falsa creencia de que se trata de un peaje inevitable del envejecimiento, retrasan años la búsqueda de ayuda médica. Esta ocultación es especialmente crítica en la incontinencia fecal, cuyo estigma deteriora profundamente la salud emocional, social y personal de quien la padece.

Mañana arranca la Semana Mundial de la Continencia, promovida por la Asociación de Incontinencia Urinaria y Anal junto a la Federación Mundial de Incontinencia y Problemas Pélvicos (WFIPP). Los profesionales del Área Sanitaria Sur de Sevilla han consolidado un modelo de referencia gracias a su Grupo de Trabajo Multidisciplinar de Suelo Pélvico. Constituido en 2020 con el fin de ofrecer una atención más eficiente y centrada en el paciente, este equipo coordina los esfuerzos de especialistas hospitalarios y de Atención Primaria para tratar disfunciones del suelo pélvico, dolor crónico y alteraciones uro-ginecológicas o digestivas.

El presidente de este Grupo de Trabajo, Pedro Blasco, pone en valor la existencia y consolidación de este modelo asistencial en el Área Sanitaria Sur de Sevilla señalando que “su multidisciplinariedad aporta una óptica conjunta de cada caso, enriquece su abordaje integrando la experiencia de diferentes especialidades y optimiza la calidad de las respuestas asistenciales al incrementarse la capacidad clínica para ofrecer a cada paciente la alternativa terapéutica más adecuada”.

Este engranaje clínico rompe las barreras tradicionales de la asistencia sanitaria. A través de reuniones periódicas, los profesionales evalúan los casos más complejos, unifican protocolos y consensúan las mejores opciones de tratamiento, reduciendo la variabilidad asistencial.

El éxito de este modelo radica en que cada necesidad encuentra una respuesta especializada: la Unidad de Proctología aborda los trastornos digestivos; Rehabilitación y Fisioterapia se centran en la recuperación funcional; Ginecología y Urología asumen las soluciones médicas y quirúrgicas; la Unidad del Dolor ofrece soporte específico y la Atención Primaria ejerce como la puerta de entrada clave al sistema, garantizando que el paciente nunca quede desatendido.

Aunque estas patologías pueden afectar a varones, tienen más incidencia en las mujeres debido a factores biológicos como el embarazo, el parto o la menopausia. No obstante, existen factores de riesgo para ambos sexos, tales como la obesidad, cirugías previas, tumores, patologías neurodegenerativas o el deterioro cognitivo.