Los bomberos, en alerta por la dificultad para extinguir el fuego en el hotel IBIS


28 Mayo 2026

Málaga

CdelSol Noticias

Juan Cano y Matías Stuber

Málaga

27/05/2026 Actualizado a las 20:15h.

Las llamas se han vuelto a ver este miércoles en el hotel Ibis de Málaga. El viento y los materiales del edificio mantienen en alerta ... de los bomberos ya que en algunos momentos el incendio se ha reavivado y vuelto a provocar columnas de humo. Durante la mañana se pudo ver cómo salía el humo de la tercera planta del edificio calcinado. Por ello, lo efectivos del Real Cuerpo de Bomberos de la capital trabajan sin descanso en el entorno afectado por el devastador incendio que, desde la madrugada del lunes, devoró el Hotel Ibis y el establecimiento hostelero Le Grand Café. Tras más de treinta horas de batalla contra el fuego, el Ayuntamiento de Málaga confirmó este martes que las llamas entraron finalmente en fase de «controlado», aunque los equipos de extinción evitaron darlo por extinguido debido a la persistencia de pequeños focos latentes en los niveles superiores del inmueble.

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En estos momentos, hay desplegadas dos dotaciones formadas por dos autobombas, tres autoescalas y un vehículo nodriza. Los efectivos están realizando trabajos de refresco y prevención para evitar su reactivación y completar la extinción.

Estas labores de enfriamiento, que continuarán durante los próximos días, pueden conllevar la aparición de humo en determinados momentos. Una vez garantizada la seguridad en el interior, esta mañana se ha realizado la preceptiva visita de inspección por parte de la Policía Científica de la Policía Nacional para investigar sus causas, así como de técnicos de la Gerencia Municipal de Urbanismo para valorar el estado del inmueble.

Un caudal de hasta 5.000 litros por minuto

La gravedad del siniestro obligó a un despliegue hídrico sin precedentes en la historia reciente de los sucesos locales. Según fuentes del dispositivo de emergencia, las dotaciones de extinción llegaron a bombear un caudal que osciló entre los 3.000 y los 5.000 litros de agua por minuto en los momentos de mayor virulencia térmica. En un lapso de apenas doce horas de trabajo intensivo, los bomberos proyectaron más de dos millones de litros de agua sobre la estructura. Para calibrar la magnitud de esta cifra, la Empresa Municipal de Aguas de Málaga (EMASA) detalló que ese mismo volumen sirvió habitualmente para abastecer a una población entera de 20.000 habitantes durante medio día. Los técnicos del sector admitieron que este cálculo resultó conservador y que el consumo final superó con creces los registros iniciales.

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Durante la pasada madrugada del martes, el incendio se consideró técnicamente controlado, después de que el lunes por la tarde el frente ígneo se reavivara y se extendiera con una violencia inusitada hacia el norte y las plantas superiores del hotel, estancias que en las primeras horas se habían librado de la acción directa de las llamas. Aunque el perímetro principal quedó estabilizado por la noche, las altas temperaturas mantuvieron activos varios pequeños focos secundarios en la cuarta planta de la infraestructura hotelera y también en las dependencias de Le Grand Café, el espacio hostelero donde aparentemente se originó el desastre.

Esta mañana se ha realizado la preceptiva visita de inspección de la Policía Científica para investigar sus causas

El concejal delegado de Seguridad, Avelino Barrionuevo, compareció para certificar que el incendio se encontró «prácticamente extinguido» y detalló el inicio de las tareas de refresco, para las cuales permanecieron tres dotaciones de forma fija. Este avance en la seguridad civil permitió también que la Policía Local decretara la reapertura al tráfico del túnel de la Avenida de Fátima, devolviendo la fluidez circulatoria a la margen derecha del río Guadalmedina. Barrionuevo fijó el origen cronológico de la tragedia en la madrugada del pasado lunes, exactamente a las 1:24 horas. El edil relató que el foco primario comenzó previsiblemente en el interior de la cafetería Le Grand Café. La acumulación de gases y la altísima carga de calor provocaron el calentamiento extremo de los ventanales; en el instante en que los cristales rompieron, la entrada masiva de oxígeno actuó como un comburente perfecto y propagó el fuego de manera incontrolable hacia el hotel colindante.

En el momento en que las llamas alcanzaron el edificio hotelero, saltaron las alarmas generales de las instalaciones. El complejo activó de inmediato su plan de autoprotección y, gracias a la acción coordinada de los empleados, el personal de seguridad privada y los patrulleros de la Policía Local, se ejecutó el desalojo inmediato del inmueble. Los huéspedes marcharon inicialmente hacia una zona segura en el exterior y, tras comprobarse que no quedó ninguna persona atrapada en las habitaciones, los servicios sociales gestionaron su traslado. Los afectados pernoctaron en un primer momento en el Hotel Málaga Centro, aunque posteriormente la patronal hotelera los reubicó en distintos establecimientos de la ciudad.

La extinción supuso un reto extraordinario debido a las características arquitectónicas del inmueble. Barrionuevo reconoció que los forjados internos del edificio contaron con elementos de madera, un factor que impidió por completo que los bomberos atajaran el fuego desde el interior durante las primeras jornadas. El riesgo de que los techos cedieran por el calor obligó a adoptar una estrategia puramente defensiva, atacando el fuego desde la vía pública mediante el uso de autoescalas y bombas de alta presión. Durante la noche más crítica, el operativo sumó un refuerzo constante hasta movilizar simultáneamente tres autobombas, dos autoescalas, tres camiones nodriza y de cinco vehículos ligeros, manteniendo retenes extra para cubrir el resto de las incidencias del municipio.

Bomberos

La extinción supuso un reto extraordinario debido a las características arquitectónicas del inmueble

A pesar de que el lunes por la tarde el fuego se reavivó y avanzó con fuerza hacia las plantas superiores, los bomberos lograron frenar su progresión perimetral. Los primeros análisis de superficie dibujaron un escenario desolador: Le Grand Café quedó reducido a cenizas y el Hotel Ibis sufrió daños severos en el 75% o el 80% de su superficie útil. Solo unas pocas habitaciones ubicadas en el extremo norte de la cuarta planta resistieron el desastre al permanecer completamente cerradas, lo que evitó la entrada del frente térmico. Aunque los primeros informes de los bomberos sugirieron una situación técnica de ruina y desaconsejaron el acceso de la Policía Científica por riesgo de derrumbe, las evaluaciones posteriores matizaron este diagnóstico.

El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, intervino por la tarde en un acto público en Distrito Zeta, donde calificó el incendio de «complejo» pero descartó tajantemente la hipótesis de un colapso inminente de la estructura. El regidor ligó la seguridad del área a la apertura de las avenidas colindantes y exigió la redacción urgente de un informe pericial que esclarezca el punto de origen, las causas mecánicas y el desarrollo del siniestro. De la Torre rehusó hacer conjeturas sobre si los materiales constructivos aceleraron la combustión.

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