La refrescante ruta que pocos conocen en Málaga con pasarelas sobre el río que enamora a familias y senderistas


24 Mayo 2026

Málaga

CdelSol Noticias

Hay rutas que se recuerdan por la dureza del camino y otras que permanecen en la memoria por el sonido constante del agua, la sombra de los árboles y la sensación de avanzar suspendido sobre un río. En pleno corazón de la Serranía de Ronda, entre vegas húmedas, antiguos molinos y montañas cubiertas de vegetación, el recorrido de las pasarelas del río Genal se ha convertido en uno de esos senderos singulares que muestran una cara diferente del interior de Málaga. Un itinerario corto, accesible y rodeado de naturaleza que discurre entre puentes, caminos serranos y estructuras metálicas colgadas sobre el cauce.

Ubicada en el término municipal de Jubrique, en el Bajo Valle del Genal, esta ruta senderista destaca por combinar paisaje, patrimonio y una experiencia especialmente atractiva para familias y aficionados al senderismo tranquilo. Su trazado, de apenas 3,8 kilómetros, permite descubrir uno de los entornos más verdes y frondosos de la provincia de Málaga.

Una ruta de senderismo junto al río Genal en la Serranía de Ronda

El sendero de las pasarelas del río Genal parte desde las inmediaciones de la Venta San Juan, junto a la carretera MA-8305. Desde los primeros metros, el recorrido muestra el carácter húmedo y montañoso de esta zona de la Serranía de Ronda, donde las vegas agrícolas y la vegetación de ribera forman parte inseparable del paisaje.

La ruta presenta un trazado de ida y vuelta sobre el mismo camino, lo que permite recorrer el entorno desde distintas perspectivas durante el regreso. El itinerario comienza con una rampa desde la que se contempla el perfil del municipio de Algatocín, asentado entre las montañas serranas, antes de avanzar junto al camping San Juan y cruzar el río Monardilla a través de un puente de madera.

A lo largo del recorrido aparecen restos vegetales arrastrados por las crecidas del río Genal, recordando la fuerza natural de este enclave que vertebra buena parte de la vida y el paisaje de la comarca.

Las pasarelas metálicas, uno de los grandes atractivos de la ruta

Uno de los elementos más característicos de este sendero son las pasarelas metálicas instaladas sobre zonas rocosas y próximos al cauce del río. El primer tramo aparece aproximadamente en el kilómetro 1,3, tras una escalera de piedra sin barandilla que conduce hacia uno de los sectores más llamativos del recorrido.

Estas estructuras permiten avanzar suspendidos sobre el río Genal mientras el entorno se abre entre taludes, vegetación y vegas agrícolas. El llamado andén en altura, equipado con cable guía, constituye uno de los momentos más singulares de la caminata, aportando una experiencia diferente dentro de las rutas senderistas de Málaga.

La combinación de pasarelas, caminos estrechos y proximidad constante al agua convierte este itinerario en uno de los más originales del interior malagueño, especialmente durante los meses de calor, cuando la sombra y la humedad suavizan las temperaturas.

Un recorrido entre vegas, molinos y naturaleza

El itinerario atraviesa diferentes vegas agrícolas que reflejan el vínculo histórico entre los pueblos del Genal y el aprovechamiento del agua. A medida que se avanza aparecen espacios como la vega de los Cuarterones, rodeada de castaños y algarrobos, así como otros rincones donde sobreviven antiguos cultivos tradicionales.

También emergen vestigios arquitectónicos ligados al pasado rural de la comarca, como la venta Ventorriche o el molino de los Cipreses, restaurado actualmente como vivienda rural. El sendero continúa después por zonas como la vega de los Tiritones, donde predominan olivos y granados, o la vega de Juan Ruiz, marcada por pequeñas huertas familiares entre chopos.

En la vereda de los Limones se produce además la conexión con dos grandes itinerarios senderistas de la provincia: el GR-249, correspondiente a la Gran Senda de Málaga, y el GR-141, vinculado a la Gran Senda de la Serranía de Ronda.

El Prado de la Escribana y el entorno del Bajo Genal

El tramo final de la ruta discurre muy próximo al cauce antes de alcanzar la tercera pasarela metálica, situada cerca del Prado de la Escribana. Este espacio recreativo, rodeado de chopos y equipado con mesas de piedra, funciona como punto final del itinerario y uno de los lugares más abiertos del recorrido.

Muy cerca aparece el puente de hormigón que permite cruzar el río Genal y conectar con las pistas forestales que ascienden hacia Benarrabá. El paisaje se vuelve aquí más amplio y despejado, ofreciendo una visión diferente del valle y del entorno serrano que rodea el cauce.

La vega de la Escribana pone el cierre a una ruta marcada por la presencia constante del agua, la vegetación y las huellas del pasado agrícola de esta parte de Málaga.