Forbes elige la bodega rondeña Descalzos Viejos entre las visitas imprescindibles en el mundo


4 Mayo 2026

Ronda

CdelSol Noticias

La prestigiosa revista internacional Forbes ha elegido la rondeña Descalzos Viejos como una de las 21 bodegas mundiales imprescindibles. Un reconocimiento que coloca a la Serranía de Ronda dentro de un exclusivo club de destinos relacionados con el vino.

La publicación considera que estas bodegas están cambiando la forma que la gente experimenta el enoturismo centrándose en “paisajes hermosos, una cálida hospitalidad y un fuerte sentido de pertenencia al lugar”.

Una descripción que encaja a la perfección con una visita a la bodega rondeña que se encuentra ubicada en un paraje único como es la Hoya del Tajo y en un edificio histórico con 500 años de historia, ya que se trata de un antiguo convento trinitario reconvertido por los arquitectos Flavio Salesi y Francisco Retamero.

Precisamente, la publicación destaca el equilibrio entre el edificio histórico con frescos centenarios que acogen la elaboración de sus vinos de la mano del enólogo, Vicente Inat.

Flavio Salesi en el balcón de la bodega. / Javier Flores

Un reconocimiento que, para uno de sus responsables, Flavio Salesi, es fruto del trabajo que a diario realizan tanto atendiendo a sus visitantes como en la parte de elaboración de los vinos. “Aquí les seguimientos atendiendo los propietarios y se puede ver que es una bodega viva con alma en la que pueden ver el trabajo diario”, ha señalado

Además, considera que se trata un premio en forma de repercusión internacional para la propia Ronda, ya que la considera un destino de primer orden que está logrando atraer un turismo de gran calidad gracias a proyectos como las bodegas o complejos turísticos como La Donaira.

“Lujo no quiere decir inaccesible, el caso de las visitas a las bodegas es un ejemplo”, y es que, cada vez más, este tipo de clientes con un alto poder adquisitivo buscan vivir otro tipo de experiencias en las que Salesi cree que la ciudad del Tajo podría jugar un papel muy destacado si se hace una apuesta por desarrollar la oferta actual.

Historia

En cuanto a la visita a la bodega, que solo se realiza con reserva previa, los visitantes tienen la oportunidad de combinar un paisaje único rodeado de viñedos en plena Hoya del Tajo, un edificio con más de 500 años de historia y la degustación de sus vinos tintos y blanco.

Y es que esta bodega es una de las pocas que existen en España enclavadas en un edificio de estas características que en sus orígenes fue un monasterio trinitario. En concreto, gracias al privilegio Real de la reina Juana I de Castilla, la Orden Trinitaria fundó en 1505 este Convento, en las faldas del Tajo. Dicho lugar que había sido una antigua ermita, se puso bajo la advocación de una imagen del Cristo de los Remedios, regalo de los Reyes Católicos.

El antiguo monasterio está situado en la Hoya del Tajo. / Javier Flores

Tras la marcha de la orden a su nueva ubicación en el centro de Ronda, las instalaciones quedaron abandonadas hasta que en 1998, los actuales propietarios compran al concertista colombiano, Rafael Puyana,  esta propiedad, e inician un proceso de restauración integral para convertirlo en sede de la bodega, contigua a los viñedos recién plantados en la zona baja de la finca.

Este proceso de recuperación no solo consistió en la consolidación de la nave principal, también se han habilitado los jardines, huertos, estanques, fuentes y entorno y que se pueden recorrer durante la visita. De hecho, si el tiempo lo permite, las catas suelen realizarse en alguno de estos espacios bajo la sombra de sus frondosos árboles y con el perfil del Tajo de Ronda como telón de fondo.

Frescos en el altar mayor

Además, en la sala principal, que en estos momentos acoge el elemento central para elaboración con la zona de depósitos y barricas, también se pueden observar sobre el altar mayor los restos de los frescos que lo presidían. En concreto, se trata de las santas Rufina y Iusta.

A todos estos elementos se une que los propios propietarios se encargan de atender a los visitantes, lo que hace todavía más especial recorrer las instalaciones con los propios impulsores de su recuperación y creación de una de las principales bodegas rondeñas.

Este hecho también permite personalizar estas visitas, hasta el punto de que es posible organizar pequeños eventos privados que han atraído el interés de grandes marcas de coches o agencias de viajes de lujo.