'Iván & Hadoum': pequeña gran historia de amor


11 Marzo 2026

Málaga

CdelSol Noticias

Qué se agradece una película luminosa. La hemos visto llegar este martes a la discreta jornada de la sección oficial con 'Iván & Hadoum', un filme ... que con la naturalidad de las historias contadas sin pretenciosidad se ha ganado el aplauso. Y de los fuertes. Opera prima del granadino Ian de la Rosa ('Veneno'), su debut narra la relación de un chico trans con una joven hispano-marroquí con el telón de fondo del mar de plástico de los invernaderos de Almería. Lo novedoso de esta relato romántico es que, aunque lo parezca por la sinopsis, no estamos ante otra película sobre identidad o cambio de género. Eso ya está contado, así que el cineasta y guionista avanza unas cuantas casillas y nos plantea una historia de amor a secas, universal y deliciosa, que también aborda la precariedad y las condiciones laborales del campo.

Es difícil no acordarse de 'Romeo y Julieta' en esta versión queer y rural que, en manos de Ian de la Rosa, se quita de melodramas y tragedias para contarnos con la sencillez de las relatos bien contados el pasional encuentro entre dos jóvenes, al que los separan sus familias, pero sobre todo sus puestos de trabajo. Él aspira a mozo de almacén de la planta de envasado del invernadero en el que ha empezado a trabajar ella como operadora. Y la venta de la empresa a los 'alemanes' les pondrá en diferentes posiciones de la cadena trófica de la explotación.

A partir de ahí acompañamos a ambos en su relación que está mostrada con una honestidad que cautiva. Tanto como sus protagonistas, los primerizos Silver Chicón y Herminia Loh, que tienen mucho de ellos mismos en sus personajes. Otro rescate de los postulados neorrealistas, como en la mexicana 'El guardián' vista también en el festival, pero aquí con una capacidad de emocionar desde la verdad. Por más que sea ficción. Qué maravilla cuando un relato te atrapa con algo tan sencillo como el amor sincero, capaz de convertir lo pequeño en una gran película. La revolución silenciosa de 'Iván & Hadoum', que venía de Berlín con un premio paralelo, se ha colgado la etiqueta de lo mejor que hemos visto hasta ahora en el Festival de Málaga.

'Mala bestia' **

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María Schwinning, la protagonista de 'Mala bestia'. SUR

Las otras dos películas de la jornada tenían en común su condición de fábulas. Ambas fallidas. La que entró por los ojos ojos fue ‘Mala bestia’, debut de una directora con cine en la cabeza, Bàrbara Farré, un talento para crear atmósferas, aunque no tanto para dotarlas de un argumento que las sostenga. Una pena porque su punto de partida tenía genialidad: el miedo a crecer y ese momento en el que la mujer pide paso en el cuerpo de una niña. La desconocida María Schwinning es esa chica capaz de expresar inocencia y fuerza a la vez, pero todos esos aciertos deambulan entre imágenes simbólicas más que guion. La idea se agota en su propia estilización conceptual y en un esteticista ejercicio de estilo que, aliado con la fantasía, es capaz de fascinar visualmente –el hospicio, el bosque…– y aburrir argumentalmente. Como su protagonista, la película tiene el enemigo dentro.

'Mil pedazos' *

El último estreno llegó de Chile, ‘Mil Pedazos’. Tantos, que hasta a la película les cuesta pegarlos con cierta coherencia. Aquí el tema central es el duelo. El de una pareja con problemas de comunicación que emprende un viaje con la esperanza de mejorar, pero sufre un accidente en el que pierden a su única hija. A partir de ahí, la nada. El director Sergio Castro muestra el derrumbe de esos padres desconectados con una bella y triste fotografía que es el espejo de su drama desesperado. Y el desierto como símbolo de la soledad del luto y la tragedia irrecuperable. Una devastación personal en la que la metáfora existencialista ahoga a estos personajes sin rumbo. Ni guion.