Anuel AA vuelve a Málaga: un ejercicio de fe colectiva


21 Noviembre 2025

Málaga

CdelSol Noticias

Hay conciertos que empiezan mucho antes de que el artista suba al escenario. A veces empiezan en la duda. En Málaga, el regreso de Anuel ... AA como inicio de su gira 'Real Hasta la Muerte - Europe Tour 2025' en España, comenzó con la respiración contenida de miles de jóvenes que caminaban durante más de una hora por una cola ininterrumpida. En plena noche fría, tras un fin de semana de precipitaciones, todos se preguntaban si esta vez habría concierto.

En vísperas del show, ya se anunciaba la expectación: más del 97% del aforo vendido y la apertura oficial de la gira en España tras una cadena de cancelaciones por motivos meteorológicos y médicos en Sevilla, Valencia y A Coruña. Málaga, finalmente, fue la primera parada real. Pamplona será la siguiente.

Cuando por fin el público rebasó las puertas del Málaga Forum, una apertura prevista a las 20.00 horas extendida hasta pasadas las 21.00 horas, el ambiente del recinto era urbano. Jóvenes, en su mayoría de entre 15 y 25 años, llegaban con sudaderas marcadas por la A icónica de Anuel AA, pantalones anchos, gafas de sol, chaquetas personalizadas y hasta bufandas con el rostro del cantante y su lema tatuado: «Real hasta la muerte». Todos compartían con ironía y preocupación el mismo pensamiento: «Lo único que espero del concierto es saber si va a aparecer el artista».

Antonio Castro

Málaga Forum al límite de su aforo

El ambiente estaba abarrotado. Acudieron más de 9.000 personas según el equipo del Málaga Forum. Aseguran que la venta se disparó, sobre todo en taquilla, en las últimas horas. «Llevábamos mucho tiempo sin ver algo así». Aunque afirman que «el espectáculo se desarrolló con total normalidad», la organización previa encontró ciertos desajustes. Entre el público de entradas en la zona general había quejas, ya que una valla instalada para separar las zonas impedía la visión. Según la organización, esto era imprescindible para garantizar la visibilidad privilegiada de quienes pagaron front stage.

El concierto estaba previsto a las 22:00, pero no comenzó hasta una hora después. El frío ya hacía mella y las dudas volvían a asomar. El público decidió pitar al vacío, como si el ruido pudiera acelerar la aparición del puertorriqueño. El cantante salió con gafas de sol, gorra y una cruz gigantesca como micrófono. «Que se escuche en todos lados donde hay guerreros. Esto es lo que a mí me hace feliz. ¡Viva Málaga!», dijo al comenzar el show mientras cantaba '47'.

Anuel AA hizo de su concierto un mapa con destino en sus mejores éxitos. Empezó con '47', y el público respondió como si el frío, la espera y la duda hubiesen sido un simple trámite. Luego vinieron 'Medusa', 'Amanece', 'Adicto' y 'Pacto', tema en el que el artista marcó uno de los momentos más comentados: un verso creado con inteligencia artificial para su remix. A partir de ahí, la noche avanzó como una línea temporal de su carrera: 'La Ocasión', 'Reloj', 'Delincuente', acompañada de visuales de estética cruda y femenina, casi ilícita, 'Sola Remix', 'Bby Boo', 'Yeezy', 'Little Demon' y, entre muchas otras, 'La última vez', single grabado en la cárcel con un móvil y coreada esa noche por miles de personas como un acto de reafirmación.

La puesta en escena era una máquina visual: bailarinas con máscaras y vestuario rojo semitransparente primero, blanco después; juegos de pirotecnia; un diseño lumínico que explotaba en cada beat; y una pantalla que oscilaba entre iconografías urbanas, la omnipresente A y destellos casi cinematográficos.

Un momento de caos controlado

En mitad del frenesí, un episodio rompió el protocolo: dos jóvenes lograron colarse en el escenario y correr hacia él. La seguridad los interceptó con rapidez, pero Anuel AA detuvo el momento, los abrazó y les permitió hacerse una foto: «Vamos a darle un aplauso a estos chicos que han birlado la seguridad», dijo entre risas. Fue un instante de caos controlado.

El cantante también esquivó con habilidad otro terreno espinoso. Cuando un sector del público comenzó a gritar consignas políticas contra Pedro Sánchez, él cortó de raíz: «Vamos a mantenernos en la música, vamos a mantenernos en el cariño. No vamos a meternos en política». Y en extremo opuesto al odio, la exaltación amorosa. Una fan emocionada recibió el mítico «brrr» dedicado por Anuel AA.

El show se prolongó una hora más de lo previsto. Sin embargo, el público seguía pidiendo temas como si la madrugada de un miércoles fuese negociable. El artista internacional se despidió de Málaga afirmando que no quería irse. Quizá por eso, quizá por lo accidentado del camino hasta su gira española, el cierre tuvo un tono de restitución.

Lo que ocurrió en la capital malagueña excede una simple apertura de gira. Fue un ejercicio de fe colectiva: miles de jóvenes resistieron el frío, la incertidumbre y los retrasos para ver si, esta vez, Anuel AA estaría presente. Y cuando apareció, el grito que brotó no solo corresponde a la apertura de un concierto. Fue el impacto del público ante un espectáculo que, esta vez, sí era «real hasta la muerte».