Marbella devuelve al Mediterráneo a dos tortugas bobas tras meses de recuperación
14 Agosto 2026
Marbella
Actualidad
Dos nuevas habitantes han regresado al Mediterráneo frente a Marbella después de meses de cuidados veterinarios. Pepa y Hulia, dos ejemplares de tortuga boba (Caretta caretta), han sido liberadas tras completar con éxito sus respectivos procesos de recuperación y recibir el visto bueno de los especialistas para volver a desenvolverse de manera autónoma en el mar.
La suelta se realizó desde una embarcación que partió del Puerto Deportivo Virgen del Carmen de Marbella y navegó más de dos millas mar adentro antes de devolver los animales a su hábitat natural. El momento puso fin a dos historias de supervivencia que comenzaron en puntos diferentes del litoral andaluz y bajo circunstancias muy distintas.
Una de las tortugas había aparecido varada y gravemente deshidratada en Rincón de la Victoria, mientras que la otra fue encontrada en Almería atrapada entre residuos que rodeaban su cuello y sus cuatro aletas.
Pepa: de aparecer varada en Rincón de la Victoria a regresar al mar
La historia de Pepa comenzó el 4 de marzo de 2026, cuando fue localizada en una playa de Rincón de la Victoria.
Agentes del Seprona se hicieron cargo inicialmente del animal, que se encontraba en unas condiciones que ponían seriamente en riesgo su supervivencia. En el momento de su ingreso pesaba apenas 4,3 kilos y presentaba una importante deshidratación.
Los especialistas detectaron también problemas de flotabilidad y afectación pulmonar, por lo que la tortuga necesitó tratamiento veterinario intensivo.
Su estado llegó a requerir alimentación asistida mediante sonda, antes de que comenzara una recuperación progresiva.
Pepa fue posteriormente trasladada al Centro de Gestión del Medio Marino Andaluz (CEGMA), donde los profesionales pudieron evaluar su evolución y comprobar si había recuperado las capacidades necesarias para sobrevivir sin ayuda en el medio natural.
Meses después, esas pruebas han permitido autorizar finalmente su regreso al Mediterráneo.
Hulia quedó atrapada entre sacos de rafia y residuos marinos
La segunda protagonista de la jornada, Hulia, pone sobre la mesa uno de los principales riesgos que encuentran las especies marinas en el Mediterráneo: los residuos abandonados.
Fue localizada el 30 de junio de 2026 en una playa próxima a Retamar, en Almería, con un grave enmalle.
Sacos de rafia y otros restos se habían enrollado alrededor de su cuello y de las cuatro aletas, provocándole lesiones por constricción. Cuando fue atendida, presentaba además deshidratación y una baja condición corporal, con un peso de 6,3 kilos.
A partir de ahí comenzó un proceso de curas, tratamiento veterinario y rehabilitación destinado no solamente a sanar las heridas, sino también a comprobar que el animal pudiera nadar, alimentarse y desenvolverse nuevamente sin asistencia.
Su evolución fue favorable y los especialistas terminaron considerándola preparada para volver al mar.
Una liberación a más de dos millas de Marbella
Pepa y Hulia no fueron liberadas directamente desde la arena.
Una embarcación salió desde el Puerto Deportivo Virgen del Carmen y trasladó a las dos tortugas hasta un punto situado a más de dos millas de la costa de Marbella.
Antes de la suelta se habían completado las comprobaciones necesarias para determinar que ambas podían desenvolverse de manera independiente.
Con el regreso al agua terminó así una cadena de trabajo en la que han participado organismos ambientales, veterinarios y cuerpos de seguridad.
El dispositivo ha contado con la coordinación de la Consejería de Medio Ambiente, especialistas en biodiversidad, Seprona, profesionales del CEGMA y equipos veterinarios, además de la colaboración del Acuario de Sevilla.
Marbella y las tortugas bobas: una relación que también llega a sus playas
La presencia de tortugas bobas frente a Marbella no se limita a ejemplares que atraviesan sus aguas.
Durante los últimos años, el municipio ha registrado también episodios de anidación en sus propias playas, un fenómeno especialmente importante para el seguimiento y protección de la especie.
El Ayuntamiento recuerda que se han detectado nidos en puntos del litoral como Calahonda y Nueva Andalucía.
Estos episodios requieren dispositivos especiales de vigilancia para evitar que los huevos sufran daños por el paso de personas, maquinaria, animales o las propias condiciones de la playa.
En estas tareas han participado asociaciones como ProDunas, junto con vecinos y voluntarios que colaboran en la protección de los nidos y en la sensibilización ambiental.
Marbella ha vivido ya escenas especialmente singulares relacionadas con esta especie, incluyendo el nacimiento de crías que posteriormente iniciaron su camino hacia el Mediterráneo.
Por qué los residuos representan un peligro para las tortugas
El caso de Hulia muestra de manera especialmente gráfica cómo un residuo que termina en el mar puede convertirse en una trampa para la fauna.
Cuerdas, mallas, bolsas, sacos y otros materiales pueden enrollarse alrededor del cuerpo de los animales mientras nadan.
En esta ocasión, los residuos afectaron tanto al cuello como a las cuatro extremidades de la tortuga y llegaron a provocarle lesiones importantes.
Precisamente por ello, durante la liberación se puso también el foco en la importancia de evitar que los residuos abandonados en playas, paseos marítimos o espacios naturales acaben llegando al agua.
La conservación del litoral no depende únicamente de grandes programas medioambientales. Gestos tan cotidianos como recoger una bolsa, no abandonar plásticos o depositar correctamente los residuos pueden reducir riesgos para animales que recorren el Mediterráneo.
Qué hacer si encuentras una tortuga marina en problemas
La recuperación de Pepa comenzó gracias a que pudo ser localizada y posteriormente atendida por profesionales.
Encontrar una tortuga aparentemente inmóvil en una playa no significa necesariamente que deba ser manipulada o devuelta inmediatamente al agua.
Si presenta heridas, está atrapada entre residuos, tiene dificultades para moverse o aparece varada, la intervención debe quedar en manos de profesionales especializados y servicios de emergencia.
Intentar liberar por cuenta propia a un animal enmallado puede agravar sus lesiones, mientras que devolver al agua un ejemplar debilitado puede impedir que reciba el tratamiento que necesita.
El caso de estas dos tortugas demuestra que una atención adecuada puede permitir que animales encontrados en condiciones graves regresen meses después al mar con posibilidades reales de supervivencia.
La recuperación termina donde empezó: en el Mediterráneo
El momento de la liberación representa la última etapa de un proceso que comenzó con dos rescates separados por cientos de kilómetros.
Pepa pasó de aparecer varada, deshidratada y con problemas pulmonares en una playa malagueña a recuperar la capacidad necesaria para nadar nuevamente en libertad.
Hulia consiguió superar las heridas causadas por residuos que habían quedado atrapados alrededor de prácticamente todo su cuerpo.
Ahora ambas vuelven a compartir el mismo escenario: el Mediterráneo.
Su regreso se suma además a los esfuerzos de conservación que Marbella ha desarrollado alrededor de una especie que ya no resulta extraña en sus playas y que, en los últimos años, ha elegido algunos puntos de su litoral incluso para depositar sus huevos.
Pepa y Hulia: así fue su recuperación
🐢 Especie: tortuga boba (Caretta caretta).
🌊 Liberación: frente a la costa de Marbella.
⛵ Salida: Puerto Deportivo Virgen del Carmen.
📍 Punto de suelta: a más de dos millas de la costa.
🐢 Pepa: encontrada el 4 de marzo en Rincón de la Victoria.
⚖️ Peso de Pepa al ingresar: 4,3 kilos.
🩺 Estado: deshidratación severa, problemas de flotabilidad y afectación pulmonar.
🐢 Hulia: encontrada el 30 de junio cerca de Retamar, Almería.
⚖️ Peso de Hulia al ingresar: 6,3 kilos.
🪢 Estado: atrapada por sacos de rafia y otros residuos alrededor del cuello y las cuatro aletas, además de deshidratación y bajo peso.
🏥 Recuperación: tratamiento veterinario y rehabilitación especializada antes de recibir autorización para regresar al medio natural.
La historia de Pepa y Hulia termina así de la mejor manera posible: dejando atrás meses de tratamientos y cuidados para volver a nadar en libertad frente a Marbella, al mismo tiempo que recuerda la importancia de mantener limpias las playas y proteger un Mediterráneo del que también dependen estas especies.
Los detalles del rescate, rehabilitación y posterior liberación de ambos ejemplares pueden consultarse en la información oficial publicada por el Ayuntamiento de Marbella.
Noticias similares
Ago
13
La caída de una gran rama en Marbella reabre el debate sobre la gestión del arbolado urbano
Marbella
Actualidad
Ago
11
Los caricaturistas regresan al paseo marítimo de Marbella tras dos temporadas vetados
Marbella
Actualidad
Ago
10
La Gala Starlite 2026 convierte Marbella en epicentro de la solidaridad con Antonio Banderas y Michael Bublé
Marbella
Actualidad
Jul
31
Amù Beach Club, camino de convertirse en el 'place to be' del verano en Marbella
Marbella
Actualidad
Jul
24
Marbella acogerá una yincana urbana para parejas con más de 55.000 euros en premios
Marbella
Actualidad
Jul
22
Marbella se prepara para probar los primeros aerotaxis eléctricos de la Costa del Sol
Marbella
Actualidad
May
22
Alquilan villas de lujo hasta 18.000 euros la noche con salida de pesca en Marbella
Marbella
Actualidad
Feb
6
Marbella pone en marcha un plan de renovación y reorganización del Archivo municipal
Marbella
Actualidad