El CSI de la medicina preventiva: así actúa Salud Pública ante una meningitis


3 Mayo 2026

Málaga

CdelSol Noticias

José Antonio Sau

02/05/2026 Actualizado a las 17:26h.

«Nosotros nos encargamos de los sanos. Cuando hay un enfermo, sea meningitis, legionela o virus del Nilo, lo atiende el sistema sanitario. Alrededor de ... cada enfermo hay un montón de personas que son susceptibles de enfermar: son de las que nos encargamos nosotros». Así de didáctico se muestra Daniel Moscoso, epidemiólogo del Servicio de Salud Pública de la Delegación Territorial de Sanidad y Consumo de la Junta de Andalucía en Málaga. Su departamento, que está liderado por la jefa de servicio Carolina Calero, se encarga de la vigilancia, control y prevención alrededor de las enfermedades de declaración obligatoria (EDO), aquellas que los sanitarios están obligados por ley a comunicar a las autoridades cuando las detectan o sospechan. Su trabajo es clave: evitar un brote o una epidemia. Sin duda, se han convertido en el CSI de la medicina preventiva.

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Moscoso asiente y explica: «Ahí tienes la parte alimentaria, la listeria o las toxiinfecciones alimentarias: tenemos que ver el posible origen de la enfermedad y después hasta dónde llega. El caso se queda ahí y nosotros tenemos que investigar alrededor del caso y tomar medidas y asegurarnos de que las personas tomen la medicación correspondiente». Se refiere a quienes rodean al enfermo.

Calero, por su parte, subraya: «Tenemos un laboratorio de Salud Pública que en todas estas investigaciones participa y determina o intenta localizar el agente patógeno, ya sea en alimentaria o en ambiental, independientemente del laboratorio de microbiología, que está en los hospitales y se dedica a las muestras humanas». Moscoso asegura que esto se hace en alimentos y en agua.

Meningitis

El fallecimiento de una niña de cinco años en el Hospital Materno Infantil por una meningitis bacteriana el pasado 20 de abril tras ser tratada en el Hospital Comarcar de la Axarquía ha obligado a estos especialistas a emplearse a fondo. «Tenemos una red de alerta, un sistema de vigilancia epidemiológica que está preparado para estas contingencias: hay un personal de guardia desde las tres de la tarde a las ocho del día siguiente y los fines de semana, aparte de la actividad habitual de los epidemiólogos de distrito en horario de oficina», subraya Moscoso, quien, al mismo tiempo, agrega: «Este epidemiólogo de guardia es el que contacta con los familiares, el que se informa del caso y, en función de la necesidad o no de administrar quimioprofilaxis, pues se encarga de decidir a quién».

«El epidemiólogo de guardia es el que contacta con los familiares, el que se informa del caso y, en función de la necesidad o no de administrar quimioprofilaxis, se encarga de decidir a quién»

David Moscoso

Epidemiólogo

A veces, contacta con los familiares en la sala de espera del hospital y les recomienda la medicación. Si no, se les invita a acudir al centro de salud, donde se les administra. El primer objetivo ante un caso como el de Vélez Málaga son los familiares. «Tenemos también el entorno laboral o el escolar, eso suele hacerse al día siguiente cuando ya se localiza el colegio, además de al propio personal sanitario que haya estado expuesto», añade.

Medicación

«Eso es inmediato, en el momento en que se tiene conocimiento o sospecha fundada del germen que es: entonces se indica medicación a todo el mundo», dice. En el caso de la meningitis bacteriana, esta no es tan «contagiosa como el sarampión. Cuando tenemos un caso en una sala de espera hay que controlar la sala de espera entera. La enfermedad meningocócica no se contagia tanto, requiere un contacto mucho más continuado: por eso buscamos un contacto mucho más continuado: por eso buscamos en el entorno familiar o el laboral, son niños que están mucho tiempo unos con otros, eso sí hay que controlarlo, pero no es un contacto de cinco minutos, de hablar con el paciente, como podía ser el sarampión».

En una persona sana no se hace un control, agrega Moscoso, «porque esta bacteria es relativamente frecuente de encontrar en personas sanas. Circula normalmente en la población. Vive en la parte orofaríngea, transmitiéndose de persona a persona. Normalmente no da síntomas». Solo en caso muy extremos, menos del 1% de los casos, da lugar a cuadros más graves con afectaciones neurológicas o de septicemia.

Además de localizar al entorno laboral y familiar, se estudia si las personas están vacunadas, sus antecedentes clínicos y posibles alergias, en un operativo que implica a muchos profesionales: epidemiólogos, preventivistas hospitalarios y los médicos de familia. «Es una red, medicina preventiva, hospitalaria, junto con los epidemiólogos, con el sistema de guardia; es una red intercomunicada en la que estamos continuamente en contacto. Tenemos una aplicación que se llama Red Alerta, en la que cuando hay un caso, se va escribiendo todo y lo consultamos ahí», dice.

«Nos ocupamos de una lista completa de enfermedades de declaración obligatoria que, una vez que el médico sospecha, se activa inmediatamente la red a través de la notificación que hace el médico»

Carolina Calero

Jefa de Servicio de Salud Pública de la Delegación Territorial de Sanidad y Consumo

Calero, por su parte, recuerda que no es sólo meningitis, sino «una lista completa de enfermedades de declaración obligatoria que, una vez que el médico sospecha, se activa inmediatamente la red a través de la notificación que hace el médico, ya sea en el ámbito público o privado. Una vez que se activa, se ponen en marcha medidas de actuación y de intervención en diferentes campos». Por ejemplo, se interviene en un establecimiento público «porque ha habido una sintomatología alimentaria» o en una instalación, mientras que otras actuaciones van al «estudio de contactos, tratamiento, vacunación, etc».

Cada semana, Moscoso y Calero calculan que puede haber entre 100 y 200 casos de enfermedades de declaración obligatoria, pero intervenciones protocolizadas estiman una semanal. «Aquí también entran la listeria, la legionela, cualquier enfermedad de declaración obligatoria que requiera de intervención inmediata, son muchas», dice Moscoso. Pero hay más: las toxiinfecciones alimentarias, el virus del Nilo o el sarampión.

Otras enfermedades

En un caso de meningitis bacteriana como el acaecido en Vélez, se busca a personas que convivan, duerman o coman con el caso, además de a los compañeros de colegio y a los sanitarios. «Ha habido casos de 30 niños en la misma guardería», agrega, a lo que Carolina Calero opone: «El número de personas al que se da profilaxis es amplio». Todo se coordina a través del Servicio de Salud Pública de la Delegación y de las unidades homónimas en los distritos.

Calero explica: «La listeria, por ejemplo, también puede cursar muy grave y el contagio es por alimentos, normalmente. Hay que hacer un estudio de estos, del caso, ven si son elaborados en el domicilio o en le exterior, si ha ido a un establecimiento público conlleva una investigación importante».

El consejo de la jefa de Servicio de Salud Pública es claro: «Es importantísimo tener al día el calendario vacunal», e insiste: «Trabajamos en la prevención, promoción y protección de la salud».

 

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