Francisco J. Tinahones: el médico que disecciona la doble vida de los hombres fragmentados


24 Abril 2026

Málaga

CdelSol Noticias

La medicina ha dado grandes nombres a la literatura, desde Chéjov a Luis Martín-Santos pasando por Pío Baroja. A esta ilustre nómina se suma ... ahora un nombre más: el de Francisco J. Tinahones, jefe de Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Clínico Universitario Virgen de la Victoria de Málaga. La editorial Mascarón de Proa ha publicado la segunda novela del doctor, un thriller titulado 'Líbrate de los hombres fragmentados', en el que el médico explora cómo el ser humano «es capaz de vivir en dos realidades antagónicas» y lo hace a través de un personaje presente en 'Taró', su primer trabajo de ficción: Elviria.

«Un accidente, un ordenador y una verdad escondida», reza en la portada del libro. «Elviria lo tenía todo bajo control: una vida sólida, una mente brillante y una coraza bien construida. Hasta que Alberto aparece en su vida… y desaparece de una forma inquietante. Lo poco que queda de él es un ordenador portátil. Este le muestra a Elviria, poco a poco, un laberinto donde nada es lo que parece y donde cada descubrimiento la acerca a una verdad tan peligrosa como inesperada», consta en la sinopsis.

El protagonista

Elviria es el protagonista y, «aunque 'Taró' y 'Líbrate de los hombres fragmentados' tienen independencia narrativa, comparten este personaje. Era secundario en 'Taró' y la mayoría de los lectores me dijeron que de todos los personajes este era su preferido». «Creo que en 'Líbrate de los hombres fragmentados' doy un paso más, invitando al lector a mirar más allá de lo evidente. Aquí me adentro en los vínculos afectivos, la fragilidad psicológica y las máscaras que adoptamos para sobrevivir y para amar», precisa.

¿Qué es un hombre fragmentado? «Es un concepto de ficción, no hay definición ni médica ni psicológica que explique este término: el personaje masculino de esta novela es la definición», señala, aunque le ha ayudado a construir este carácter Dominique Pelicot, «intachable padre de familia y marido que escondía la más abyecta perversión y convivía con sus dos realidades antagónicas».

Asegura que este nuevo trabajo no es novela negra, sino un thriller, «ya que genera tensión, suspense y emoción constante en el lector». Lo que más le interesa, explica, es «profundizar en el perfil y la evolución psicológica de los personajes», además de añadir que su técnica narrativa se basa en generar en el lector, al final de cada capítulo, «el deseo de saber qué pasa en el siguiente: algunos lectores cero que han leído la novela han coincidido en que la incertidumbre los ha llevado a leerla de corrido».

«Voy dando pistas al lector para que llegue a un desenlace: en la medicina, los síntomas y los signos que nos dan los pacientes nos llevan al diagnóstico final, hay similitudes», dice el doctor Tinahones

¿Hay similitudes entre la novela y la medicina? «Los médicos no paramos de escribir historias, pero en este caso son historias clínicas que deben reflejar con mucha precisión la realidad, no se puede inventar. En la literatura también se escriben historias, pero eres libre para crear. Y quizás otra similitud con esta novela es que voy dando pistas al lector para que llegue a un desenlace, en la medicina los síntomas y los signos que nos dan los pacientes nos llevan al diagnóstico final», explica el doctor Tinahones.

Lector compulsivo

La literatura le ha reportado mucho como «lector compulsivo de literatura». «No entiendo la creación literaria sin el anhelo de gratificar a los lectores, cuando alguien te dice que ha gozado con tus historias la sensación que experimenta el autor es difícilmente comparable», agrega.

De cualquier manera, le cuesta definirse como «escritor», aunque sí reconoce ser un narrador que «disecciona a los personajes y se adentra en la complejidad del ser humano, ese es el objetivo principal, pero también pretendo aligerar el texto con una historia que mantenga la atención del lector a lo largo de las páginas».

Antes que escritor, el también director científico de Ibima-Plataforma Bionand fue lector: «He leído de todo, creo que todos llevamos dentro historias que merecen ser compartidas. Difícilmente a una novela no le encuentro algo que me haga pasarlo bien y aprender».