Miles de personas se manifiestan en Málaga en defensa de la sanidad pública


13 Abril 2026

Málaga

CdelSol Noticias

Miles de personas -unas 3.500 según los primeros cálculos de la Policía Nacional, cifra finalmente elevada a 3.800- recorrieron desde las doce de ... la mañana la capital malagueña en defensa de la sanidad pública. La Marea Blanca (el colectivo principal formado por profesionales de la medicina y sus servicios auxiliares), además de asociaciones vecinales, sindicatos, los partidos de la oposición al Gobierno de la Junta (PSOE, Por Andalucía o Adelante Andalucía) y otras organizaciones sociales se dieron cita este domingo en la Plaza de la Marina, punto desde el que discurrieron por Muelle Heredia, la Alameda Principal y calle Larios, para terminar en la Plaza de la Constitución, donde se leyó un manifiesto al filo de las dos de la tarde.

Este texto, que llevaba por título '¡Sanidad andaluza cien por cien pública!', estaba dedicado a denunciar «el neoliberalismo que hace de la salud un negocio»: «Exigimos la recuperación de nuestro sistema público de salud, universal y de calidad, garante de nuestra salud y de la justicia social». Porque, denunciaban en el documento, «nuestro derecho a la salud se va erosionando de forma planificada; su objetivo es la privatización que avanza a paso de gigante disfrazada de colaboración público-privada o de externalización de servicios». Asimismo, protestaban por el recorte de plantillas, la reducción de recursos, el alargamiento de las listas de espera, la «destrucción» de la atención primaria «sabiendo que eso es directamente proporcional a disminuir la esperanza de vida». Sobrevolaba también la crisis de los cribados del cáncer de mama, al que los convocantes se refirieron como «el último espejo» «de que el mantenimiento de estas políticas, o 'necropolíticas', supone una de las agresiones más brutales que hemos recibido».

Diego Romero y María Gracia Navarro, portavoces de la Marea Blanca, en declaraciones a SUR sintetizaron también las motivaciones de la protesta: «Pedimos que se cambien las políticas neoliberales del Partido Popular en materia sanitaria y se recupere una sanidad cien por cien pública. Necesitamos que el sistema público recobre los 20.000 millones de euros perdidos en estos años de recortes desde 2010. Una iniciativa legislativa popular que llevamos al Parlamento andaluz y que el PP votó sigue sin desarrollarse. Era una propuesta que recogía que los conciertos sanitarios se reservaran a casos de extrema necesidad, a situaciones excepcionales», narran. También reclamaron el refuerzo de las plantillas y de los hospitales comarcales, para que operen de verdad como tales y no como meros ambulatorios, porque de lo contrario, se quejaron, «las carreteras se llenan de enfermos en condiciones lamentables».

Jóvenes sanitarios y pacientes

Entre la multitud, que coreaba lemas como '¡Sanidad pública!', '¡Menos cofradías y más mamografías!', '¡Menos toreros y más enfermeros!', o que portaban pancartas en las que se leían cosas como 'Más profesionales sanitarios, menos contratos basura', se manifestaban jóvenes como Ana, de 27 años y enfermera: «Sufrimos contratos precarios, de mes a mes. Las actualizaciones de la bolsa no valoran nuestra especialidad. Además, el MIR de la enfermería ahora vale lo mismo que cinco cursos». A su lado, Juan Fernández, de 24 años y que ha hecho el MIR este año, continuaba: «No me he enfrentado aún a la vida laboral, pero veo falta de inversión en sanidad para que se puedan agilizar las listas de espera. Los médicos de familia -es lo que él quiere ser- no pueden dedicar tiempo a tratar bien a los pacientes. Falta personal y eso influye en la calidad del sistema».

Migue Fernández

En la marcha también hubo lugar para las experiencias personales, como la que Carmen María Serrano compartió con SUR: ella es auxiliar de enfermería, pero lo que quiso contar a este medio fue que a su hija, Leire, de doce años, se le detectó un granuloma en el oído en el año 2022, no se le pudo intervenir hasta 2025, cuando ya había devenido en algo de mayor gravedad y no se le pudo ya operar en Antequera, donde le correspondía, sino que tuvo que venirse a Málaga capital. «Y el proceso sigue. Su oído todavía no está bien», lamentaba la madre. «Hay un recorte de personal evidente. Prometen plazas, pero no las cumplen», continuaba Serrano.

Entre los muchos colectivos presentes, también ligados a Palestina, que anunciaron una nueva flotilla que llevará ayuda humanitaria a Gaza. Y, además, el que quiere una alternativa al nuevo macro-hospital, del que Sergio Ruiz ejerció de portavoz: «Hay mejores maneras de resolver el déficit sanitario de Málaga; más que centralizar en unas dependencias tan grandes y mal ubicadas, sería mejor su descentralización».

Partidos y sindicatos

En una manifestación que se convertía también en un acto de precampaña electoral ante la cita con las urnas autonómicas el próximo 17 de mayo, se han dado cita políticos de Por Andalucía, el PSOE y Adelante Andalucía. Por parte del primero, Ernesto Alba, número uno por Málaga a los próximos comicios, acompañado por la concejala Toni Morillas y el diputado nacional Toni Valero, afirmó que el Gobierno de Juanma Moreno Bonilla ha convertido «en un desastre» la sanidad pública andaluza y que ello «responde a un plan»: «Desmantelar la sanidad pública en beneficio de las empresas privadas». A ello atribuyó que «Andalucía es la comunidad autónoma en la que más han crecido los seguros privados». Esta jornada de protestas en Málaga, agregó Alba, «va a ser un punto de inflexión en la campaña»: «La gente va a enmendar la política de Moreno Bonilla. La gente está diciendo muy claro que el plan de Moreno Bonilla hay que revertirlo. La sanidad pública ha sido un bien defendido por los trabajadores de este país y ahora el único plan de Moreno Bonilla es derivar toda la financiación de lo público a engordar los bolsillos de grandes fondos de inversión. Una sanidad pública es lo único que garantiza que la gente, independientemente de lo que tenga en la cartera, pueda estar cuidada en un hospital«.

Por parte del PSOE, Ana Villarejo, portavoz de la formación en Málaga, proporcionó datos tales como que 240.000 malagueños se encuentran en listas de espera quirúrgicas y que ello supone que la provincia se encuentra en «su mayor crisis sanitaria». «La gente tiene miedo, los malagueños y las malagueñas tienen miedo a que la sanidad pública no esté respondiendo; a que tengan un resfriado y pueda derivar en algo mucho más grave porque a su médico de cabecera le pida cita el día 1 y tenga que dársela para el día 18; a que necesiten una operación quirúrgica y que tarde un año, dos o tres y cuando se intervenga ya sea demasiado tarde», apuntó. Por eso, dijo, «Málaga es la provincia en la que más han crecido los seguros privados». «A partir del 17 de mayo, María Jesús Montero va a garantizar una sanidad pública al cien por cien», agregó, haciendo referencia a una eventual victoria de la candidata socialista a la Junta, en cuyo caso las primeras medidas se comprometió a que tendrían que ver con la sanidad. A su vez, Luis Rodrigo, de Adelante Andalucía, defendió que la sanidad pública tiene que volver a ser «agradable» para la gente y para los profesionales «y eso se consigue con recursos y con plantillas reforzadas».

También estuvieron presentes los sindicatos. Juan Carlos Navas, de la rama sanitaria de Comisiones Obreras, declaró a SUR: «Estamos aquí en defensa de la sanidad pública y en contra del Gobierno de la Junta, que no da con la tecla en la gestión de la sanidad. Ha puesto más dinero, es cierto, pero lo que ha hecho ha sido derivarlo a la privada. El sector privado cada vez tiene más nicho porque la gente, ante el déficit de atención en la sanidad pública, contrata un seguro privado. Entre los profesionales hay mucho hartazgo por la mala gestión de los hospitales y centros de salud».

A su vez, el secretario general de UGT en Málaga, Antonio González, denunció que la sanidad pública está en «constante deterioro desde que gobierna el PP en Andalucía y también desde antes». «Es un pilar fundamental del Estado del bienestar y se está desmantelando», reclamó. Y zanjó: «En el personal del SAS faltan efectivos, las jornadas son maratonianas y están muy saturados».