El Thyssen de Málaga acoge la colección Suñol, la obra del mecenas que vivía en un museo de 'warhols' y 'picassos'


29 Marzo 2026

Málaga

CdelSol Noticias

Cada día se tomaba el café y la tostada bajo un imponente Warhol de medidas tan extraordinarias como icónico. Un retrato de 'Mao' (1972) al estilo del maestro del pop que se convirtió en una de sus obras preferidas y en la pieza más famosa de su colección. El líder comunista travestido de colores atrapa la mirada conforme se entra en la nueva exposición del Museo Carmen Thyssen, 'Archipiélago', que trae a la tercera planta del Palacio de Villalón la colección de Josep Suñol Soler (1927-2019), uno de los mecenas más personales y excepcionales de nuestros país. Convirtió su casa de Pedralbes en Barcelona en todo un museo de arte contemporáneo con obras de Picasso, Braque, Miró, Tapies, Canogar, Chillida, Gordillo, Guinovart, Lootz, Miralles y Scully. Unas joyas artísticas solo para sus ojos que, desde este sábado, se pueden disfrutar hasta el 6 de septiembre en Málaga.

Si las obras hablan de sus artistas, las colecciones retratan a sus propietarios. Y la de Suñol Soler dibuja a un empresario que, desde los años 70, no solo invirtió dinero, sino que además tuvo la sensibilidad de reunir un catálogo de arte contemporáneo que va desde las vanguardias de comienzos del siglo XX a los artistas emergentes de finales del XX, a los que además gustaba de visitar personalmente. «Cambió los consejos de administración por los estudios de los pintores y escultores», ha explicado este viernes Rodrigo Navia-Osorio Vijande, presidente de la Fundación Suñol sobre el mecenas que originó esta colección que él mismo conoce de primera mano ya que el benefactor fue su padrino. «Yo he dormido en las habitaciones que exhiben estos cuadros y he comido con el 'warhol'», ha confesado sobre esta pieza de dos metros de altura «absolutamente icónica y fundamental« de la colección y de la cultura pop del siglo pasado.

Durante la presentación de la exposición, Nava-Osorio ha señalado que la llegada de Suñol Soler al mecenazgo no fue vocacional, sino casual, cuando al mudarse a su nueva casa pidió al padre del ahora presidente de Fundación, el galerista Fernando Vijande, ayuda para «decorar» la residencia. «Pero como la casa era tan grande, le entró el gusanillo, quiso conocer a los artistas y el coleccionismo se convirtió en su pasión», ha rememorado el experto que ha indicado que, como se puede comprobar en el Museo Carmen Thyssen, estamos ante unos fondos «muy eclécticos». «Por eso me parece un acierto el título de 'Archipiélago' para la muestra, porque la colección está formada de diferentes artistas y estilos que son islas», ha asegurado sobre la selección de medio centenar de cuadros -la mayoría pintura, aunque también hay escultura- de las mil piezas que componen el catálogo completo del mecenas.

La exposición, que coincide con el decimoquinto aniversario del Museo Carmen Thyssen y cuenta con el apoyo de Fundación 'La Caixa', se divide así en cinco 'islotes' que forman este archipiélago que va mucho más allá del emblemático 'Mao' de Warhol. «Tenemos también obras relevantes de Miró y Braque, mientras que en la parte final de pintura matérica se exhibe la obra gigantesca de Canogar, y en la de abstracción española, antes de la crisis del informalismo, tenemos a Carmen Calvo y a Tapies que está muy representado en la colección», ha comentado Bárbara García, comisaria junto a Alberto Gil de esta temporal que ha puesto a «dialogar» obras que antes nunca se habían exhibido juntas.

De hecho, la experta ha manifestado que estamos ante uno de los grandes coleccionistas privados españoles, junto a Pilar Citoler o la propia Carmen Thyssen cuyo museo en Málaga acoge la muestra, y ha destacado que esta colección está aún por descubrir ya que se comenzó a exhibir públicamente a comienzos del siglo XXI. Así, 'Archipiélago' no solo exhibe obras simbólicas y representativas, sino también piezas inéditas que se exhiben por primera vez con la firma de Eduardo Chillida, Ràfols-Casamada, Antoni Llena, Giorgio Griffa y Darío Villalba.

Junto a las tres piezas de este último artista vasco, se exhibe la que es sin duda otro de los hitos de la exposición, 'Busto de mujer con blusa amarilla' (1943), un reconocible retrato de mujer del malagueño Pablo Ruiz Picasso realizado en collage sobre chapa de madera y que también tiene una historia detrás. «Es una obra muy particular que hace unos años nos pidieron del Museo Picasso de Barcelona para una exposición y encontraron una foto de Paul Eluard en su casa con ese cuadro detrás», explica Rodrigo Navia-Osorio Vijande sobre este cuadro que fue un regalo del propio artista malagueño a su amigo y poeta francés en los años 40. Y en un quiebro final, este 'picasso' entró en el mercado del arte y acabó en la cotizada colección Suñol Soler.

Este 'picasso' es otra de esas «piezas vividas» que dan un carácter especial a la exposición, como ha subrayado el presidente de la Fundación, que también ha destacado que la selección que han realizado los comisarios del Museo Carmen Thyssen es «diferente» a la de la propia institución que dirige y permite «descubrir de otra manera esta colección que va de la figuración a la abstracción, pasando por lo matérico o lo pop». Navia-Osorio Vijande ha puesto también el acento en las tres grandes obras que se exhiben del andaluz Luis Gordillo, cuyo mecenazgo por parte de Josep Suñol en los años 70 le permitió «dejar de dar clases de francés y dedicarse a pintar convirtiéndose en este grandísimo pintor», ha comentado señalando sus grandes lienzos de dos metros.

La mayor parte de las obras expuestas fueron adquiridas precisamente en los años 70, cuando el coleccionismo en general se centraba fundamentalmente en artistas masculinos. «Pero aquí tenemos a la escultora Susana Solano, y a Fina Miralles, Carmen Calvo y Eva Lootz, cuatro mujeres que en aquella época era algo rarísimo», ha comentado el ahijado de Josep Suñol. Una representación variada del arte contemporáneo que también ha valorado la directora artística del Museo Carmen Thyssen, Lourdes Moreno, que ha aplaudido la puesta en escena de 'Archipiélago' ya que ofrece «una mirada muy certera que lo que ocurrió en esos años en el arte contemporáneo en nuestro país, además de contar con grandes nombres internacionales».

La responsable de programación de la pinacoteca ha destacado la feliz coincidencia de la inauguración de esta exposición «de una de las colecciones más importantes de nuestro país» con el 15 aniversario del propio centro Carmen Thyssen. «Hemos cruzado la línea de la madurez y tenemos un equipo sólido y cohesionado», ha declarado Lourdes Moreno, que ha felicitado a los diferentes departamentos del museo y ha enfocado particularmente su «agradecimiento al equipo de Javier Ferrer -gerente -», un entendimiento en la cúpula de la institución cultural que no ha pasado desapercibido por lo que supone de reconocimiento público entre ambas partes frente a la época en la que se libró una auténtica guerra civil entre dirección y gerencia.

Moreno se ha despedido animando a la visita al museo ya que, a la rabiosa actualidad del arte contemporáneo de 'Archipiélago', se une la reciente apertura de una nueva 'sala' en los sótanos del edificio en el que se exhibe el yacimiento arqueológico que permite conocer una villa romana de los siglos I al V después de Cristo. Y donde se puede ver además una fuente con la pintura mural más antigua de Málaga.