Abre en Estepona el mercado de abastos reconvertido en un espacio gourmet


22 Marzo 2026

Málaga

CdelSol Noticias

Hay lugares que nacen con vocación de punto de encuentro. Y luego están los que renacen para convertirse en el latido de una ciudad. Con ... este concepto, ha abierto esta semana el Mercado Santa Ana de Estepona.

Según cuenta a Diario Sur su CEO, el empresario hostelero Quique Ceana, «hemos querido crear un espacio que reinterprete su esencia tradicional para transformarse en una experiencia gastronómica, cultural y social completamente novedosa en el municipio y también en la Costa del Sol».

Acompañado por un equipo internacional con otros tres socios de Argentina. Bélgica y Chile, Ceana cuenta a Diario Sur que «hemos apostado por un espacio gourmet completo, proyecto que curiosamente ya planteé hace años, en los tiempos del GIL en Estepona, pero sin éxito porque entonces Estepona aún no estaba preparada», reconoce. «Hoy, sin embargo, el contexto ha cambiado, el municipio ha crecido y los números salen».

Tras seis meses de obras y más de un millón de euros de inversión, el resultado es un espacio de 1.100 metros cuadrados que respira calidez, historia y modernidad. Lejos de la frialdad de una nave diáfana, el diseño ha buscado crear rincones, intimidad y atmósfera. Se han abierto ventanas antes selladas, se ha integrado la muralla y el Castillo de San Luis en el discurso visual proyectando sus piedras sobre las paredes y se ha logrado algo esencial en la Costa del Sol: «Creo que hemos conseguido meter la calle dentro, con toldos, luces, ventanales y terrazas que difuminan la frontera entre interior y exterior«.

Tres imágenes del Mercado de Santa Ana de Estepona. Pérez-Romera.

El Mercado de Santa Ana gira en torno a la libertad gastronómica. No hay normas rígidas ni recorridos impuestos: el comensal puede sentarse donde quiera y construir su propia experiencia. «Sushi, cocina italiana, ibéricos de primer nivel, propuestas mediterráneas, una bodega con más de 600 referencias y una coctelería que supera las 300. Todo convive en armonía, sin jerarquías, que es lo que buscábamos. No hay un espacio mejor que otro, el conjunto es lo que marca la diferencia», defiende Ceano.

Y detalla que «la idea inicial contemplaba mantener puestos tradicionales de mercado junto al espacio gourmet, pero la evolución del sector y la falta de relevo generacional nos llevó a redefinir el proyecto hacia una propuesta más experiencial. Pero creemos que el espíritu de mercado permanece con el diseño de cocinas vistas, una lonja de pescado expuesta y la sensación constante de movimiento, de producto, de vida».

Dinamización gastronómica

El Mercado Santa Ana nace también con vocación de dinamizar el casco antiguo y ampliar su radio de influencia hacia municipios cercanos como Manilva o Casares. Con capacidad para 400 personas sentadas y hasta 600 en formato mixto, el espacio está preparado para acoger desde cenas informales hasta grandes eventos. De hecho, en apenas dos semanas desde su apertura Ceana confiesa que ya tienen una decena de citas cerradas para el verano.

Al frente de la propuesta culinaria están los chefs ejecutivos Rocío Rodríguez Galán y Javier Villanueva, ambos con experiencia en cocinas de estrella Michelin. «Nuestro objetivo es el diseño de una carta dinámica, equilibrada y que sorprenda, que fidelice desde el primer bocado», nos cuenta la chef.

La chef Rocío Rodríguez en la cocina del Mercado Santa Ana; Juan Nicolás en la barra de cócteles y el tataki de pato con pesto de kale y pistacho. Pérez-Romera.

Le preguntamos por el plato que ya empieza a marcar la identidad del mercado, ese que una persona no puede perdonar comer si va por primera vez al Mercado Santa Ana. «El tataki de pato con pesto de kale y pistacho», confiesa Rocío Rodríguez Galán, «donde hemos querido mezclar técnica y sabor, carne templada jugosa de pato que se funde con matices cítricos de naranja sanguina y el carácter profundo de la salsa pekinesa y el pesto italiano suave».

Dando un paseo por el Mercado vemos una cuidada selección gourmet con la llegada de la firma asturiana Coalla, cuyo fundador, Ramón Coalla, ha apostado por Estepona en un gesto de confianza que Ceana valora especialmente. A ello se sumarán en breve nuevos operadores especializados, como un espacio dedicado al ibérico de primer nivel procedente de Huelva.

El cuidado espacio de cockteles con el pisco sour, la margarita, el mango spicy o el frozen que elabora Juan Nicolás; el restaurante italiano de Mario Iadanza, apasionado de la comida y todo hecho al minuto, que reconoce que la carbonara con guanciale y la pasta de trufas es lo más demandado estos días; la panadería con pan de masa madre de aceitunas o el elaborado en el lugar con la receta de José Andrés, …

En total, cerca de 50 personas trabajan ya directa o indirectamente en este nuevo enclave esteponero, la mayoría con años de trayectoria junto a Quique Ceana que ahora afronta el reto de coordinar una propuesta compleja, viva y en constante evolución en la calle Villa número 8.