20 años del Belén de la Hermandad de San Isidro de Estepona como patrimonio cultural y religioso vivo


2 Enero 2026

Málaga

CdelSol Noticias

El Belén de la Hermandad de San Isidro Labrador de Estepona celebra este año dos décadas de trayectoria consolidada como una de las propuestas culturales ... y religiosas más singulares de la Navidad en la ciudad.

Desde su inicio en 2005, esta obra ha crecido en dimensiones, contenido y valor patrimonial, hasta convertirse en un conjunto artístico de gran complejidad técnica y humana, fruto del trabajo colectivo de numerosos hermanos y hermanas.

La dirección artística corre a cargo de Rafael Gómez, teniente hermano mayor, quien asume desde 2005 la planificación y concepción global del montaje. «Sobre la tarima vacía, mi mente ya sabe dónde va cada escena y dónde se ubicarán los puntos de luz», explica.

Junto a él, un amplio equipo hace posible el resultado final, con especial protagonismo este año de Juanmi Márquez y Antonio Zaplana en los apartados de iluminación y sonido, así como Miguel Angel Chacón, Nina Gil, María José López, Eduardo Vázquez, Jesús Vázquez, Miguel Aragón o Miguel Angel Rodríguez, entre otros.

Así pues, este año se incorporan importantes novedades técnicas como la iluminación LED y un sistema completamente informatizado que controla el movimiento de muchas de las figuras. Además, un equipo de informáticos ha desarrollado un vídeo mediante inteligencia artificial en el que las figuras cobran vida con movimientos realistas, reforzando la experiencia del visitante.

Divulgación del belenismo

El Belén tiene varios objetivos claramente definidos. Según Gómez, «el primero es evangelizar, enseñar el nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo a través de todos los pasajes bíblicos». Esta labor didáctica se ha reforzado esta Navidad mediante códigos QR distribuidos por todos los pasajes, que enlazan a un canal de YouTube donde se explican, uno a uno, los distintos episodios representados. A ello se suma un propósito cultural, vinculado a la tradición navideña y a la divulgación del belenismo como manifestación artística.

A lo largo de estos 20 años, el Belén ha pasado por distintas ubicaciones: comenzó en un local privado, continuó en espacios municipales como la Casa de la Cultura de la Plaza de las Flores, el Mercado Municipal y vuelta a la Casa de la Cultura, renombrada como la Casa de las Tejerinas, hasta instalarse este año en la sede social de la Hermandad, situada en la calle Papuecas, incluida dentro del recorrido procesional del 15 de mayo, festividad de su patrón.

Rafael Gómez explica a Diario Sur que «el edificio alberga, en su planta baja, el Cabildo y un espacio expositivo que actualmente ocupa el Belén pero que luego volverá a acoger una exposición de enseres; la primera planta está destinada a labores administrativas y la segunda se proyecta como zona de convivencia para los hermanos». Tras la Navidad, el cuidadoso y minucioso desmontaje del Belén da paso a los preparativos de la romería y actos en honor a San Isidro Labrador.

Detalles de las figuras y pasajes representados en el Belén de la Hermandad de San Isidro de Estepona. E.Pérez-Romera.

Patrimonio esteponero

Las figuras que conforman este histórico Belén son de gran formato, realizadas en en barro cocido y pintadas a mano, con un coste que oscila entre los 100 y los 300 euros, según su complejidad y movilidad. A lo largo de los años, el conjunto se ha ido ampliando progresivamente gracias a los donativos de los visitantes.

Inicialmente solo incluía el Nacimiento y los Reyes Magos y, desde hace cinco años aproximadamente, recoge todos los pasajes bíblicos, desde la Anunciación hasta la Huida a Egipto y la Matanza de los Inocentes. «Los edificios que forman parte de este Belén fueron realizados por el hermano ya fallecido Juan Sánchez, cuyo trabajo en madera tallada constituye un gran legado de gran valor histórico y sentimental para la hermandad», reconoce Gómez.

Además de su dimensión bíblica, el Belén incorpora múltiples referencias a Estepona y a la identidad andaluza. Se representan la Cooperativa Agrícola, la de Pescadores, o lugares tan emblemáticos como la Plaza de las Flores, concebida como eje central del conjunto, y elementos del paisaje y la vida cotidiana, como el cenachero malagueño. Las barcas incluyen el código postal de la ciudad y sus nombres son el de San Isidro Labrador y Santa María de la Cabeza, su mujer. «La Plaza de las Flores separa Nazaret de Belén y es donde hemos querido reflejar el movimiento y la vida de estas ciudades», señala Rafael Gómez.

Numerosos detalles artesanales, como frutas, canastos, flores y macetas, han sido elaborados a mano por Antonia Infante, hermana de la corporación. Incluso, al fondo, se sugiere la presencia simbólica de Sierra Bermeja, aunque este año con menor volumen por limitaciones de espacio.

Hasta el 6 de enero

En el Belén también aparece San Isidro Labrador trabajando en el huerto, como guiño identitario a la Hermandad. «Todas las figuras tienen una colocación con sentido, contando una historia. Lo comparamos con un trono de Semana Santa: a través del Belén se entiende la historia de Jesucristo», explica Rafael Gómez a Diario Sur.

«Mes y medio hemos estado montando todo esto y el desmontaje no es menos laborioso», relata. «Cada figura se limpia con un pincel, se guarda en su caja y se envuelve con cuidado; todo debe quedar perfectamente organizado para el año siguiente».

Pese a la incertidumbre inicial por el cambio de ubicación, reconoce que la afluencia de público ha sido constante. El Belén puede visitarse hasta el 6 de enero y ya se trabaja en nuevas ideas para futuras ediciones, reafirmando su condición de patrimonio artístico, cultural y comunitario de Estepona. «No es sólo un Belén: la convivencia que se crea entre nosotros es incalculable y el trabajo no pesa porque estás con los tuyos», concluye.