Cuando el arte deja de ser inaccesible y crea nuevos coleccionistas


21 Diciembre 2025

Málaga

CdelSol Noticias

En diciembre de 2024, Artelier21, el espacio creativo dirigido por Marta Bernad en el Puerto Deportivo de Estepona, celebró la primera edición de CIEN, una ... pop-up de arte contemporáneo que ha marcado un antes y un después en la relación entre el público local y el arte original.

El concepto es tan sencillo como potente: 40 artistas que exponen más de 100 obras de arte a un precio único de 100 euros, una iniciativa que rompe barreras económicas y simbólicas y que vuelve este fin de semana a este espacio por segundo año consecutivo y lo hace reafirmando una idea que ya ha demostrado su fuerza: el arte contemporáneo puede ser accesible sin perder valor, discurso ni calidad.

Pintura, esculturas, grabado, ilustración y técnicas mixtas firmadas por artistas en activo, muchos de ellos con trayectorias en galerías nacionales, ferias y exposiciones individuales. «Lo que nos encontramos aquí es una exposición colectiva con criterio artístico y vocación social, que acerca el arte a una gran cantidad de bolsillos que de otra manera no tendrían opción», explica Marta Bernad a Diario Sur. «Y en esta época navideña es una gran oportunidad para invertir en arte o regalarlo a un precio muy especial».

Un ecosistema artístico diverso

Uno de los aspectos más significativos de CIEN, que ya ocurrió en su primera edición y se está repitiendo en esta segunda, es su impacto en el público local. «Muchísimas personas de Estepona y de la zona han comprado por primera vez una obra de arte en su vida gracias a este evento, convirtiendo ese gesto en algo emocional y memorable», confiesa Bernad.

Son 40 artistas que viven o han nacido en la provincia de Málaga los que conforman este pop-up, cada uno aportando al menos cuatro obras. «Acercar el arte a la gente es muy bonito. Las élites de las galerías y las ferias son otra cosa», señala Marta. «Creo firmemente que a través de CIEN creamos nuevos coleccionistas, hacemos el arte más cercano sin renunciar a la calidad artística».

Así pues, esta idea reúne a artistas de diferentes edades, trayectorias, estilos y formatos. Entre los participantes presentes ayer, en el momento de la inauguración, José de Pazos (Cádiz, 1976), artista pop que habitualmente expone en Madrid y cuyo rango de precios suele ser muy superior. «Es una oportunidad única de encontrar obras mías a este precio», afirma. Formado en Artes y Oficios en Cádiz, Jerez y Algeciras, especializado en fotografía y residente en Mijas, llegó a CIEN tras conocer la propuesta como visitante en la edición anterior.

También expone José Carlos Capella (Antequera, 1970), interiorista y pintor con un lenguaje muy definido: pintura colorista, suelos de damero inspirados en su estudio, materiales antiguos y un cuidado extremo por el detalle. «El suelo de cuadritos es el que piso todos los días en mi estudio, es un punto de definición que he encontrado», explica. Sus obras, algunas realizadas sobre papel de novelas de los años 20, combinan tradición, intimidad y una identidad muy reconocible.

María José Montañés (Granada, 1969), grabadora residente en Marbella afirma que su obra expuesta «parte parte de conceptos como la culpa, el perdón o la clemencia, inspirados en una poesía de Ángela Aymerich, pero con colores totalmente opuestos a esos sentimientos tan negativos», usando neones y tipografía antigua de madera cuya energía llama la atención nada más pisar la galería.

O Paco Gutiérrez (Vélez Rubio, Almería, 1956), artista afincado en Marbella, que trabaja la serigrafía, la xilografía y el aguafuerte y sus obras son «el reflejo emocional de un mundo que me abruma. Prefiero rodearme de creatividad que rodearme de soledad», confiesa, una idea que atraviesa tanto su obra como el espíritu colectivo de CIEN.

Apoyo de los coleccionistas

La iniciativa también ha sido respaldada por coleccionistas como Álvaro Funes, argentino-madrileño que recientemente se ha mudado a vivir a Gaucín impulsado por el movimiento artístico de ese municipio y que considera CIEN «alimento para Estepona en cuanto a cultura y arte» y un valor añadido para la ciudad.

Funes destaca además la capacidad de Marta Bernad como conectora cultural. «Une a artistas de diferentes rangos, edades, estilos y formatos y la mayor obra de arte es ella misma, pues es pura luz».

CIEN no sólo vende obras: crea comunidad, genera conversación cultural y rompe barreras simbólicas en torno al arte contemporáneo, un proyecto que demuestra, por segundo año consecutivo, que el arte puede ser accesible sin perder profundidad ni rigor.