La Navidad malagueña es diferente: empieza con fuego y acaba haciendo mucho ruido


13 Diciembre 2025

Málaga

CdelSol Noticias

La Navidad en Málaga se vive de una forma única, marcada por tradiciones que no existen en ningún otro lugar y que cada año atraen a quienes buscan una Navidad diferente y auténtica. Desde el fuego simbólico de la Noche de los Rondeles de Casarabonela hasta el estruendo infantil del arrastre de latas de Archidona, pasando por las madrugadoras Mañanitas de Algatocín, la Subasta de Navidad de Canillas de Albaida o la Fiesta Mayor de Verdiales, los pueblos malagueños conservan rituales tan arraigados como sorprendentes. Entre procesiones, pastorales, degustaciones, disfraces y folclore, la provincia despliega un mapa festivo que demuestra que aquí la Navidad no sólo se celebra con una espectacular luminotecnia, sino que también se vive con identidad propia.

En la víspera de Santa Lucía, es decir, cada 12 de diciembre, Casarabonela celebra una de sus tradiciones más singulares, muy asociada a la Navidad en la provincia: la Noche de los Rondeles. La Divina Pastora recorre las calles iluminada únicamente por el fuego de los capachos empapados en aceite que encienden los 'molineros', un ritual ancestral que mezcla gratitud por la cosecha de la aceituna y elementos de raíz pagana. Eso sí, la banda sonora es muy navideña, ya que el recorrido va acompañado por pastorales que tocan villancicos. El recorrido culmina en la plaza de Santiago, donde vecinos y visitantes comparten buñuelos, tostones con aceite y chocolate caliente en un ambiente que reúne devoción, folclore y sabor tradicional. En los últimos años, además de esta velada, hay otros eventos en los días previos y posteriores en el pueblo, como rutas gastronómicas o visitas guiadas.

En el Valle del Genal se mantiene viva una de las tradiciones más madrugadoras de la Navidad: las Mañanitas y la Misa de Aguinaldo. La fecha puede variar cada año, pero es siempre unos días previos a la Nochebuena. Así, en esta ocasión tendrá lugar entre los días 17 y 21 de diciembre. A las siete de la mañana, en el pueblo de Algatocín los mayordomos despiertan al pueblo a campanazos para iniciar un rito que combina devoción, comunidad y un frío serrano que no merma la participación. Tras la misa en la iglesia del Rosario, los vecinos recorren las calles cantando villancicos al son de zambombas y panderetas antes de reunirse para un desayuno popular con chocolate caliente y dulces caseros, la recompensa perfecta para empezar el día. Esta tradición tan navideña, según afirman en el pueblo, tiene siglos de historia, aunque no se sabe con certeza ni fecha exacta de su inicio ni circunstancias que la propiciaron.

Torrox rinde homenaje a su gastronomía más humilde con la veterana Fiesta de las Migas, una celebración que recuerda a los jornaleros que trabajaron durante décadas en el campo. Siempre se suele decir que se celebra el domingo antes de Navidad (salvo si éste cae en 23 de diciembre). En esta ocasión será el próximo 21 de diciembre, es decir, tres días antes de la Nochebuena. El sonido de la caracola anuncia que las migas -elaboradas con sémola, ajo, aceite nevadillo y sal- están listas para repartir en el Llano de la Almazara, junto a la ensaladilla arriera y el vino dulce del terreno. Música, verdiales y un ambiente popular completan una cita que invita también a recorrer el casco histórico de Torrox Pueblo.

Cada 25 de diciembre, Canillas de Albaida convierte su plaza en el escenario de una subasta tan solidaria como singular, con la que se recaudan fondos para las fiestas patronales. Los vecinos donan desde botellas de vino y garrafas de aceite hasta un chivo lechal, en una tradición que nació en 1884 para ayudar a los afectados por el gran terremoto. Antes de la subasta, una pastoral recorre las calles pidiendo el aguinaldo al ritmo de guitarras y panderos, creando un ambiente cercano y festivo. La Navidad se vive con igual intensidad la víspera: en la Misa del Gallo, las jóvenes del pueblo visten al Niño Jesús mientras se cantan villancicos, un rito muy arraigado que añade emoción a la Nochebuena.

Cada 25 de diciembre, a los pies del Torcal, la pequeña ermita de Jeva acoge una de las celebraciones navideñas más singulares de la provincia. Vecinos de La Higuera, La Joya, Villanueva de la Concepción y otros núcleos se reúnen desde primera hora para vivir una jornada que combina devoción y folclore. La Virgen de la Purísima, venerada en un lienzo, sale en procesión tras la misa, acompañada por pandas de verdiales y pastorales que llegan a la ermita por distintos caminos. El ambiente festivo se completa con buñuelos, mantecados y aguardiente anisado, en una tradición recuperada a finales de los años 80 y que hoy es cita imprescindible en el calendario navideño del sur del Torcal.

Cada 28 de diciembre, Málaga celebra el mayor acontecimiento folclórico de la provincia, la Fiesta Mayor de Verdiales. Se trata de un auténtico museo vivo de una tradición musical que es única en España. Los estudios apuntan a que los verdiales preceden al fandango flamenco, y pese a su antigüedad, este estilo no deja de crecer en seguidores. Guitarras, laúdes, violines y panderetas ponen banda sonora a un certamen en el que compiten pandas de los tres estilos: Montes, Almogía y Comares. La cita convierte el Puerto de la Torre en un gran escenario popular donde, junto a la música, también se disfruta de gastronomía tradicional y vino moscatel de Los Montes y de la Axarquía.

En la Serranía de Ronda se despide el año con el Concurso del Aguardiente, en el pueblo de Jubrique. Es un evento heredero de una tradición destiladora que se remonta al siglo XVIII. Aunque hoy quedan pocos alambiques, el espíritu sigue vivo en los hogares del pueblo, donde aún se elaboran aguardientes artesanales para autoconsumo. Para reivindicar ese legado nació este certamen, que reúne degustaciones, mercado artesanal y demostraciones en directo del destilado en cobre. La fiesta, que este año se celebra el sábado 27 de diciembre, incluye ruta por el casco urbano, música, actividades para niños y una merienda con buñuelos, chocolate y aguardiente antes de la entrega de premios. Una cita que recuerda el pasado glorioso de Jubrique y el origen de Destilerías El Tajo, fundada en 1895.

Coín despide el año con una de las celebraciones más originales de la provincia: una Nochevieja que se vive como un auténtico carnaval. Desde hace décadas, vecinos y visitantes se disfrazan para recibir el nuevo año con humor y mucha sátira, inspirándose en temas de actualidad igual que en los carnavales tradicionales. La fiesta arranca en la plaza del Pescao, donde las campanadas se siguen desde la torre de San Juan, y continúa en la Alameda, convertida en un gran escenario al aire libre hasta la madrugada. El ambiente festivo, la variedad de disfraces y la implicación del pueblo han consolidado esta cita como una de las nocheviejas más singulares de Málaga.

En la comarca de la Sierra Norte de Málaga se celebra cada víspera de Reyes una de las tradiciones más ruidosas y entrañables de la Navidad malagueña: el arrastre de latas de Archidona. A partir de la mañana, decenas de niños recorren el camino desde el Paseo de la Victoria hasta la emblemática Plaza Ochavada arrastrando latas vacías atadas con cuerdas para llamar la atención de los Reyes Magos. La costumbre nació en la posguerra, cuando escaseaban los juguetes, y fue recuperada en 2004, convirtiéndose en un rito que hoy mantienen varias generaciones. En la plaza, los pequeños son recibidos por Melchor, Gaspar y Baltasar antes de la cabalgata, en una jornada que combina ilusión, bullicio y tradición popular.

El Bajo Genal vive cada 5 de enero una de las celebraciones más singulares de la Serranía de Ronda: el Auto Sacramental de los Reyes Magos de Benarrabá, una representación que mezcla cabalgata y belén viviente. Vecinos de todas las edades se implican en esta obra teatral, dividida en cinco actos que recrean desde la llegada de María y José a Belén hasta la adoración del Niño. La comitiva recorre diferentes rincones del casco urbano guiada por una estrella que porta el mejor burro del pueblo, mientras pajes, pastorcillos y angelitos acompañan a los Reyes Magos montados en mulos. El colofón llega en la iglesia de la Encarnación, donde los pequeños reciben sus regalos en una noche mágica y comunitaria.