La Charca de la Zúa, el refugio natural de la Serranía de Ronda para escapar del calor
5 Agosto 2026
Ronda
Planes
Cuando el calor aprieta en Málaga, el interior de la provincia ofrece alternativas capaces de competir con la costa. Una de ellas es la Charca de la Zúa, una piscina natural formada en el río Guadiaro, junto a la barriada de Cañada del Real Tesoro, también conocida como Estación de Cortes, en el término municipal de Cortes de la Frontera.
El enclave permite disfrutar de un baño en plena Serranía de Ronda, rodeado por chopos, fresnos, eucaliptos y cañas. La abundante vegetación de ribera crea amplias zonas de sombra y aporta una sensación de frescor especialmente apreciada durante los días más calurosos del verano.
Una piscina natural creada por una antigua presa
La charca no es únicamente un lugar de baño. Su origen está relacionado con una pequeña presa artificial o “zúa” construida durante la época andalusí, cuya función era retener parte del agua del Guadiaro y conducirla mediante una acequia hacia las huertas de la vega.
Este sistema hidráulico continúa cumpliendo su función agrícola, convirtiendo el paraje en un ejemplo vivo de cómo las antiguas comunidades aprovecharon el agua para adaptarse al relieve y mantener los cultivos del valle. Con el paso del tiempo, el represamiento generó una amplia zona de aguas más tranquilas que hoy se utiliza también como espacio recreativo durante el verano.
Aguas tranquilas y una amplia zona para el baño
La zona de baño es relativamente extensa y presenta un fondo principalmente terroso, con pocas piedras. En buena parte de la charca, el agua no llega a cubrir completamente a una persona adulta, aunque existen algunas franjas con mayor profundidad.
Junto al cauce hay una explanada donde descansar bajo la sombra de los árboles. Desde el entorno pueden contemplarse el casco urbano de Cortes de la Frontera y el relieve del macizo de Líbar, una imagen que resume el paisaje montañoso característico de esta parte de la provincia.
Su carácter accesible y familiar ha convertido La Zúa en un punto habitual para los habitantes de la zona, especialmente durante los fines de semana estivales. El lugar ofrece una experiencia sencilla: extender la toalla, refrescarse en el río y disfrutar de unas horas rodeado de naturaleza.
Cómo llegar a la Charca de la Zúa
Para alcanzar el enclave desde Cortes de la Frontera hay que tomar la carretera A-373 en dirección a Cañada del Real Tesoro. Una vez dentro de la barriada, el acceso parte desde su calle principal y desciende por un pequeño callejón hacia el río Guadiaro.
El último tramo es corto y está acondicionado con barandillas y pasarelas de madera que conducen hasta la ribera. La cercanía de la estación ferroviaria también permite plantear la visita utilizando la línea que conecta Ronda con Algeciras, cuyo recorrido discurre junto al valle del Guadiaro.
Precaución dentro del agua
Aunque la charca presenta zonas poco profundas, continúa siendo un entorno fluvial natural. La guía de pozas y charcas de la Diputación de Málaga recomienda tener cuidado al superar el pequeño desnivel de la presa y evitar las áreas con vegetación muy densa, donde existe riesgo de quedar enganchado entre cañas o ramas.
También desaconseja utilizar las cuerdas colocadas en algunos árboles para saltar al agua. El acceso hasta ellas y el movimiento necesario para lanzarse requieren destreza y pueden resultar peligrosos.
Además, al tratarse de un río, el caudal y las condiciones del agua pueden variar. Resulta conveniente observar el estado del entorno antes de entrar, respetar la vegetación y retirar todos los residuos para preservar el paraje.
Un plan diferente en el interior de Málaga
La Charca de la Zúa demuestra que el verano malagueño no se limita a las playas del Mediterráneo. Aguas tranquilas, árboles de ribera y un paisaje dominado por la Serranía convierten este rincón de Cortes de la Frontera en una alternativa para quienes buscan refrescarse lejos de los espacios costeros más concurridos.
Su historia añade además un valor especial a la visita. Bajo la imagen actual de una piscina natural se conserva un sistema de aprovechamiento del agua creado hace siglos y todavía conectado con las huertas del valle.
Fuente informativa: La Opinión de Málaga y Diputación Provincial de Málaga, a través de su guía de charcas y pozas naturales de la provincia.