Pesadilla para los alérgicos en Málaga: olivo y gramíneas coinciden en valores extremos


15 Mayo 2026

Málaga

CdelSol Noticias

Chus Heredia

15/05/2026 a las 00:25h.

No es usual que los niveles de polen en aire del olivo y las gramíneas coincidan al mismo tiempo en niveles extremos en la provincia ... de Málaga. Normalmente el pico del primero se alcanza antes, a primeros de mayo, y, a partir de ahí, empieza a bajar y suele suceder que entonces sea el turno de las gramíneas. Sin embargo, este año, por factores como las abundantes lluvias del invierno y otros condicionantes, se ha producido esta tormenta perfecta para los alérgicos. El primer registro de esto fue la medición del 5 de mayo. Cabe recordar que las muestras se procesan y recuentan a semana vencida.

1.300

granos por metro cúbico de aire

se han llegado a registrar con respecto al polen de olivo. Es el triple casi que la semana anterior.

Los datos de la red de medición de la Universidad de Málaga refrendan y ponen números a la realidad de las consultas de los especialistas. «Este año los alérgicos a las gramíneas lo están pasando muy mal en Málaga. Y si tienen las dos sensibilizaciones [al olivo también] la segunda quincena de mayo se prevé mala», asegura categórico José María Vega, experimentado médico alergólogo al que se le acumula el trabajo estos días. El experto añade cuestiones como la abundancia de lluvias invernales como gran factor que propicia esta virulencia.

Además, la alta prevalencia de variantes de virus del resfriado también contribuye a solapar síntomas y a cebarse con los sistemas inmunitarios. Normalmente, la distinción entre ambos es que la alergia provoca picor intenso de ojos, nariz, garganta y paladar, mucosidad acuosa y dura semanas, mientras que el resfriado causan dolor de garganta, fiebre leve, mucosidad espesa y son autolimitados (una semana aproximadamente).

«Este año los alérgicos a las gramíneas lo están pasando muy mal en Málaga. Y si tienen las dos sensibilizaciones la segunda quincena de mayo se prevé mala»

José María Vega

Alergólogo

Antonio Picornell, profesor ayudante doctor del Área de Botánica, Departamento de Botánica y Fisiología Vegetal en Universidad de Málaga, hace cada semana un recuento minucioso de los datos registrados por la estación teatinera. En el anterior recuento semanal, el olivo alcanzaba los 500 granos por metro cúbico de aire. En el actual, se han llegado a medir niveles de 1.300. La tendencia es estable, cuando lo lógico es que ya hubiera empezado a descender la concentración.

La explosión súbita y adelantada de las gramíneas lo ha complicado todo. Son concentraciones de más de 200 granos/m3, también consideradas extremas. «Están subiendo mucho los niveles y la tendencia es alza», destaca Picornell, que, en cambio, asegura que no son valores ni mucho menos históricos pero sí se da esa confluencia no tan común entre pólenes.

Por si fuera poco, también se suman a la 'fiesta' las ortigas y parietarias, en niveles moderados, al igual que las chenopodiáceas (espinacas, acelgas, remolachas, quinoa...), que apuntan hacia arriba, como también lo hace el plantago (aunque ahora está en niveles bajos).

200

granos por metro cúbico de aire

han dado las gramíneas en Málaga, lo que significa entrar en valores extremos.

En cuanto a las gramíneas, de gran capacidad alergénica, algunos ejemplos son cereales como el arroz, trigo, avena y maíz, así como el césped, bambú y caña de azúcar... Pero son miles de especies en todo el mundo.

Muy común en la región

En la comunidad autónoma de Andalucía casi el 25% de la población sufre de alergia respiratoria, lo que equivale a algo más de 2,5 millones de personas. La mayoría las producen los pólenes de los referidos gramíneas y el olivo y se traduce en síntomas de rinoconjuntivitis o asma bronquial, según datos de la Sociedad Andaluza de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC).

No restarle valor

Los médicos subrayan que hay que tomarse muy en serio el problema: cualquier persona con rinoconjuntivitis, ya muy molesta de por sí, puede evolucionar hacia estados más acusados e, incluso asmáticos. Recomiendan, en este sentido, ir más allá de los meros antihistamínicos, y acudir al recurso que todavía sigue funcionando muy bien: las vacunas. Entretanto, muchas pautas de sentido común sirven. Lavados nasales con soluciones salinas y espráis con corticoide (con prescripción médica) pueden ayudar a reducir los síntomas. En los casos más serios, hay que acudir a los inhaladores bronquiales y a antiinflamatorios más potentes. Y, por supuesto, todo tipo de medidas higiénicas y de hábitos ayudan. En especial, lo fundamental: tratar de minimizar la exposición al alérgeno buscando la costa, evitando actividades deportivas al aire libre, usando gafas y mascarillas, lavando bien la ropa...

0,25

alergólogos

por cada 50.000 habitantes hay tan sólo en la sanidad pública malagueña, según Alergosur.

Hablamos siempre de reacciones al polen, pero las alergias pueden acontecer en cualquier época del año y a cualquier edad y las hay de muchos tipos (alimentarias, a materiales, a pelo de animal, a los ácaros, a sustancias químicas...) Y sea cual sea la tipología puede provocar reacciones desde leves a muy graves. Y no es por una caída de las defensas, es lo contrario, por un alza en las inmunoglobulina E.

Falta de alergólogos

Pese a ser un fenómeno al alza, también en este campo hay un déficit de profesionales en la sanidad pública andaluza. De hecho, recientemente, la Sociedad Andaluza de Alergología e Inmunología Clínica (Alergosur) advertía de ello tras la elaboración de un informe. Según sus datos, la ratio media es de tan sólo 0,44 alergólogos por cada 50.000 habitantes, una cifra muy por debajo de la recomendación marcada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que establece al menos un especialista por cada 50.000 habitantes. Ninguna provincia andaluza alcanza este estándar mínimo. En este sentido, Málaga presenta los indicadores más preocupantes, con una ratio de 0,25. Actualmente, la provincia cuenta con 9 alergólogos para más de 1,7 millones de habitantes.

«La prevalencia de las enfermedades alérgicas ha experimentado un aumento significativo y constante en las últimas décadas, transformándose en un problema de salud pública de gran envergadura. No sólo se registra cada vez un mayor número de casos: también la severidad y complejidad de los pacientes alergológicos actuales es cada vez mayor, lo que exige un enfoque multidisciplinar especializado», resumían en un comunicado tras dar a conocer el referido documento.

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