El obrador de Teatinos donde conviven helados muy originales y dulces argentinos


10 Mayo 2026

Málaga

CdelSol Noticias

Javier Almellones

Málaga

10/05/2026 a las 00:12h.

A un lado, helados de sabores como Magnum Gold, Milka o pistacho. Al otro, casi pegados en la misma vitrina, medialunas, vigilantes, alfajores y varias ... facturas argentinas —nombre con el que allí se conoce a distintos dulces y piezas de bollería— que no son fáciles de encontrar en Málaga. Entre ambos mundos se mueve Amorato, el nuevo obrador abierto recientemente en Teatinos y que intenta ir mucho más allá del concepto clásico de heladería.

Detrás del negocio están Carlos Dávila y su pareja, Guillermina Vanessa Rodríguez, argentina y con larga experiencia previa en el sector heladero y pastelero. A ellos se suma además un equipo de más de media docena de personas, entre las que se encuentra Matías Di Leonardo, otra de las piezas clave del obrador y de la elaboración diaria tanto de helados como de buena parte de la repostería.

La idea, explica Carlos, nació precisamente de esa mezcla de influencias y de la intención de crear un negocio que no dependiera únicamente de la temporada alta del helado. «Queríamos crear un concepto que abarcase más cosas y no solo centrarnos en el helado», resume. Por eso, además de los sabores más clásicos y otros ligados a tendencias actuales, la oferta incorpora desayunos, tartas artesanales, meriendas y una importante presencia de dulces argentinos.

El propio nombre del negocio intenta reflejar esa filosofía. «Es un juego de palabras entre amor y gelato», comenta Carlos sobre una marca que, según reconoce, fue tomando forma entre ideas compartidas, pruebas y hasta búsquedas con inteligencia artificial.

La heladería apuesta por sabores clásicos junto a otros más originales y actuales.

El local, ubicado en la calle Escritora Carmen Conde, además, ha sido completamente reformado para alejarse de la imagen más clásica de cafetería tradicional. La iluminación cálida, los tonos claros y el amplio horario —desde primera hora de la mañana hasta la noche— buscan precisamente atraer tanto al público que entra a por un café o a desayunar como al que termina sentándose frente a una copa de helado.

Pero buena parte de la personalidad de Amorato está en esa vitrina de inspiración argentina. Allí aparecen las llamadas 'facturas'. «Son muy típicas allí; representan unión, amistad y familia», señala Matías. La idea, añade, era traer también esa parte de su cultura y que los clientes españoles pudieran descubrirla «compartiendo un dulce».

Entre las propuestas destacan las medialunas rellenas de dulce de leche, crema pastelera o chocolate; los alfajores de maicena o chocolate blanco o los vigilantes. Carlos asegura que muchos clientes llegan precisamente buscando probar algo distinto. «Los vecinos los están descubriendo y les están encantando», comenta.

La diferencia no está solo en las recetas, sino también en la textura y en cómo se elaboran estos dulces. «Son mucho más aireados y menos pesados», explica Carlos. Para perfeccionar ese estilo incluso recurrieron al asesoramiento de un pastelero argentino especializado en este tipo de productos. «Aquí te comes una napolitana y te llena muchísimo; estas facturas son más ligeras y esponjosas», añade.

Aunque la pastelería ha ganado protagonismo desde la apertura, el helado sigue siendo uno de los grandes reclamos del negocio. Ahí entra especialmente el trabajo diario del obrador. «Fabricamos todos los días para que el producto tenga esa frescura y esa cremosidad característica», señala Matías.

Alfajores, medialunas y otras facturas argentinas poco habituales en Málaga..

La carta de helados reúne desde sabores clásicos hasta otros más vinculados a tendencias actuales o creaciones propias de la casa. Entre ellos figura el llamado Amorato, elaborado con crema de fresa, bizcocho y salsa de fresa. También destacan propuestas inspiradas en productos muy populares en redes sociales, como las conocidas Franui, las frambuesas cubiertas de chocolate. No faltan tampoco opciones sin azúcar, variedades sin leche y helados enriquecidos con proteína pensados para un público más deportivo.

La oferta se completa con tartas artesanales, brownies, cookies y desayunos que han ido ganando peso casi desde los primeros días. Entre las propuestas más llamativas están también las cajas preparadas para regalo, con dulces variados, zumo natural y mensajes personalizados.

En otra parte de la vitrina también tienen protagonismo los conocidos sándwiches de miga argentinos, elaborados con un tipo de pan muy distinto al pan de molde tradicional, aunque a simple vista pueda parecerlo. A ello se suman desayunos más clásicos con pitufos, bocadillos y otras opciones elaboradas con pan de la cercana panadería Serrano, muy conocida en la zona.

Todo ello ha permitido que el negocio encuentre rápidamente una clientela bastante diversa en una zona marcada por la presencia universitaria y las nuevas promociones residenciales. «Muchos vecinos nos decían que echaban de menos un sitio así cerca», comenta Carlos.

Y aunque apenas llevan unas semanas abiertos, sus responsables ya reconocen que piensan en crecer. La intención, eso sí, es mantener el obrador de Teatinos como centro de producción para conservar la elaboración artesanal y controlar directamente la calidad de todos los productos.

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