Ni Marbella ni Nerja: el refugio secreto de Málaga para escapar del calor en mayo que tiene la última playa de la provincia


9 Mayo 2026

Málaga

CdelSol Noticias

Hay rincones que parecen diseñados para detener el tiempo justo antes de que el verano lo acelere todo. En la provincia de Málaga, cuando mayo despliega su versión más amable, existe un destino donde el mar, la historia y la tradición agrícola conviven sin estridencias. Un lugar donde el calor aún no aprieta y el paisaje ofrece una tregua perfecta entre primavera y verano. Ese escenario tiene nombre propio y se encuentra en el extremo más occidental de la Costa del Sol.

Situado junto al límite con la provincia de Cádiz, Manilva se presenta como uno de los municipios más singulares de Málaga gracias a su doble identidad. Por un lado, mantiene una profunda tradición agrícola ligada al cultivo de la uva moscatel; por otro, despliega una marcada vocación turística vinculada a sus ocho kilómetros de litoral mediterráneo. Durante el mes de mayo, este enclave adquiere un protagonismo especial dentro del turismo en Málaga. Las temperaturas suaves permiten recorrer sus espacios naturales y urbanos con comodidad, en un contexto donde el ritmo es más pausado que en los meses centrales del verano.

Un patrimonio histórico que recorre siglos

El recorrido por Manilva también es un viaje a través del tiempo. Entre sus principales referentes destaca el Castillo de la Duquesa, una fortaleza levantada en 1767 sobre los restos de una antigua villa romana. Su función original fue la defensa de la costa frente a incursiones piratas, lo que refleja la importancia estratégica de este punto del litoral malagueño. A este legado se suma el Fortín de Sabinillas, actualmente convertido en Museo Arqueológico Municipal. En su interior se conservan piezas como cerámicas, monedas y objetos funerarios que abarcan desde el siglo I al V, testimonio de la presencia romana en la zona.

Otro enclave relevante es la Torre de Chullera, una torre vigía de origen nazarí situada sobre un cabo rocoso. Este punto marca una de las zonas más singulares del municipio, Punta Chullera, caracterizada por sus acantilados, calas y un entorno de alto valor ecológico. La Iglesia de Santa Ana, construida en el siglo XVIII, y Villa Matilde, antigua residencia vinculada a la familia de Blas Infante y hoy espacio expositivo, completan un patrimonio que conecta distintas etapas históricas del municipio.

Ocho kilómetros de costa y la última playa de Málaga

Uno de los grandes rasgos distintivos de Manilva es su litoral. A lo largo de sus ocho kilómetros de costa se suceden playas de perfiles muy variados. Algunas, como Sabinillas, Los Toros o Duquesa-El Castillo, cuentan con infraestructuras y servicios turísticos plenamente desarrollados.

Punta Chullera, perteneciente a Manilva. / Malaga.es

Sin embargo, es en el entorno de Punta Chullera donde el paisaje adquiere un carácter más natural. Aquí se localizan calas y tramos de costa menos intervenidos, con aguas cristalinas y formaciones rocosas que definen uno de los espacios más singulares del litoral malagueño. Este enclave es conocido por albergar la última playa de la provincia de Málaga antes de adentrarse en territorio gaditano.

Senderos y paisaje entre el mar y la agricultura

El territorio de Manilva no se limita a su costa. El municipio ofrece también una red de caminos naturales que permiten recorrer su entorno desde diferentes perspectivas. Entre ellos destaca el tramo de la Senda Litoral, que conecta playas, zonas agrícolas y miradores naturales.

Estos itinerarios reflejan la convivencia entre el paisaje mediterráneo y la actividad agrícola, especialmente visible en los cultivos de uva moscatel que forman parte de la identidad local desde hace décadas.

El Puerto de la Duquesa, referencia en el litoral occidental

En el eje que conecta Marbella con Sotogrande se sitúa el Puerto de la Duquesa, considerado el puerto más occidental de la provincia de Málaga. Este espacio, que habitualmente recibe la Bandera Azul, se ha consolidado como uno de los principales puntos de actividad turística del municipio.

El Puerto de la Duquesa, en Manilva. / M. H.

Su entorno reúne establecimientos de restauración, comercios y espacios de ocio que contribuyen a dinamizar la vida cultural de la zona. Además, su ubicación lo convierte en un punto estratégico para la práctica de deportes acuáticos y otras actividades vinculadas al mar.