El secreto mejor guardado de la Axarquía: pueblo de historia musulmana, montaña y uno de los mejores vinos de Málaga


26 Abril 2026

Málaga

CdelSol Noticias

Hay pueblos en la Axarquía malagueña que parecen existir en un tiempo propio, ajenos a la prisa de la costa que tienen a unos pocos kilómetros. Sedella es uno de ellos. Enclavado entre las Sierras de Tejeda y Almijara, sus calles estrechas, sus fachadas encaladas y sus balcones cargados de flores cuentan una historia que arranca mucho antes de que existiera el nombre que hoy lleva el pueblo. Una historia de fenicios, romanos, moriscos y Reyes Católicos que ha dejado en este pequeño municipio de la comarca axárquica una acumulación de patrimonio tan densa que resulta difícil de absorber en una sola visita. Y, por si todo eso fuera poco, en sus laderas a 800 metros de altitud crece un vino que un día recibió 94 puntos de Robert Parker y fue reconocido como el mejor de Andalucía.

Fenicios, romanos, Al-Ándalus y la rebelión morisca: siglos de historia en un solo pueblo

Los restos arqueológicos encontrados en los alrededores de Sedella acreditan la presencia de fenicios y romanos en este territorio, y el propio nombre del municipio podría derivar del término latino sedilia, vinculado a propiedades rurales. Durante la época andalusí, el pueblo fue conocido como Xedalia, y tras la conquista cristiana en 1487 pasó a denominarse Villa Castillo. El Señorío de Sedella fue otorgado por los Reyes Católicos a Diego Fernández de Córdoba, y pasó posteriormente a manos del alcalde del municipio, Gabriel de Coalla.

El siglo XVI trajo uno de los capítulos más convulsos de la historia local: la rebelión morisca, en la que Sedella fue uno de los focos iniciales del levantamiento. La posterior expulsión de los moriscos dejó el pueblo prácticamente despoblado, hasta que la llegada de los llamados «cristianos viejos» volvió a dar vida a sus calles. Siglos después, el terremoto de 1884 afectó seriamente a la localidad, aunque sin dejar víctimas mortales.

Una leyenda local atribuye el topónimo actual al paso de la reina Isabel la Católica por la zona. Tras una cruenta batalla en el Arroyo de la Matanza, la monarca habría exclamado «Sé de ella», en referencia a la contienda, dando origen así al nombre que el pueblo lleva desde entonces.

Ruta Mudéjar y patrimonio monumental: la huella de Al-Ándalus en piedra y cal

Sedella forma parte de la Ruta Mudéjar de Málaga, un itinerario que conecta los municipios donde mejor se conserva la huella cultural de Al-Ándalus en la provincia. Y en Sedella esa huella es visible en casi cada esquina del casco urbano.

El monumento más singular es la Casa Torreón, una antigua mansión fortaleza del siglo XVI en estilo mudéjar que perteneció a Diego Fernández de Córdoba. Su torreón combina elementos renacentistas con estética morisca, una mezcla que refleja el momento de transición entre dos mundos que coexistieron durante años en este rincón de Andalucía.

La Casa Torreón de Sedella / malaga.es

En el centro del pueblo, la iglesia de San Andrés se levanta sobre un antiguo templo del que aún se conserva la torre, que en su momento fue el alminar de la mezquita local. En su interior guarda esculturas, una custodia y objetos litúrgicos de los siglos XVII y XVIII. A las afueras, la ermita de la Virgen de la Esperanza, del siglo XVII, fue construida sobre los restos del castillo árabe de Sedella, encarnando en un mismo edificio la evolución de un espacio de defensa a uno de culto. Acoge las imágenes de Nuestra Señora de la Esperanza y de San Antón.

Completan el patrimonio monumental el lavadero público, a la entrada del pueblo, y el llamado puente romano —denominación popular que todos los vecinos usan, aunque su origen podría ser medieval—, una estructura que conecta el presente con siglos de historia local y que se integra en el paisaje con una elegancia serena.

La Maroma, el Saltillo y el tercer puente colgante más largo de España

Sedella es también puerta de entrada al Parque Natural de las Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama, un espacio protegido de más de 40.000 hectáreas donde habita una de las comunidades de cabra montés más importantes de España. Desde muchos puntos del pueblo se divisan las cumbres de las sierras cercanas y, en días despejados, el perfil del Mediterráneo.

El horizonte más alto de la vista es La Maroma, el pico más elevado de la provincia de Málaga con 2.065 metros de altitud. El ascenso a su cumbre es una de las rutas más exigentes y recompensantes del entorno, pero el parque ofrece también opciones más accesibles: el Salto del Caballo, la Cueva Horeada, el mirador de los Pozuelos, el Camino de Arrieros.

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Así son las vistas del mirador de Los Pozuelos, cerca de Sedella. / malaga.es

Entre todas ellas destaca la ruta de El Saltillo, que conecta Sedella con el municipio vecino de Canillas de Aceituno a través del tercer puente colgante más largo de España, suspendido a más de 50 metros sobre el cauce del río. Un recorrido que combina vistas al mar y a la montaña en un mismo trayecto, y que se ha convertido en uno de los senderos más fotografiados de la Axarquía malagueña.

Gastronomía: potaje de hinojos, parpuchas y el choto al vino

La cocina de Sedella conserva con fidelidad sus raíces árabes y rurales. El potaje de hinojos, de origen árabe, el choto al vino y el chivo al ajillo son los platos más representativos de un recetario que se ha transmitido de generación en generación. Entre las elaboraciones más curiosas destacan las parpuchas —tortillitas de bacalao con miel de caña— y los roscos tontos, de clara inspiración morisca, que reflejan la profundidad cultural que esconde la cocina de un pueblo de apenas unos cientos de habitantes.

El vino de Sedella: 94 puntos de Robert Parker y el reconocimiento al mejor de Andalucía

Si algo ha proyectado el nombre de Sedella más allá de la provincia y de las fronteras españolas en los últimos años, es su vino. Las viñas crecen en las laderas de La Maroma, a 800 metros de altitud, en un terreno que combina la influencia mediterránea con las condiciones propias de la montaña. La variedad de uva predominante es la Romé, autóctona de la Axarquía, que produce caldos con una personalidad difícil de encontrar en otros puntos de Andalucía.

Uno de los vinos elaborados en Sedella ha recibido una puntuación de 94 puntos sobre 100 del crítico internacional Robert Parker, uno de los referentes más influyentes del mundo del vino, y ha sido reconocido como el mejor vino de Andalucía. Un reconocimiento que convierte este pequeño municipio de la Axarquía en un destino de enoturismo con argumentos sólidos para competir con zonas vitivinícolas de mucho mayor renombre.

Fiestas y tradiciones: de San Antón a la Virgen de la Esperanza

El calendario festivo de Sedella refleja la identidad de un pueblo que mantiene vivas tradiciones con siglos de historia. En enero, la festividad de San Antón incluye procesión, bendición de animales y carreras de caballos por las calles. Y en agosto, las fiestas en honor a la Virgen de la Esperanza concentran música, actividades lúdicas y devoción popular en un municipio que, durante esos días, se llena de vida de una forma especialmente intensa.