Uno de cada tres andaluces sufre alergias ambientales, muchas sin diagnosticar


14 Abril 2026

Marbella

CdelSol Noticias

Las subidas de temperatura y el aumento de la contaminación están provocando que las primaveras sean más largas y el polen más alergénico, lo que se traduce en una clínica más duradera y más grave. Las abundantes lluvias de este año en los meses de enero y febrero, junto a las bajas temperaturas hacen prever una primavera de 2026 de inicio más temprano y con niveles muy altos de polen, por lo que se espera una primavera complicada para los alérgicos al polen, una población que va creciendo año a año y que se estima que actualmente afecta a un veinte o treinta por ciento.

En Andalucía el polen que aparece más precozmente en el aire es el ciprés, posteriormente gramíneas, plátano de sombra y olivo; y la mayor concentración de polen de este año perjudicará de forma importante a los alérgicos al polen, agravando sus síntomas.

La clínica alergia se manifiesta habitualmente de diversas maneras: en forma de rinitis (mucosidad nasal, estornudos, picor nasal, congestión), conjuntivitis (lagrimeo, picor de ojos, ojos rojos) o en forma de asma (tos, pitos, opresión torácica, dificultad para respirar). Agustín Velloso, doctor especialista en alergología en San Juan de Dios de Sevilla, explica que “los alérgicos pueden presentar cualquiera de estos síntomas o incluso todos ellos”, y añade que “cualquier persona que haya presentado alguno de estos síntomas en primaveras pasadas o que los esté presentando ya este año debe realizarse las pruebas de alergia pertinentes y recibir tratamiento”.

Cuando no tratar la alergia favorece su progresión

“La sintomatología de un alérgico suele debutar con rinoconjuntivitis (picor de ojos y nariz, estornudos o mucosidad) y, con el tiempo, en muchos casos se añaden síntomas asmáticos como tos, sibilancias y dificultad para respirar”, explica el doctor Velloso.

Lejos de ser un problema exclusivamente primaveral, la alergia puede estar presente durante todo el año. En Sevilla, además de los pólenes, son frecuentes las alergias a ácaros del polvo, hongos o animales, que provocan una sintomatología similar pero persistente. A esto se suma que existen plantas que polinizan fuera de la primavera, como el ciprés en invierno o las malezas en verano, ampliando el periodo de exposición.

El problema, según advierte el especialista, es que muchos pacientes no están diagnosticados o recurren a la automedicación. “Las consecuencias de no tratarse correctamente se traducen en más síntomas y en una mayor gravedad de los mismos”, subraya.

Diagnóstico y tratamiento en el Servicio de Alergología

Ante la aparición de síntomas, los especialistas insisten en la importancia de acudir a una Unidad de Alergología. Cualquier persona que haya presentado molestias en primaveras anteriores o que las esté experimentando este año debería solicitar una valoración médica.

En el Servicio de Alergología del hospital se dispone de todas las pruebas necesarias para alcanzar un diagnóstico preciso y determinar el origen de la alergia. A partir de ahí, se establece un tratamiento individualizado que puede incluir antihistamínicos, sprays nasales, colirios o inhaladores, con el objetivo de lograr un control eficaz de los síntomas.

Además, se valora la indicación de inmunoterapia hipoalergénica, el único tratamiento capaz de modificar la evolución de la enfermedad y proporcionar una mejora duradera. Este tratamiento, que debe ser prescrito exclusivamente por un especialista en Alergología, permite no solo aliviar los síntomas, sino también reducir su intensidad a largo plazo.