Historia del Joven Churchill
5 Diciembre 2024
Personalidades
Historia del joven Churchill: "Su valentía, su descaro y su impacto eran notables. A los 25 años ya tenía fama mundial"
La vida de Winston Churchill, nacido hace ahora 150 años, sigue fascinando a una creciente legión de seguidores. Bien conocidos sus años al frente del Reino Unido durante la II Guerra Mundial, en su juventud participó en varias guerras en defensa de los intereses del Imperio británico
"Aquella mañana del 15 de noviembre de 1899 llevaba conmigo, a pesar de mi cargo de corresponsal, mi pistola máuser", escribiría tiempo después Winston Churchill en My Early Life, el relato autobiográfico de sus prolíficos años de juventud, en el que dedica varios capítulos a sus vivencias en Sudáfrica durante la segunda guerra de los bóers. "Creí que podría matar a aquel hombre, y después del trato que había recibido deseaba ardientemente hacerlo. Me llevé la mano al cinturón, pero la pistola no estaba allí. Cuando estaba ocupado despejando la vía, subiendo y bajando de la locomotora, etc., se me había caído (...) El bóer siguió mirándome y creí que no tenía absolutamente ni una posibilidad de escapar; si disparaba me daría, sin duda alguna, así que levanté las manos y me rendí como prisionero de guerra".
Junto con un grupo de compañeros detenidos también mientras viajaban en un tren blindado desde Estcourt, el joven Churchill fue encarcelado en un campo de Pretoria. El heroico relato de su fuga lo convirtió en un personaje de leyenda muy popular y querido en su país y marcó el inicio de su larga carrera política, a la vez que puso punto y final a un periodo épico de su vida en el que sirvió al Imperio británico como militar y al periodismo como corresponsal en diferentes frentes bélicos. En Sudáfrica no fue distinto. "Como en ocasiones anteriores, esa doble condición de periodista y oficial no implicó que Churchill no combatiera", explica el político e historiador británico Roy Jenkins en su ya clásica biografía del personaje publicada en 2001, poco antes de su muerte. "De no haberlo hecho así siempre", concluye, "no habría podido afirmar que había matado en Sudán a cinco y quizá a siete derviches".
EN EL PALACIO DE BLENHEIM
Al año siguiente, en 1900, con tan sólo 25 años, lograba entrar en el Parlamento e iniciar una carrera política que lo mantendría en la Cámara hasta poco antes de su muerte en 1965 y en la que ocuparía casi todos los ministerios posibles en diferentes gobiernos hasta alcanzar la jefatura del Consejo de Ministros durante los difíciles años de la Segunda Guerra Mundial. Su sólida formación, su templanza, su ambición y su duro carácter se habían forjado, sin embargo, en ese primer cuarto de siglo de explosión vital, que le habían llevado hasta los confines del Imperio británico. Y allí donde fue, desde adolescente y casi de manera autodidacta, la escritura se convirtió para él en una actividad imprescindible y complementaria, ocupara el puesto que ocupara, lo que le llevaría, en 1953, a recibir el Nobel de Literatura. Lo que empezó como una necesidad para completar su escaso salario de militar, se convertiría con los años en un hábito gracias a una irrenunciable pulsión de dejar testimonio de su privilegiada vida. Son muy conocidos sus textos sobre las dos guerras mundiales, pero mucho menos lo escrito sobre sus aventuras militares de juventud, reunidos en 1930 en el volumen My Early Life.
de " El Mundo"
