Premiado por partida doble y una potente herramienta para sensibilizar sobre la discapacidad visual. Un cortometraje realizado en el IES Benalmádena de Málaga está teniendo una gran repercusión, acumulando miles de visualizaciones y comentarios procedentes de todo el país e incluso de Latinoamérica. La historia de Martín y Mónica, contada en apenas cinco minutos, logra abrir los ojos sobre una realidad que muchas veces pasa desapercibida.La idea partió de dos profesoras de Pedagogía Terapéutica (PT), Casti Campanario y María del Mar Carrasco. Y el detonante fue la llegada a 1º de la ESO del IES Benalmádena de dos nuevos alumnos con discapacidad visual parcial.Mezclados entre cientos de estudiantes por los pasillos, «aparentemente no parece que tengan la discapacidad tan grande que tienen». Además, ellos tienden a querer disimularla. Una situación que en los primeros meses de curso les causó algunas dificultades, por lo que las docentes vieron la necesidad de acercar la discapacidad visual a sus compañeros.De ahí nace ‘Una gallega de chocolate’, el corto protagonizado por Martín y Mónica que ha triunfado en el I Concurso Nacional de Cortometraje Escolar Platino Educa y en los XI Premios ‘El Audiovisual en la Escuela’ del Consejo Audiovisual de Andalucía.«En principio queríamos contar su historia, que los conocieran en todo el centro y tuvieran cuidado con ellos, por ejemplo en los pasillos o en las escaleras», explica Andrés Cansino, director y guionista del cortometraje.Pero el proyecto creció y, además de presentar a Martín Granados Molina y Mónica Prados Ezcurra, muestra cómo se sienten y cómo es la discapacidad que tienen, aunque también que son dos adolescentes normales.Por eso, el filme comienza mostrando a Martín en su casa, preparándose para ir al instituto en un día de excursión, sin revelar aún nada.Andrés Cansino, profesor de Música con experiencia en proyectos audiovisuales, explica que el rodaje fue complicado como suele pasar con los menores y porque tuvieron que hacerlo en tiempo récord y sin ensayos. Además, el doblaje y la postproducción también suponen mucho trabajo.«La escena principal, que en el corto es más o menos un minuto y medio o dos, nos llevó unas seis horas de rodaje», recuerda. En total, la planificación abarcaba cinco semanas hasta el 9 de abril, fecha tope para presentarlo a uno de los certámenes.‘Una galleta de chocolate’ ha ganado el premio Educación Especial del I Concurso Nacional de Cortometrajes Escolares Platino Educa, que tienen como objetivo fomentar la creatividad, el pensamiento crítico y los valores de los más jóvenes.Junto al IES Benalmádena, también resultaron galardonados el CEIP Iplacea, de Alcalá de Henares; el CEIP Santos Médicos, de Cortes de Baza, y el CPD Luis del Río, de Córdoba.Además, el cortometraje del IES Benalmádena también ha resultado ganador en los Premios ‘El Audiovisual en la Escuela’ del Consejo Audiovisual de Andalucía, donde obtuvo el premio extraordinario con motivo del 20 aniversario del Consejo Audiovisual. Un certamen en el que participaron unos 500 centros escolares de toda Andalucía.Andrés Cansino, que asegura que el objetivo era sensibilizar sobre la discapacidad visual pero sin caer en la «emoción fácil», afirma que todo el equipo del corto está muy satisfecho, más allá de los premios, por la utilidad que está teniendo este trabajo.La autoestima de Martín y Mónica ha aumentado gracias a ‘Una galleta de chocolate’: «Los conoce todo el mundo en el centro, incluso por la calle. Era algo que no se esperaban ni ellos ni sus familias».En cuanto a la sensibilización y la educación en valores, el docente explica que están notando ya los efectos del corto: «Cuando vemos casos así, todos aprendemos lo que es la vida, qué es lo importante, el día a día de las personas y las dificultades de cada uno».El vídeo se ha mostrado a todos los alumnos del IES Benalmádena, clase por clase, y presentado por Martín y Mónica. Incluso, sus compañeros han podido experimentar cómo ven el mundo estos jóvenes gracias a unas gafas de realidad virtual y a una aplicación que simula lo que es tener baja visión. Y el propio corto recrea el campo de visión de ambos.«El trabajo de concienciación que han hecho mis compañeros ha sido increíble», destaca Andrés Cansino, a quien ha acompañado en este proyecto, además de Casti y María del Mar, el profesor Luis Raya, como ayudante de dirección y producción.Desde abril, el vídeo suma ya miles de reproducciones en distintas redes sociales y ha sido compartido por perfiles educativos y de discapacidad.«Al ser un trabajo audiovisual puede servir muchísimos años», subraya el director del corto, que añade que han recibido comentarios de Sudamérica diciéndoles que lo van a utilizar en sus clases.«Es una satisfacción que un trabajo de una clase de aquí, simplemente con darle a un botón pueda cumplir su función en cualquier parte del mundo y durante años», destaca.Como anécdota, han recibido también el aplauso de la mítica empresa Galletas Gullón, uno de cuyos productos aparece en el corto.Una casualidad que ha gustado a la firma, que no sólo se ha puesto en contacto con el IES Benalmádena y les ha enviado cuatro lotes de galletas sino que les ha animado a participar en el Festival de Cortometrajes de Aguilar de Campoo, donde tienen su fábrica.La felicidad puede estar en lo más simple.... como una galleta de chocolate. Y en el IES Benalmádena han sabido transmitirlo a través de la historia de Martín y Mónica.