Charca de La Extranjera en Estepona: el rincón del río Padrón que esconde pozas entre Sierra Bermeja y la Costa del Sol


13 Septiembre 2026

Estepona

Planes

Hay lugares de la Costa del Sol capaces de cambiar completamente de paisaje en apenas unos kilómetros.

En Estepona basta con abandonar el litoral y avanzar hacia las estribaciones de Sierra Bermeja para pasar de playas, hoteles y grandes carreteras a un cauce encajonado entre rocas, árboles y vegetación de ribera.

Es allí donde aparece la Charca de La Extranjera, una de las pozas más conocidas del río Padrón y un enclave que se ha ido haciendo especialmente popular entre senderistas y personas que buscan alternativas naturales a los planes habituales de costa.

Su atractivo está precisamente en ese contraste.

Durante el acceso todavía son visibles infraestructuras como la autopista AP-7. Sin embargo, al aproximarse al río, el escenario cambia: las rocas ocupan el cauce, la vegetación gana terreno y el agua se concentra en pequeñas charcas naturales.

La Extranjera es la más conocida, pero no está sola.

El río forma a lo largo de su recorrido pozas, pequeños rápidos y zonas encajonadas, creando un paisaje que poco tiene que ver con el Estepona turístico situado apenas unos kilómetros más abajo.

Y existe otro dato importante antes de plantear la visita: no se trata simplemente de un lugar bonito para hacer fotografías. El río Padrón forma parte de la Red Natura 2000 y está declarado Zona Especial de Conservación (ZEC) por sus valores ambientales.

¿Dónde está la Charca de La Extranjera?

La Charca de La Extranjera se encuentra en el entorno del río Padrón, dentro del término municipal de Estepona.

El cauce nace en el entorno de Sierras Bermeja y Real, en las proximidades del Puerto de Peñas Blancas y el Cerro del Majuelo, y desciende hacia el Mediterráneo hasta desembocar en la playa del Padrón.

Aunque algunas referencias hablan de unos 12 kilómetros para el conjunto del río, la Zona Especial de Conservación protege algo más de siete kilómetros de su cauce antes de alcanzar el mar.

La charca se sitúa en la parte interior del recorrido, alejada de la desembocadura y rodeada por un entorno mucho más forestal.

Esto explica por qué, pese a encontrarse relativamente cerca de algunas de las áreas más urbanizadas de la Costa del Sol occidental, la sensación al llegar puede ser completamente diferente.

Un río protegido a las puertas de Estepona

La importancia del río Padrón no se debe únicamente a sus piscinas naturales.

El espacio fue declarado Zona Especial de Conservación en 2015, integrándose en la Red Natura 2000 europea debido a la presencia de hábitats y especies de interés comunitario. La zona protegida ocupa aproximadamente 41 hectáreas.

El paisaje está estrechamente condicionado por el agua.

En sus márgenes aparecen formaciones de ribera con sauces, álamos, adelfas, tarajes y otras especies mediterráneas, creando corredores de vegetación especialmente valiosos en un territorio marcado por veranos secos.

La fauna es igualmente relevante.

Entre las especies señaladas oficialmente en este entorno aparecen la nutria, el galápago leproso y la boga del Guadiana, además de anfibios, peces, invertebrados y aves como el martín pescador o el mirlo acuático.

Ese patrimonio natural obliga a mirar la visita de una manera diferente.

La Charca de La Extranjera puede ser un destino de ocio, pero antes que eso es parte de un ecosistema protegido.

Así se forman las pozas del río Padrón

Uno de los aspectos más llamativos del río está en la forma que adopta el terreno.

En varios puntos, el cauce se estrecha entre rocas y pequeñas paredes naturales. La erosión continuada del agua ha ido modelando esos materiales y creando zonas donde la corriente pierde velocidad y se concentra.

El resultado son las pozas y charcas naturales que caracterizan algunos de sus tramos.

La propia Junta de Andalucía menciona expresamente entre las más populares las conocidas como Marmitas del Padrón y la Charca de las Extranjeras.

No todas tienen las mismas dimensiones ni mantienen idéntico aspecto durante todo el año.

El caudal de un río mediterráneo puede cambiar considerablemente en función de las lluvias, la temperatura y la época de visita, por lo que una imagen tomada en un momento determinado no garantiza encontrar exactamente las mismas condiciones semanas después.

Por qué septiembre puede ser un buen momento para descubrir el río Padrón

Durante julio y agosto, las pozas interiores de Málaga han ganado popularidad como alternativa a las playas.

Septiembre introduce un escenario diferente.

Las temperaturas pueden continuar siendo altas en la Costa del Sol, pero se reduce progresivamente la presión turística propia de las semanas centrales del verano.

Eso puede hacer que una ruta por el interior resulte especialmente apetecible para quienes quieren combinar naturaleza y agua sin limitar su estancia en Estepona al paseo marítimo.

Además, la vegetación de ribera ofrece zonas de sombra que contrastan con los espacios abiertos del litoral.

Eso no significa que septiembre garantice un determinado nivel de agua o que la ruta pueda realizarse siempre en las mismas condiciones.

Antes de acceder a un cauce natural conviene comprobar la previsión meteorológica y evitarlo cuando exista riesgo de lluvias intensas o tormentas aguas arriba.

La Charca de La Extranjera no es una piscina convencional

Su creciente presencia en redes sociales puede hacer que la Charca de La Extranjera parezca una especie de piscina escondida.

No lo es.

No existe un recinto delimitado, socorrista, escalera de acceso, fondo regular ni los servicios propios de una zona de baño urbana.

Se trata de un cauce natural dentro de un espacio protegido.

Las piedras pueden ser irregulares y resbaladizas, la profundidad puede variar y el estado del río cambia en función de las condiciones naturales.

La Junta de Andalucía reconoce que estas pozas atraen visitantes interesados tanto en el paisaje como en sus aguas, pero pide expresamente extremar el cuidado ambiental al acceder al cauce.

Por tanto, la visita debe plantearse más como una ruta por un espacio fluvial que como un día en una piscina pública.

Cómo llegar a la Charca de La Extranjera

Una de las referencias habituales para aproximarse al río Padrón desde la costa es la salida 160 de la A-7, en dirección al entorno de la Escuela de Arte Ecuestre Costa del Sol.

Desde allí, el recorrido se dirige hacia el interior siguiendo el entorno del río.

Uno de los puntos más curiosos aparece al pasar bajo el gran viaducto de la AP-7.

Es probablemente la imagen que mejor resume el contraste del lugar: por encima circula una de las principales autopistas de la Costa del Sol y, pocos metros más abajo, el río continúa avanzando entre vegetación y rocas.

La urbanización Forest Hills sirve también como referencia durante el acceso hacia las zonas interiores.

A medida que se avanza, el paisaje urbanizado va desapareciendo y los carriles y senderos toman protagonismo.

El tramo final hasta la charca debe realizarse a pie, siguiendo el entorno del cauce.

No conviene confiar únicamente en el navegador

Hay una cuestión especialmente importante al visitar espacios naturales menos acondicionados.

Introducir “Charca de La Extranjera” en una aplicación de navegación no significa necesariamente que el vehículo pueda llegar hasta el punto exacto indicado.

Los últimos tramos discurren por caminos y carriles cuyo estado puede variar.

Por ello, lo más prudente es estacionar únicamente en lugares donde esté permitido y no bloquear caminos, accesos a propiedades o pasos utilizados por vehículos de emergencia.

También conviene evitar intentar acercar el coche todo lo posible a la ribera.

Una parte importante del atractivo del lugar está precisamente en realizar el último recorrido caminando.

El tramo junto al río exige calzado adecuado

Aunque algunas versiones cortas del recorrido no requieren una gran preparación física, caminar por el cauce es diferente a hacerlo por una acera o un sendero perfectamente acondicionado.

Hay piedras sueltas, superficies mojadas y zonas que pueden resultar resbaladizas.

Por ello, unas zapatillas con buena sujeción o calzado apropiado para rutas junto al agua resultan mucho más recomendables que chanclas o sandalias abiertas.

También conviene llevar únicamente lo necesario y proteger teléfonos, cámaras y otros objetos que puedan dañarse si entran en contacto con el agua.

La dificultad dependerá además de cuánto se quiera prolongar la ruta.

Llegar a la Charca de La Extranjera es una cosa; continuar remontando el río hacia otras pozas convierte la excursión en un recorrido diferente y más exigente.

Hay más río después de La Extranjera

Uno de los errores habituales sería pensar que toda la visita termina al llegar a la poza más fotografiada.

El río Padrón ofrece más paisaje aguas arriba.

Quienes realizan recorridos más largos pueden encontrar otros ensanchamientos, formaciones rocosas y zonas donde el agua continúa modelando el cauce.

Entre los enclaves conocidos aparecen las llamadas Marmitas del Padrón, asociadas a tramos en los que las formas de la roca y el agua crean uno de los paisajes más singulares del recorrido.

No obstante, prolongar una ruta fluvial implica también aumentar su dificultad.

No debería asumirse que todos los visitantes pueden seguir avanzando simplemente porque el primer tramo haya resultado sencillo.

Una recomendación poco habitual: desinfectar el calzado antes de entrar al agua

Entre las indicaciones oficiales para visitar el río hay una especialmente interesante y que probablemente muchos excursionistas desconozcan.

La Junta de Andalucía recomienda que, si se va a acceder al cauce, el calzado, la vestimenta y los utensilios que entren en contacto con el agua hayan sido previamente desinfectados.

El objetivo es evitar trasladar hongos u otros microorganismos patógenos procedentes de diferentes espacios acuáticos.

Es una medida sencilla que recuerda hasta qué punto un pequeño río puede albergar ecosistemas vulnerables.

Quien utilice el mismo calzado para recorrer diferentes ríos, arroyos o humedales puede actuar involuntariamente como vehículo para organismos que no pertenecen al nuevo ecosistema.

No hay que mover piedras ni alterar las orillas

Otra recomendación oficial afecta directamente a comportamientos que pueden parecer inofensivos.

No deberían moverse piedras, modificar el fondo, alterar las orillas ni intervenir en la vegetación.

Debajo y alrededor de esas rocas existe vida.

Invertebrados, peces, anfibios y otras especies utilizan el cauce como refugio, zona de reproducción o espacio de alimentación.

La Junta recuerda además que la nutria forma parte de las especies presentes en el río Padrón y pide especial respeto durante las épocas de reproducción.

La mejor regla es sencilla: abandonar el lugar exactamente como se encontró.

Nada de dejar residuos junto a la charca

La popularidad tiene una consecuencia evidente en lugares pequeños.

Un espacio natural que recibe más visitantes puede deteriorarse rápidamente si cada persona deja una pequeña huella.

Botellas, latas, envoltorios, toallitas o restos de comida no deberían permanecer en la zona.

Y la ausencia de papeleras no convierte el suelo en una alternativa.

Todo lo que se lleve hasta el río debe volver con el visitante.

Es especialmente importante evitar abandonar residuos orgánicos pensando que desaparecerán rápidamente, ya que pueden modificar los hábitos de la fauna y atraer animales hacia zonas frecuentadas por personas.

Un espacio natural que también necesita mantenimiento preventivo

El Ayuntamiento de Estepona incluye el entorno de la Charca La Extranjera y el río Padrón dentro de las zonas en las que realiza labores preventivas relacionadas con cauces y arroyos.

Entre estas actuaciones figuran trabajos de desbroce destinados a reducir riesgos de inundación e incendio y mantener determinados pasos del municipio.

Eso refleja otra realidad de estos paisajes mediterráneos.

Un río puede ser un espacio recreativo durante el verano y, al mismo tiempo, convertirse en una infraestructura natural crítica cuando llegan episodios de lluvia intensa.

Por ello, nunca debe accederse al cauce ignorando avisos meteorológicos o restricciones temporales.

Qué llevar para visitar la Charca de La Extranjera

Para una visita sencilla durante septiembre conviene preparar algunos elementos básicos:

  • Calzado cerrado y con buen agarre, especialmente si se va a caminar por zonas húmedas.
  • Agua suficiente, ya que no existen servicios propios de un área recreativa.
  • Protección solar, incluso aunque buena parte del recorrido tenga vegetación.
  • Gorra o sombrero durante las horas centrales.
  • Bolsa para recoger todos los residuos generados durante la excursión.
  • Protección impermeable para móvil, documentación o llaves si se piensa entrar en el cauce.
  • Una pequeña mochila en lugar de bolsas difíciles de transportar por terreno irregular.

Y, antes de salir, merece la pena revisar tanto la previsión meteorológica como cualquier aviso o limitación que pueda afectar al espacio natural.

Un Estepona muy diferente al de las playas y los beach clubs

La Charca de La Extranjera muestra una cara de Estepona bastante distinta a la que normalmente aparece en las imágenes turísticas de la Costa del Sol.

Aquí no hay paseo marítimo, tumbonas ni chiringuitos.

Hay piedra, agua, vegetación de ribera y un río que baja desde las montañas de Sierra Bermeja hasta encontrarse con el Mediterráneo.

Esa proximidad entre ambos paisajes es precisamente uno de los grandes atractivos del municipio.

En relativamente poco tiempo es posible pasar de la costa a un entorno protegido donde viven nutrias, galápagos, anfibios y numerosas especies asociadas a los ecosistemas fluviales.

Y septiembre puede ser un momento especialmente interesante para descubrirlo, cuando todavía quedan temperaturas propias del final del verano pero comienza a cambiar el ritmo turístico de la Costa del Sol.

La mejor fotografía es la que no deja huella

La popularidad de espacios como La Extranjera plantea también un pequeño dilema.

Cuantas más personas descubren un enclave natural, mayor es el riesgo de que aquello que lo hizo atractivo termine deteriorándose.

En este caso existe además una razón adicional para ser cuidadoso: no estamos ante un rincón natural sin protección administrativa.

El río Padrón forma parte de una Zona Especial de Conservación de la Red Natura 2000 y alberga hábitats y especies cuya supervivencia depende directamente del buen estado del cauce.

Por eso, disfrutar del lugar implica también aceptar unas reglas muy sencillas.

No modificar el entorno.

No dejar basura.

No molestar a los animales.

No asumir que cada poza es una piscina acondicionada.

Y recordar que las fotografías que han hecho famosa a la Charca de La Extranjera muestran un espacio natural que seguirá siendo atractivo únicamente mientras continúe conservando precisamente ese carácter.

La catalogación del río Padrón como Zona Especial de Conservación, sus valores naturales y las recomendaciones para visitar sus pozas, incluida la Charca de las Extranjeras, pueden consultarse en la información oficial de la Ventana del Visitante de la Junta de Andalucía.