La A-372, la carretera panorámica de 37 kilómetros que atraviesa la Sierra de Grazalema


16 Agosto 2026

Grazalema

Planes

Una ruta panorámica entre Cádiz y Málaga

No todos los grandes paisajes naturales requieren largas caminatas. La carretera A-372 demuestra que también es posible descubrir montañas, bosques y valles desde el vehículo, siguiendo un trazado de 37 kilómetros que atraviesa el corazón de la Sierra de Grazalema.

Esta vía autonómica conecta Arcos de la Frontera con la A-374, en dirección a Ronda. Su recorrido, catalogado por su valor paisajístico, permite adentrarse en uno de los espacios naturales más singulares de Andalucía entre curvas, cambios de altitud y pequeños pueblos blancos.

De El Bosque al Puerto del Boyar

La carretera pasa por localidades como El Bosque, Benamahoma y Grazalema. Desde una altitud cercana a los 300 metros, asciende progresivamente hasta superar los 1.100 metros en el Puerto del Boyar, situado aproximadamente a 15 kilómetros del inicio del tramo.

El paisaje se transforma conforme aumenta la altitud. En las zonas más bajas aparecen encinas, algarrobos y terrenos vinculados a la ganadería, mientras que la subida conduce hacia un escenario dominado por formaciones kársticas, paredes rocosas y crestas calizas.

Entre El Bosque y Benamahoma, la vía dibuja un arco alrededor del curso alto del río Majaceite y avanza junto a las laderas de la Sierra del Pinar. Después, el trazado se vuelve más sinuoso y se interna en un relieve abrupto que anticipa la llegada al Puerto del Boyar.

El corazón de la Sierra de Grazalema

La A-372 atraviesa el Parque Natural Sierra de Grazalema, declarado Reserva de la Biosfera a finales de la década de 1970. A lo largo del recorrido se abren panorámicas sobre el valle del río El Bosque, el valle del Tavizna y el corredor del Boyar.

Uno de los elementos más reconocibles es la gran formación rocosa de Grazalema, que aparece al fondo del trazado y gana presencia a medida que la carretera se aproxima al municipio.

También destacan la Sierra del Pinar, las paredes del Peñón Grande y las masas de pinsapos. Aunque el acceso al núcleo protegido del Pinsapar de Grazalema requiere realizar una ruta a pie, los grupos de estos abetos endémicos pueden distinguirse desde algunos puntos elevados y miradores de la carretera.

Bosques, dehesas y horizontes abiertos

Tras superar el Puerto de los Alamillos, el itinerario atraviesa bosques de alcornoques y quejigos. En este sector, el paisaje permite observar dehesas ganaderas y terrenos relacionados con la extracción tradicional del corcho.

La sucesión de curvas también ofrece nuevas perspectivas de los relieves de Lagarín y Malaver, el embalse de Zahara-El Gastor y las Mesas de Ronda. Esta variedad convierte el trayecto en una transición constante entre valles fluviales, montañas calizas y paisajes modelados por la actividad rural.

Dos miradores para detenerse en el camino

La carretera cuenta con dos puntos especialmente apropiados para contemplar el entorno. El mirador del Puerto del Boyar se encuentra en el kilómetro 44, a 1.103 metros de altitud. Desde esta posición se observa la divisoria entre el Guadalete, que desciende hacia Grazalema, y el río Tavizna, que continúa hacia el oeste.

El segundo mirador está situado en el kilómetro 47, junto a la entrada de Grazalema. Dispone de aparcamiento, mesas y una zona protegida por barandillas. Su panorámica permite contemplar el caserío blanco del municipio y el valle del Guadalete.

Más que una carretera para desplazarse entre dos puntos, la A-372 constituye una ruta en sí misma. Sus pueblos, bosques y montañas ofrecen una manera diferente de conocer el paisaje de Andalucía desde el asfalto.