Los pueblos más bonitos de España para una escapada entre el mar y la montaña
12 Agosto 2026
Turismo / Viajes
En verano, lo habitual es elegir destinos típicos como grandes ciudades o zonas costeras para disfrutar de la playa, pero en España hay rincones menos conocidos capaces de sorprender a cualquier viajero. La península ibérica ofrece pueblos donde es posible vivir una experiencia totalmente distinta gracias a su patrimonio histórico, sus playas, sus paisajes naturales y su gastronomía.
Son, además, destinos perfectos para relajarse y disfrutar de un ambiente mucho más tranquilo, viviendo las vacaciones a otro ritmo y descubriendo lugares llenos de historia y autenticidad, junto a la gran variedad de actividades que ofrecen.
Para ayudarte a descubrir algunos de los rincones más maravillosos del país, aquí tienes una selección de seis pueblos imprescindibles que te sorprenderán y en los que podrás disfrutar de una escapada diferente este verano.
Frigiliana (Málaga)
Considerado uno de los pueblos blancos más bonitos de Andalucía, Frigiliana se encuentra en la Sierra de Almijara, muy cerca de Nerja. Este municipio enamora por su casco histórico, sus calles estrechas y sus fachadas encaladas, que reflejan la luz del sol. Perderse por sus callejuelas, descubrir sus pequeños talleres artesanales o disfrutar de las vistas al paraje natural desde sus miradores son algunos de los placeres que ofrece este lugar.
Su cercanía a Nerja permite además combinar actividades culturales con deportes acuáticos en la playa. Las excursiones a las famosas Cuevas de Nerja, las rutas de senderismo, los paseos en kayak o paddle surf y el barranquismo son algunas de las experiencias más destacadas de la zona.
Cadaqués (Girona)
Considerado uno de los pueblos más fotografiados del Mediterráneo, Cadaqués está rodeado por el Parque Natural del Cap de Creus. Su fama se debe, además de a su vínculo con Salvador Dalí, a sus casas blancas frente al mar y a un ambiente artístico que convierte a esta localidad de la Costa Brava en un destino perfecto para quienes buscan combinar playa, cultura y gastronomía.
Esta combinación permite hacer escapadas en barco por el Cap de Creus o actividades de snorkel y kayak. Para quienes prefieran unas vacaciones más tranquilas, el pueblo ofrece visitas al teatro-museo Dalí y al museo elBulli1846, además de excursiones a Figueras: experiencias que permiten adentrarse en lo más profundo de la historia de Cadaqués.
Comillas (Cantabria)
Comillas sorprende por reunir en un mismo lugar playa, patrimonio modernista y un entorno natural extraordinario. El Capricho de Gaudí, el Palacio de Sobrellano y la Universidad Pontificia convierten este pueblo cántabro en uno de los destinos culturales más interesantes del norte de España, mientras que su playa ofrece un agradable refugio frente al calor estival.
El municipio es también un excelente punto de partida para explorar la costa occidental cántabra, con opciones como excursiones a las cuevas de Altamira, rutas por el Parque Natural de Oyambre, una visita a Santillana del Mar o a la casa de los Duques de Almodóvar.
Albarracín (Teruel)
Una de las localidades más bonitas de España es Albarracín, un pueblo capaz de transportar a sus visitantes a la auténtica Edad Media gracias a su muralla y a un patrimonio bien conservado, con casas de color rojizo y una ubicación espectacular entre montañas. Este viaje al pasado invita a detenerse en cada rincón para admirar su arquitectura y descubrir la historia de un destino declarado Monumento Nacional.
Gracias a su ubicación, durante el verano las temperaturas son suaves y permiten recorrer con comodidad su casco histórico o realizar excursiones por los Pinares de Rodeno, donde se conservan importantes conjuntos de arte rupestre. Albarracín es una visita obligada estas vacaciones, un destino lleno de historia y aventura difícil de olvidar.
Hondarribia (Guipúzcoa)
En la desembocadura del río Bidasoa, frente a la costa francesa, Hondarribia combina uno de los cascos históricos mejor conservados del País Vasco con un animado barrio marinero repleto de restaurantes y terrazas. Sus murallas renacentistas, sus coloridas fachadas y su excelente oferta gastronómica convierten este destino en una escapada muy completa durante los meses de verano.
La playa, el puerto y la cercanía al monte Jaizkibel permiten alternar paseos urbanos con actividades en plena naturaleza, como excursiones a San Sebastián y la costa vasca, rutas gastronómicas de pintxos o travesías en kayak y en barco por la bahía.
Cudillero (Asturias)
Este pequeño pueblo parece sacado de una película gracias a sus casas de vivos colores escalonadas sobre la ladera, una de las imágenes más reconocibles del norte de España. Con un carácter marinero muy bien conservado, Cudillero ofrece un ambiente especial durante el verano, cuando sus plazas y terrazas se llenan de gente en busca de pescado fresco y vistas al Cantábrico.
Además de sus numerosos miradores y su precioso puerto, el pueblo ofrece acceso fácil a playas vírgenes y espacios naturales de enorme belleza. También es posible visitar los pueblos vecinos y disfrutar de excursiones en barco para contemplar el litoral desde el mar.
Fuente de referencia: diariodesevilla.es