Charco Esteban: la piscina natural del Valle del Genal escondida entre senderos y bosques
9 Agosto 2026
Planes
En pleno Valle del Genal, lejos de las playas más concurridas de la Costa del Sol, se esconde un rincón especialmente atractivo para quienes buscan combinar senderismo y naturaleza durante el verano. Se trata del Charco Esteban, también conocido como La Fuentecilla, una piscina natural formada por las aguas del río Genal entre los municipios de Jubrique y Benalauría.
Su imagen resulta fácil de reconocer: una gran roca emerge en mitad de la poza, rodeada de vegetación, mientras que en uno de sus márgenes aparece una pequeña zona de arena fina. El paisaje, acompañado por las aguas transparentes del río y el bosque mediterráneo que cubre las laderas, ha convertido este enclave en uno de los lugares más característicos de la Serranía de Ronda.
Una piscina natural en pleno río Genal
El Charco Esteban se encuentra en uno de los entornos naturales más representativos del interior malagueño. Alcornoques, castaños, pinares y vegetación de ribera acompañan un cauce que atraviesa algunos de los pueblos blancos del Valle del Genal.
Tradicionalmente, esta zona ha sido utilizada por los habitantes de la comarca como lugar de descanso y baño durante los meses de calor. A diferencia de una piscina convencional, aquí el atractivo reside precisamente en su carácter natural: el agua del río, las formaciones rocosas y la vegetación forman prácticamente todo el escenario.
El enclave conserva además elementos que recuerdan cómo el agua ha formado parte de la vida rural de la zona durante generaciones. Frente al charco todavía puede distinguirse una antigua acequia excavada en la pared rocosa, utilizada históricamente dentro de los sistemas hidráulicos que abastecían las fincas próximas.
Una enorme roca como seña de identidad
El elemento más llamativo es el gran bloque de piedra situado en el centro del agua. Su tamaño y posición han terminado convirtiéndolo en una especie de símbolo del Charco Esteban y en una referencia inmediata para identificarlo en fotografías.
A su alrededor se forma el remanso del río, acompañado por una pequeña playa fluvial de arena fina, una característica menos habitual en otras piscinas naturales del interior de la provincia.
El aspecto del charco, sin embargo, puede cambiar con el paso del tiempo y las lluvias. La acumulación de sedimentos ha reducido su profundidad en los últimos años, por lo que no debe darse por hecho que permita saltos o zambullidas profundas.
Dos rutas para llegar al Charco Esteban
Parte del atractivo está en el propio camino. No se trata de un lugar al que se llegue directamente en coche, sino de un enclave al que se accede siguiendo diferentes senderos por el Valle del Genal.
La opción más corta comienza en el puente de San Juan, en la carretera MA-8305 que conecta Algatocín con Jubrique. Desde allí se toma el tramo Benarrabá-Benalauría de la Gran Senda de la Serranía de Ronda (GR-141). Después de atravesar el arroyo del Arabí, el recorrido abandona el sendero señalizado y continúa por una pista forestal en dirección al antiguo molino de Almenta. El Charco Esteban aparece a poca distancia del molino.
Esta alternativa tiene aproximadamente 3,5 kilómetros de recorrido en un solo sentido, según la guía de charcas y pozas de la Diputación de Málaga.
Desde Jubrique, una ruta de más de seis kilómetros
La segunda posibilidad comienza directamente en Jubrique y sigue la señalización del sendero SL-A 195. En este caso, el trayecto supera ligeramente los seis kilómetros solo de ida, por lo que exige dedicar más tiempo a la excursión.
El recorrido atraviesa pinares, alcornoques, pequeñas huertas y antiguas vías de comunicación entre los pueblos de la zona. Conforme avanza el sendero aparecen panorámicas del Valle del Genal y de sus características localidades blancas.
Uno de los puntos destacados es el Higuerón Alto, desde donde puede contemplarse Benalauría y el Peñón de Benadalid, situado entre los valles del Genal y del Guadiaro.
El tramo final también tiene su particularidad: una vez terminada la pista, una estrecha vereda desciende durante unos minutos hasta el cauce del río y conduce finalmente hasta la piscina natural.
Un camino afectado por las lluvias de este año
Quienes tengan previsto realizar la ruta deben comprobar previamente el estado de los accesos. Las fuertes lluvias registradas durante enero y febrero de 2026 provocaron desprendimientos y un socavón de grandes dimensiones en el camino del Charco Esteban.
El Ayuntamiento de Jubrique puso en marcha durante julio trabajos de reparación para recuperar el tramo afectado y facilitar nuevamente el acceso a las propiedades del entorno.
Por ese motivo, especialmente después de episodios de lluvia, resulta recomendable consultar la situación actual del sendero antes de iniciar la excursión.
Una escapada para descubrir el interior de Málaga
El Charco Esteban ofrece una imagen muy diferente de la provincia durante el verano. Frente a las playas, los chiringuitos y el movimiento del litoral, este enclave propone caminar entre montañas hasta alcanzar un pequeño remanso del río rodeado de naturaleza.
La ruta permite además descubrir parte del paisaje del Valle del Genal, con sus bosques, antiguas vías rurales y pueblos blancos encaramados en las laderas.
Agua cristalina, una enorme roca en mitad del río y una diminuta playa fluvial completan un escenario que demuestra que, para encontrar algunos de los rincones más refrescantes de Málaga, a veces hay que dejar atrás la costa y adentrarse en la Serranía.
Lugar: Charco Esteban o La Fuentecilla
Zona: entre Jubrique y Benalauría, Valle del Genal
Acceso corto: unos 3,5 km desde el puente de San Juan
Ruta desde Jubrique: algo más de 6 km de ida por el SL-A 195
Fuentes informativas: Málaga Hoy y Diputación de Málaga.