Quince rincones imprescindibles para descubrir la Costa del Sol a través de su Senda Litoral


3 Agosto 2026

costa del sol

Planes

Recorrer la provincia de Málaga junto al Mediterráneo supone mucho más que enlazar paseos marítimos. La Senda Litoral se ha convertido en una invitación a conocer el patrimonio histórico, natural y marinero de la Costa del Sol desde una perspectiva diferente: caminando, practicando deporte o deteniéndose en algunos de los enclaves más singulares del litoral.

El proyecto está concebido para unir aproximadamente 180 kilómetros de costa entre Nerja y Manilva, atravesando los 14 municipios costeros de la provincia. A lo largo del itinerario aparecen pasarelas de madera, playas urbanas, pequeños acantilados, desembocaduras, torres vigía, restos arqueológicos y puertos que reflejan la diversidad del paisaje malagueño.

Estos son quince lugares que merecen una parada durante el recorrido.

1. Los acantilados de Maro-Cerro Gordo

El extremo oriental de la provincia ofrece uno de los paisajes más espectaculares del itinerario. El paraje natural de Maro-Cerro Gordo se extiende a lo largo de unos doce kilómetros, con paredes rocosas, pequeñas calas y miradores abiertos al Mediterráneo.

Su riqueza no termina en la superficie. Los fondos marinos concentran una importante biodiversidad y atraen a aficionados al submarinismo y al esnórquel. El entorno está reconocido como Zona Especialmente Protegida de Importancia para el Mediterráneo.

2. El Balcón de Europa de Nerja

En pleno centro de Nerja, el Balcón de Europa funciona como uno de los grandes miradores del litoral oriental. Desde su paseo pueden contemplarse el mar, las playas situadas a ambos lados y el perfil montañoso que rodea el municipio.

Su ubicación permite combinar la ruta costera con una visita al casco histórico, donde calles peatonales, terrazas y pequeñas plazas conservan el ambiente tradicional de esta localidad de la Axarquía.

3. El faro y el yacimiento romano de Torrox

El entorno del Faro de Torrox reúne paisaje marítimo y arqueología en un mismo espacio. Junto a la construcción se conservan restos de una villa romana, una factoría de salazones, hornos cerámicos, termas y una necrópolis.

El conjunto estuvo activo entre los siglos I y IV y se identifica con la antigua ciudad de Caviclum. Su posición frente al mar permite comprender la importancia que tuvieron la pesca, la agricultura y el comercio marítimo durante el periodo romano.

4. La necrópolis fenicia de Trayamar

En Algarrobo se encuentra la necrópolis de Trayamar, uno de los testimonios más importantes de la presencia fenicia en el Mediterráneo occidental.

El yacimiento, fechado en el siglo VII antes de Cristo, recuerda que esta zona de la costa malagueña ya formaba parte de rutas comerciales y culturales mucho antes de la llegada de Roma. Su cercanía al litoral permite incorporar una parada histórica al recorrido por la Axarquía.

5. El puerto pesquero de Caleta de Vélez

La Senda Litoral permite acercarse también a la identidad marinera de la provincia. Uno de sus mejores ejemplos es Caleta de Vélez, donde la actividad pesquera continúa marcando el ritmo de la localidad.

El puerto, la lonja, las embarcaciones y los restaurantes especializados en pescado conforman una estampa estrechamente vinculada a la vida cotidiana de la Costa del Sol oriental. Es además un buen punto para detenerse y disfrutar de la gastronomía local.

6. Los túneles de El Cantal y los acantilados del Rincón

Entre La Cala del Moral y Rincón de la Victoria, el itinerario atraviesa los antiguos túneles ferroviarios de El Cantal, hoy integrados en un paseo junto al mar.

El recorrido combina acantilados, pequeñas calas y antiguas torres defensivas. En las proximidades se encuentran también la Cueva del Tesoro y la Cueva de la Victoria, dos espacios que conservan importantes testimonios geológicos y prehistóricos.

7. El Peñón del Cuervo

Antes de alcanzar el casco urbano de Málaga aparece el Peñón del Cuervo, una playa reconocible por la gran formación rocosa situada frente a la orilla.

El enclave conserva un carácter más natural que otras zonas del litoral de la capital y dispone de espacios para descansar, pasear o contemplar el amanecer. Muy cerca se encuentran los yacimientos prehistóricos de La Araña, donde se han documentado ocupaciones humanas desde épocas remotas.

8. Los Baños del Carmen

El antiguo balneario de los Baños del Carmen representa una de las imágenes más evocadoras de Málaga. Su paseo, sus jardines y las vistas de la bahía lo convierten en uno de los lugares preferidos para contemplar la puesta de sol.

Este tramo permite avanzar hacia el centro de la ciudad siguiendo las playas de Pedregalejo y El Palo, dos barrios donde todavía se mantiene una intensa relación con la tradición marinera y la gastronomía del espeto.

9. La Farola y el puerto de Málaga

La llegada al centro de Málaga está marcada por La Farola, uno de los pocos faros españoles cuyo nombre se utiliza en femenino. Desde este punto, el recorrido continúa junto al puerto, el Palmeral de las Sorpresas y Muelle Uno.

El Puerto de Málaga combina actividad comercial, tráfico de cruceros, embarcaciones deportivas y espacios dedicados al ocio y la restauración. Su integración urbana permite caminar junto al mar a pocos minutos del centro histórico.

10. La desembocadura del Guadalhorce

En el extremo occidental de la capital se encuentra la desembocadura del río Guadalhorce, uno de los principales espacios húmedos del litoral malagueño.

La gran pasarela peatonal permite salvar el cauce y conectar el paseo marítimo de Málaga con los tramos que avanzan hacia Torremolinos. El entorno constituye además un lugar destacado para la observación de aves, especialmente durante los periodos migratorios.

11. La Punta de Torremolinos

La Punta de Torremolinos separa las playas de La Carihuela y El Bajondillo. Este pequeño promontorio forma parte de una estructura geológica de travertinos que ha dado lugar a cuevas y formaciones de notable interés paisajístico.

El recorrido permite contemplar dos ambientes diferentes: la tradición pesquera y gastronómica de La Carihuela y el carácter más urbano del paseo marítimo del Bajondillo.

12. Puerto Marina y el yacimiento de Los Molinillos

Puerto Marina, en Benalmádena, constituye una de las paradas más reconocibles del litoral occidental. Su arquitectura, sus embarcaciones y su amplia oferta de ocio lo han convertido en uno de los principales puertos deportivos de la Costa del Sol.

En el entorno se localiza también el yacimiento arqueológico de Los Molinillos, donde se han documentado actividades romanas relacionadas con la producción de aceite, salazones y recipientes cerámicos.

13. El Castillo Sohail de Fuengirola

A la desembocadura del río Fuengirola se levanta el Castillo Sohail, sobre una colina situada a 38 metros sobre el nivel del mar.

Su ubicación estratégica favoreció el asentamiento de distintas civilizaciones desde la Antigüedad. Actualmente, la fortaleza se ha convertido también en un destacado espacio cultural y musical, mientras que sus alrededores conectan el paseo marítimo con las zonas verdes y las pasarelas del río.

14. Las pasarelas y torres vigía de Mijas

El tramo de la Senda Litoral de Mijas discurre junto a playas, calas, rocas y antiguas torres defensivas. Sus pasarelas de madera permiten caminar muy cerca del agua y disfrutar de uno de los recorridos más populares de esta infraestructura.

En La Cala de Mijas, el Centro de Interpretación de las Torres Vigía explica la función que tuvieron estas construcciones en la defensa del litoral. El itinerario mijeño ha recibido además el reconocimiento de Sendero Azul.

15. Las Dunas de Artola y la Torre de los Ladrones

En Marbella, el Monumento Natural de las Dunas de Artola conserva uno de los últimos sistemas dunares de la costa occidental malagueña.

Pasarelas de madera atraviesan un paisaje de arena y vegetación adaptada al entorno marítimo hasta llegar a la playa de Cabopino. Muy cerca se encuentra la Torre de los Ladrones, una antigua construcción defensiva declarada Bien de Interés Cultural.

Una ruta para conocer otra cara de la provincia

La Senda Litoral no debe entenderse únicamente como un camino para completar de principio a fin. Su extensión permite dividirla en pequeños recorridos y adaptar cada salida al tiempo disponible, al nivel físico o a los intereses del visitante.

Algunos tramos atraviesan paseos marítimos completamente urbanos; otros avanzan por pasarelas, dunas, desembocaduras o zonas de acantilados. Esa variedad convierte el itinerario en una forma diferente de acercarse a la Costa del Sol y descubrir que, detrás de sus playas, existe también un patrimonio formado por culturas antiguas, naturaleza protegida, arquitectura defensiva y tradiciones marineras.

La ruta continúa hacia el oeste por Marbella, Estepona, Casares y Manilva, donde aparecen otros enclaves destacados como Puerto Banús, la Torre de la Sal, el puerto de La Duquesa y su castillo. La guía oficial de la Costa del Sol reúne cerca de 200 elementos de interés turístico relacionados con este gran corredor marítimo.

Fuente informativa: Diario SUR, portal oficial de la Senda Litoral, Diputación de Málaga y guía turística Senda Azul de Turismo Costa del Sol.