No es casualidad: estas son las cuatro playas que han convertido Torremolinos en uno de los referentes de Málaga


25 Mayo 2026

Torremolinos

CdelSol Noticias

Hay municipios donde el verano se vive únicamente en la arena y otros donde el litoral termina formando parte de la propia identidad de la ciudad. En Torremolinos, las playas no solo dibujan el paisaje de la Costa del Sol, sino que explican buena parte de su historia turística, su transformación urbana y su capacidad para seguir siendo uno de los destinos más reconocibles del litoral malagueño. Este 2026, el municipio ha reforzado esa posición tras lograr que sus cuatro grandes playas luzcan la Bandera Azul, un reconocimiento que certifica calidad, sostenibilidad, seguridad y servicios.

La actualización realizada por la Fundación Europea de Educación Ambiental ha permitido a Torremolinos consolidarse como otro de los municipios de Málaga —junto a Fuengirola— con todo su litoral distinguido con Bandera Azul. Bajondillo, Los Álamos, La Carihuela y Playamar forman así un conjunto costero que resume diferentes formas de entender el Mediterráneo: desde barrios marineros históricos hasta zonas de ocio cosmopolita y extensos arenales urbanos.

Playa del Bajondillo

La playa del Bajondillo ocupa una posición estratégica dentro del litoral de Torremolinos. Situada entre La Carihuela y Playamar, este tramo costero supera el kilómetro de longitud y alcanza unos 40 metros de anchura, consolidándose como una de las playas urbanas más concurridas del municipio.

Su cercanía con el centro convierte al Bajondillo en uno de los espacios más transitados tanto por residentes como por visitantes. El entorno reúne una amplia infraestructura turística y de servicios, con zonas de restauración, hamacas, duchas y diferentes espacios orientados al ocio junto al mar.

La playa mantiene una conexión directa con el paseo marítimo y con algunos de los principales accesos urbanos de Torremolinos, configurando una imagen clásica de la Costa del Sol donde el turismo de playa y la vida cotidiana conviven de manera constante.

Los Álamos

En el extremo occidental del municipio, junto al límite con Málaga capital, se encuentra la playa de Los Álamos. Con más de kilómetro y medio de longitud y alrededor de 60 metros de anchura, este enclave destaca por ser uno de los arenales más amplios y modernos del litoral torremolinense.

La playa presenta arena fina y dorada y un perfil claramente asociado al ocio y a la actividad turística contemporánea. Durante todo el año mantiene una notable afluencia de visitantes atraídos por su amplitud y por una oferta vinculada tanto al deporte como al entretenimiento.

En Los Álamos aparecen actividades acuáticas, paseos marítimos muy transitados y beach clubs que han convertido esta zona en uno de los puntos más activos de la Costa del Sol, especialmente durante la temporada estival y las noches de verano.

El entorno refleja además el carácter cosmopolita que ha ido adquiriendo Torremolinos a lo largo de las últimas décadas, con un perfil turístico diverso y una oferta adaptada a distintos públicos.

La Carihuela

Hablar de Torremolinos implica inevitablemente hablar de La Carihuela. Sus dos kilómetros de litoral y su histórico barrio marinero representan una de las imágenes más reconocibles de la Costa del Sol.

A pesar de la evolución turística del municipio, La Carihuela conserva parte de la esencia de aquel antiguo núcleo de pescadores que marcó el desarrollo de la localidad. Las casas bajas, las calles estrechas y el ambiente ligado al mar siguen formando parte de este enclave, donde la gastronomía tradicional ocupa un lugar central.

El paseo marítimo concentra una intensa actividad comercial y hostelera, con presencia constante de restaurantes, comercios y chiringuitos donde el pescaíto frito continúa siendo uno de los grandes protagonistas culinarios del litoral malagueño.

Playamar

Playamar completa el conjunto de playas distinguidas con Bandera Azul en Torremolinos. Con un kilómetro de longitud y cerca de 50 metros de anchura, esta playa se caracteriza por un perfil dinámico donde conviven descanso, actividad deportiva y turismo urbano.

Su proximidad al centro facilita el acceso tanto a pie como en vehículo, convirtiéndola en una de las zonas costeras más cómodas y funcionales del municipio. La playa dispone de numerosos servicios turísticos y una amplia oferta de hoteles, restaurantes y establecimientos vinculados al ocio.

El deporte ocupa además un papel importante en el entorno de Playamar, donde es frecuente la práctica de actividades como vóley-playa o windsurf. Todo ello configura un espacio costero versátil que refleja el modelo turístico desarrollado por Torremolinos en las últimas décadas.