Patti Smith corona su inmensa carrera musical y creativa con el Premio Princesa de Asturias de las Artes


30 Abril 2026

Málaga

CdelSol Noticias

M. F. Antuña

29/04/2026 Actualizado a las 18:38h.

Ella lo es todo. Es cantante. Es escritora. Es compositora. Es artista visual. Es un icono universal y es la flamante Premio Princesa de Asturias ... de las Artes. No faltan razones para elegirla entre las 55 candidaturas, pues su carrera es extensa y toca todos los palos creativos. «Nací un lunes, en el North Side de Chicago, durante la gran nevada de de 1946 (...) A decir de mi padre, nací larga, flaca y aquejada de una bronconeumonía», escribe ella en el libro de memorias 'Éramos unos niños'. Ella, siempre inquieta, siempre atenta, se fue con los suyos primero a Filadelfia y después de New Jersey y se dejó influenciar por su madre a la hora de amar la música y con ella educó el oído con blues, jazz y pop y los ojos y la mente con la literatura. Dejó de la lado la oración que también se le había inculcado en casa y empezó a leer: «Poco a poco, mi amor por los libros fue desbancando mi amor por la oración», cuenta también sobre esos primeros años de vida quien llegó a sentir absoluta pasión por la obra de el poeta francés Arthur Rimbaud.

No tuvo una vida fácil. Se lo tuvo que currar y lo tuvo que sufrir antes de conquistar el mundo. Como el dinero no sobraba en casa, nada más terminar en el instituto se puso a trabajar en un fábrica antes de quedarse embarazada y dar a su hija en adopción. Fue entonces cuando tomó rumbo a Manhattan. Y allí se encontró con el fotógrafo Robert Mapplethorpe, otro icono que vivió aquel Nueva York de modernidad y al que estuvo unida siempre hasta que él falleció con poco más de cuarenta años. Después llegó París, en 1969, con revueltas estudiantiles, con la calle convirtiéndose en escenario y abrazando la perfomance y, de vuelta, a EE UU, se unió al colectivo St. Mark's Poetry Project, y empezó a escribir sobre rock.

Corría el año 1973 cuando formó el Patti Smith Group que al año siguiente alumbraría 'Hey Joe'. Apareció el productor Clive Davis para ver su talento y amplificarlo y en 1975 editaron su primer álbum 'Horses', en el que el sonido del punk y las letras intensas y surrealistas de Patti Smith se alían para crear un cóctel mágico que se sitúa entre los mejores de la historia del rock. 'Radio Ethiopia' (1976) llegaría después, y a continuación 'Easter' cuando era ya 1978 y que incluyó el 'Because' deNight', un tema mítico que firma junto a Bruce Springsteen. 'Dream of Life (1988), 'Gone Again' (1988), 'Peace and Noise' (1997), 'Gung Ho' (2000), 'Twelve' (2007) y 'Banga' (2012) acabarían por conformar una carrera imparable e implacable.

Aunque sí hubo un parón para ella. El nacimiento de sus dos hijos la alejó una temporada de la música entre 1978 y 1988 pero regresó con fuerza y acompañó incluso a otro grande, y Príncipe de Asturias -en su caso de las Letras-, como Bob Dylan, a quien representó en Suecia al recibir el Nobel de Literatura. Los noventa le propiciaron un par de golpes vitales muy duros, con la pérdida de su marido y su hermano. En 'Gone Again' cantó ese dolor.

Claro que más allá de la música, ella también ha realizado exposiciones fotográficas y ha escrito otros libros al margen del reseñado como 'Augurios de inocencia' o 'El año del mono'. Ella fue y sigue siendo una soñadora. Una de las letras más icónicas, 'People have the power' lo dice así de claro: «Creo que lo que todos soñamos puede llegar a pasar a través de la unión. Podemos cambiar el mundo que nos rodea. Podemos hacer la revolución en la Tierra. Tenemos el poder». El de soñar, el de gobernar, el de luchar contra los necios.

Ella es también activista de múltiples causas y se ha embarrado mil veces en múltiples fangos. «No soy política, ni quiero serlo, soy artista y madre (...), no sé, me frustra mucho que estemos en un mundo en el que todo tenga que ser o blanco o negro», decía recientemente, no sin antes apuntar algo más: «En mi vida he visto un mundo tan movido por el poder y el dinero».

Pero ella -recoge El Comercio- es por encima de todo un auténtico animal escénico, un torbellino creativo. Y ni siquiera sabe muy bien por qué. Sí tiene claro cuál es su afán, logrado y aplaudido, también en Asturias, porque aquí se ha dejado querer en la Laboral. «Soy torpe socialmente y no me gustan las fiestas, pero si me pongo delante de 700 ó 70.000 personas, me siento muy cómoda. Hablaré con ellos, me reiré con ellos, cantaré para ellos, cometeré errores delante de ellos. Es una extraña dualidad», ha confesado la nueva Princesa de las Artes.

Patti Smith: «Si tuviera que resumir lo que este premio significa para mí, lo haría con dos palabras, arte y amor»

No ha tardado Patti Smith en agradecer el Premio Princesa de Asturias de las Artes que este mediodía le otorgó en Oviedo el jurado. Lo ha hecho desde Nueva York y haciendo gala de auténtico entusiasmo. «Al recibir esta mañana la noticia de la concesión del Premio Princesa de Asturias de las Artes, me he levantado llevada por un profundo sentimiento de gratitud. Como si mil palomas me hubieran dado la bienvenida y me hubiesen llenado de energía», aseguró tirando de pura poética.

Subrayó la cantante y escritora que «este galardón simboliza el amor que siento por España, un país que, durante décadas y a través de distintas generaciones, me ha expresado su cariño y apoyo y donde siempre me he sentido respaldada y querida». Resume en dos palabras lo que es este premio: «Arte y amor». Y es así por «todos los poetas y pintores que desde Lorca a Picasso me han inspirado, y por todo el afecto que he recibido, especialmente de la gente joven».

Cuenta la Princesa de las Artes que se da la circunstancia de que el 20 de octubre se cumplirán cincuenta años de su primer concierto en España, que se celebró en Badalona. Y es la razón por la que espera llegar a Asturias unos días antes de la ceremonia en la que recibirá el galardón de manos de la Princesa Leonor. «Cumpliré ochenta años en diciembre, pero más que tener la sensación de estar llegando al final de mi camino, este Premio hace que me sienta rejuvenecida. Bendigo cada día como el comienzo de algo nuevo, en un mundo que necesita más que nunca de nuestra comprensión, de nuestro trabajo y de nuestro compromiso para seguir llenándolo de amor y de respeto hacia los demás».

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