La hermana que cose las túnicas de los nazarenos de La Amargura de Marbella


29 Marzo 2026

Vélez Málaga

CdelSol Noticias

La Semana Santa de Marbella arranca este Sábado de Pasión con la salida de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Humildad, Nuestra Señora de la Amargura y San Antonio de Padua, una cofradía que procesiona en su tercer año y que cuenta con un cortejo de 320 participantes.

Adriana Delgado es una joven de 35 años del barrio de Leganitos y hermana de La Amargura desde sus inicios, en la que no solo manifiesta su devoción, sino que se encarga de confeccionar gran parte de las túnicas del más de centenar de nazarenos que componen el cortejo procesional.

La labor de Delgado como modista es totalmente altruista: “Es algo muy sentimental. No es por trabajo ni por nada. Ellos me compran los materiales, y lo que pueda ayudar que pueda coser, lo hago”. “Siempre intento ayudar. Es la única manera en la que puedo aportar mi granito de arena, porque con dinero es complicado”, ha apostillado.

Costurera de tapicería de profesión, la joven siente una fuerte vinculación con la Hermandad, ligada a su barrio. En 2024 comenzó a elaborar las túnicas de los nazarenos desde que la cofradía comenzó a procesionar, año en el que “no se esperaban tantos hermanos”.

Según relata, el hermano mayor, Óscar Cazorla, “había comprado unas túnicas” pero no suficiente para todo el cortejo, por lo que pidió ayuda a Adriana, que cosió aquel año unas 40 prendas, ya que anteriormente “cada uno se encargaba” de la suya cuando todavía no era oficialmente una hermandad.

“Yo cogí una túnica de las que ellos compraron y sobre esa saqué el patrón”, apunta respecto a la confección de las túnicas de los nazarenos de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Humildad, Nuestra Señora de la Amargura y San Antonio de Padua. Las prendas las diseña con tela strech en color azul ‘pavo real’, acompañadas con capillo y cíngulo blancos, en las tallas S, M, L y XL, “y ya cada uno lo adapta a su altura con el bajo”.

Delgado destacado que el año de la primera salida fue “en el que más túnicas se hicieron, unas 40”, mientras que en 2025 y 2026 ha confeccionado alrededor de una veintena para cada Semana Santa. Para ello, este año comenzó a coser en su casa tras la Navidad, porque “entre el trabajo y la casa tampoco puedo ayudar todo lo que me gustaría”.

“Así creo que ayudo más, y si pueden ahorrar en comprar 30 o 20 túnicas, las que yo haga, es un dinero que se ahorran y entre todos va saliendo para adelante”, ha comentado la joven respecto a la Hermandad, resaltando que el “sentimiento es mucho” por ésta.

La cofrade ha mostrado la “satisfacción” que le genera esta labor altruista de coser, porque “es algo que hago con mucho sentimiento”. Al mismo tiempo, ha exaltado el trabajo de Cazorla: “Era un niño que jugaba, y ver adónde ha llegado y en lo que se ha convertido la Hermandad, pues la verdad que a mí me emociona mucho”, ha subrayado.

Vinculación con el barrio de Leganitos

“Los hermanos son vecinos míos de toda la vida, porque hemos nacido todos en el barrio. Nuestras madres eran amigas, tenían la Asociación de Vecinos y allí, mientras ellas se juntaban, nosotros jugábamos fuera”, ha relatado la joven sobre su vinculación con Leganitos y la Hermandad, en la que participa desde que “no era ni cofradía ni nada, era una caja de fresas y entre todos jugábamos a sacarla, nos lo inventamos”.

Delgado recuerda cómo el hermano mayor de La Amargura “desde que era un niño empezó a jugar con eso, y cogía la Virgen de Fátima a cualquier vecina, a su madre o a su abuela. Le cambiaba el manto de color, la plantaba en la caja de fresas y la paseaba por todo el barrio”.

“Así empezó, y poco a poco, ha llegado adónde ha llegado”, destaca la cofrade, quien ha señalado que Cazorla lideraba desde pequeño esta agrupación de vecinos que con el paso de los años ha terminado por conformarse en una cofradía: “Él nos movía. Venga, tú te pones aquí y tú allí, e involucraba a todo el barrio”.

Este es el tercer año que procesiona la Hermandad de La Amargura, que por primera vez pasa por la Tribuna Oficial, instalada este año en la calle Arte, con la petición de venia. Uno de los momentos más especiales del cortejo es cuando la Virgen alcanza el al barrio de Leganitos, donde es recibida con una petalada de “bienvenida” por parte de los vecinos, ha explicado por su parte el hermano mayor, Óscar Cazorla. Entre los estrenos, destaca la segunda fase del trono de La Amargura con el frontal y la peana, además de los correajes de los estandartes, la pértiga del pertiguero y el bastón del jefe de procesión.