Qué decir y cómo afrontar la enfermedad: un taller en Benalmádena para aprender a acompañar el sufrimiento


2 Marzo 2026

Málaga

CdelSol Noticias

¿Qué decir cuando alguien recibe un diagnóstico grave? ¿Cómo estar al lado sin invadir, sin huir y sin quedarse en blanco? Acompañar el sufrimiento ... es una de las experiencias más difíciles y, al mismo tiempo, más humanas que existen. La enfermedad, el sufrimiento y la muerte, tanto la propia como la de seres queridos, es algo por lo que pasa todo el mundo en algún momento, la mayoría sin ningún tipo de preparación. Sin embargo, hay herramientas de cuidado emocional a las que se puede recurrir en estas situaciones límite para transitar por ellas con más serenidad y sentido.

El instituto Cudeca ha organizado para este miércoles 4 de marzo un taller con dos expertos en acompañamiento: Enric Benito, médico humanista, oncólogo y referente español en cuidados paliativos, y Elisa Romero, enfermera de cuidados paliativos en CUDECA, para ayudar a afrontar la vulnerabilidad y el sufrimiento en situaciones en las que, aparentemente, no hay salida.

El taller, que se celebrará en la sede del Instituto Cudeca ( Avenida del Cosmos, número 8, Benalmádena) está dirigido a cualquier persona que quiera reflexionar sobre la vulnerabilidad de la vida y el cuidado, a las que han tenido que acompañar a familiares y seres queridos enfermos y a profesionales de la salud. Los interesados pueden adquirir entradas para el evento aquí.

Como hilo conductor de la jornada se proyectarán extractos del documental 'Hay una puerta ahí' un trabajo que recoge las conversaciones entre Enric Benito y Fernando, un paciente diagnosticado con esclerosis lateral amiotrófica (ELA) que busca decidir sobre su propia muerte. Se acompañará la proyección de espacios guiados de reflexión personal y diálogo, para extraer aprendizajes aplicables en el día a día de la enfermedad.

A través de estas conversaciones y de la experiencia de profesionales como Enric Benito y Elisa Romero, la jornada pretende abrir un espacio sereno para hablar de lo que casi nunca se habla. Porque acompañar también se aprende, y hacerlo mejor puede marcar una diferencia decisiva en uno de los momentos más delicados de la vida.