La falta de vivienda asequible complica la contratación en los hoteles de Marbella


Directores de algunos de los principales hoteles del municipio advierten de que los elevados alquileres obligan a muchos empleados a vivir lejos, rechazar ofertas o abandonar el sector, justo cuando Marbella sigue ampliando su oferta hotelera de lujo.

La falta de vivienda asequible complica la contratación en los hoteles de Marbella
13 Octubre 2026
Marbella
Actualidad

El crecimiento turístico de Marbella se está encontrando con un problema cada vez más difícil de resolver: encontrar trabajadores que puedan permitirse vivir cerca de su puesto de trabajo. Directivos de algunos de los hoteles más destacados del municipio aseguran que la falta de vivienda asequible se ha convertido en uno de los mayores obstáculos para contratar y retener personal.

El asunto protagonizó parte del Gran Debate Hotelero Costa del Sol, celebrado el 8 de octubre en el campus de Les Roches Marbella.

Representantes de establecimientos como Don Carlos, Marbella Club y Kimpton Los Monteros coincidieron en que la vivienda y la movilidad están condicionando cada vez más el funcionamiento del sector.

Trabajar en Marbella pero vivir en Málaga

Una de las consecuencias más visibles es la distancia que muchos empleados tienen que recorrer cada día.

El director general de Don Carlos Marbella, Jorge Manzur, explicó que durante esta temporada ha contado con trabajadores que residían en Málaga capital porque encontrar alojamiento en Marbella, Istán u Ojén resultaba demasiado caro.

Para los trabajadores más jóvenes o quienes están dando sus primeros pasos profesionales, asumir esos precios puede ser especialmente complicado.

Eso provoca que algunas ofertas de empleo dejen de resultar atractivas incluso cuando existe interés por trabajar en el sector hotelero.

El problema ya no es solo el salario

Desde Marbella Club, su director general, Julián Cabanillas, puso el foco en que el problema no puede analizarse únicamente desde el salario.

Incluso cuando las empresas pueden mejorar las condiciones económicas, los trabajadores siguen encontrándose con una oferta residencial limitada y alquileres elevados.

La consecuencia es que algunos profesionales deciden aceptar puestos de trabajo más cerca de casa en lugar de desplazarse diariamente hasta Marbella.

Para un sector en el que la experiencia y la continuidad del personal tienen un impacto directo sobre la calidad del servicio, esta rotación supone un problema añadido.

Vivienda asequible para mantener el talento

La directora general de Kimpton Los Monteros Marbella, Merry Antoja, defendió la necesidad de crear más vivienda asequible para los trabajadores.

Desde su perspectiva, las infraestructuras de un destino turístico no deberían diseñarse únicamente pensando en cómo llegan los visitantes.

También deben facilitar que quienes trabajan en hoteles, restaurantes y otros servicios puedan desplazarse de manera razonable hasta sus empleos.

Vivienda y movilidad aparecen así como dos problemas estrechamente relacionados.

Una dificultad que limita el crecimiento de los hoteles

El problema adquiere especial importancia porque Marbella continúa atrayendo inversión hotelera.

En los últimos años se han sucedido renovaciones, reposicionamientos de establecimientos tradicionales y nuevas aperturas vinculadas al segmento de lujo.

Eso significa que también aumentará la demanda de profesionales especializados.

Si el número de habitaciones continúa creciendo mientras los trabajadores encuentran cada vez más dificultades para residir en el entorno, el desequilibrio podría agravarse.

Los propios directivos reconocen que la disponibilidad de personal puede terminar limitando la capacidad de crecimiento del sector.

Los hoteles necesitan cada vez perfiles más especializados

Marbella compite actualmente dentro de un mercado turístico de alta gama donde la atención personalizada tiene un peso fundamental.

Los hoteles necesitan camareros, cocineros y personal de pisos, pero también recepcionistas multilingües, especialistas en bienestar, profesionales de restauración de alto nivel y perfiles con experiencia en atención al cliente internacional.

Captar ese talento requiere ofrecer condiciones capaces de competir con otros destinos.

La vivienda se ha convertido así en una parte indirecta de cualquier oferta de empleo.

El problema se intensifica durante el verano

La presión aumenta especialmente durante la temporada alta.

Los hoteles necesitan reforzar sus plantillas coincidiendo precisamente con los meses en los que también crece la demanda de alojamiento turístico.

Encontrar un alquiler de varios meses a un precio asumible puede convertirse entonces en una tarea complicada.

Este problema no es exclusivo de Marbella.

Otros destinos turísticos españoles como Baleares también han comenzado a estudiar fórmulas para alojar a trabajadores temporales, incluyendo la adquisición o alquiler de inmuebles por parte de empresas hoteleras.

Una situación que lleva años preocupando al sector

La preocupación no es nueva.

Ya en años anteriores los hoteles de Marbella habían advertido de que la dificultad de encontrar alojamiento estaba reduciendo el número de profesionales dispuestos a trasladarse a la Costa del Sol.

El problema afecta especialmente a quienes llegan desde otras provincias para trabajar durante la temporada.

En 2024, representantes sindicales estimaban incluso que una parte significativa de los trabajadores turísticos de la Costa del Sol necesitaría encontrar alojamiento durante el verano.

Alquileres que prácticamente se han duplicado

La presión sobre el mercado residencial ayuda a explicar el problema.

Datos recogidos en análisis recientes sobre vivienda en Marbella muestran fuertes incrementos durante los últimos años.

Una estimación publicada en 2026 por Panorama Properties situaba el alquiler medio de una vivienda de unos 80 metros cuadrados en alrededor de 1.600 euros mensuales en 2025, frente a unos 848 euros en 2019.

Esto supone prácticamente duplicar el precio en seis años.

Para trabajadores jóvenes o empleados con salarios medios, afrontar estos importes resulta muy difícil sin compartir vivienda o desplazarse desde otros municipios.

La movilidad tampoco ofrece siempre una solución sencilla

Vivir fuera de Marbella puede reducir el coste residencial, pero introduce otro problema: los desplazamientos.

La congestión de la A-7 y los tiempos de viaje en determinados momentos del día pueden convertir un trayecto relativamente corto en un desplazamiento largo.

Para trabajadores con turnos tempranos, nocturnos o partidos, el transporte público tampoco siempre ofrece una alternativa adecuada.

Por ello, los hoteleros insisten en que vivienda y movilidad deben abordarse conjuntamente.

Retener empleados se vuelve tan importante como contratarlos

La falta de estabilidad residencial también afecta a la permanencia de los trabajadores.

Un empleado que necesita desplazarse diariamente desde Málaga, Estepona u otro municipio puede terminar buscando una oportunidad laboral más próxima.

Esto incrementa la rotación y obliga a los hoteles a repetir procesos de selección y formación.

Para establecimientos de lujo, donde el conocimiento del cliente y la experiencia acumulada son especialmente importantes, retener profesionales puede ser tan relevante como encontrarlos.

El riesgo de perder vocaciones turísticas

Los directivos también muestran preocupación por los trabajadores más jóvenes.

Comenzar una carrera en hostelería suele implicar puestos iniciales con salarios más bajos que los de profesionales con mayor experiencia.

Si a esa situación se añade un alquiler muy elevado, desarrollar una trayectoria profesional en Marbella puede resultar difícil.

El sector teme que algunos jóvenes terminen considerando la hotelería únicamente como un empleo temporal y no como una carrera a largo plazo.

Más hoteles significarán más trabajadores

La presión puede crecer durante los próximos años.

Marbella y San Pedro Alcántara cuentan con nuevos proyectos hoteleros, rehabilitaciones y desarrollos de alta gama que ampliarán la capacidad alojativa del municipio.

Cada nueva apertura implica contratar decenas o incluso centenares de profesionales.

El reto será conseguir que la expansión turística vaya acompañada de las condiciones necesarias para que esos trabajadores puedan vivir razonablemente cerca de su empleo.

La otra Marbella que preocupa al sector: el invierno

El debate hotelero abordó también otro reto: reducir la estacionalidad.

Los empresarios consideran que Marbella debe reforzar su oferta durante los meses de menor actividad turística.

Entre las propuestas aparece mejorar la capacidad del municipio para atraer congresos, reuniones profesionales y grandes eventos durante otoño e invierno.

Julián Cabanillas defendió la necesidad de contar con un Palacio de Ferias y Congresos más ambicioso.

El objetivo de tener una “Marbella de invierno”

Merry Antoja resumió ese reto reclamando una verdadera “Marbella de invierno”.

El objetivo sería generar suficiente actividad durante todo el año para que hoteles, restaurantes y otros negocios puedan mantener más puestos de trabajo estables.

Destinos europeos como Cannes utilizan congresos, festivales y eventos profesionales para compensar la reducción de visitantes durante la temporada baja.

Marbella aspira a reforzar una estrategia similar.

Vivienda, movilidad y turismo: problemas que ya están conectados

El debate deja una conclusión clara: el futuro turístico de Marbella no depende únicamente de construir nuevos hoteles o atraer visitantes con mayor capacidad de gasto.

También depende de que las personas que trabajan en esos establecimientos puedan desarrollar su vida en el destino.

La falta de vivienda asequible, los problemas de movilidad y la creciente demanda de profesionales forman ya parte del mismo desafío.

Para los hoteleros, solucionar esa ecuación será imprescindible si Marbella quiere mantener su crecimiento sin poner en riesgo la calidad del servicio que sustenta buena parte de su posicionamiento internacional.

Noticias similares

Contáctanos