Dolor de espalda en niños: los hábitos cotidianos que las familias deben vigilar


Pasar muchas horas sentado, utilizar el móvil con la cabeza inclinada o llevar una mochila demasiado pesada puede favorecer la aparición de molestias cervicales, dorsales y lumbares en niños y adolescentes.

Dolor de espalda en niños: los hábitos cotidianos que las familias deben vigilar
Dolor de espalda en niños: los hábitos cotidianos que las familias deben vigilar -
31 Octubre 2026
Provincia de Málaga
Salud

El dolor de espalda no es un problema exclusivo de los adultos. Las largas jornadas escolares, el uso frecuente de móviles y tabletas, la falta de actividad física y una mochila mal ajustada pueden causar molestias musculares en niños y adolescentes.

El doctor Adolfo Díaz, especialista en Traumatología y Ortopedia Infantil del Hospital Quirónsalud Málaga, destaca la importancia de adquirir buenos hábitos durante la infancia, una etapa decisiva para el desarrollo muscular y óseo.

La prevención no depende únicamente de sentarse correctamente. También requiere movimiento frecuente, ejercicio físico, mobiliario adecuado y un uso responsable de los dispositivos electrónicos.

Permanecer sentado durante demasiado tiempo

Los estudiantes pasan una parte importante del día sentados en clase y, posteriormente, pueden continuar en la misma posición mientras hacen los deberes, estudian o utilizan pantallas.

Mantener una postura forzada durante periodos prolongados puede aumentar la tensión en el cuello, los hombros y la zona lumbar. No existe una postura perfecta que deba conservarse durante horas: cambiar de posición y moverse regularmente resulta igual de importante que sentarse adecuadamente.

Cuando el menor está sentado, se recomienda:

  • Mantener la espalda apoyada en el respaldo.
  • Colocar los pies sobre el suelo o utilizar un reposapiés.
  • Evitar encorvarse sobre la mesa.
  • Mantener los antebrazos apoyados cómodamente.
  • Ajustar la mesa y la silla a su edad y estatura.
  • Realizar pequeñas pausas para levantarse y moverse.

Los cambios de clase y los descansos pueden aprovecharse para realizar movimientos suaves y estiramientos de cuello, hombros y espalda.

Cómo debe sentarse un niño para estudiar

El mobiliario utilizado tanto en el colegio como en casa debe ser proporcional a la altura del menor.

Una silla demasiado alta puede impedir que apoye los pies, mientras que una mesa baja puede obligarlo a inclinar excesivamente el tronco. En ambos casos, la postura mantenida puede generar incomodidad.

La pantalla del ordenador debería quedar aproximadamente a la altura de los ojos y a una distancia cómoda. El teclado y el ratón deben permitir que los hombros permanezcan relajados y los codos no estén excesivamente elevados.

Sin embargo, incluso una posición aparentemente correcta puede resultar incómoda si se mantiene demasiado tiempo. Por eso es importante incorporar pausas y alternar el estudio con actividades que impliquen movimiento.

El peso y la colocación de la mochila

Las mochilas escolares constituyen una de las principales preocupaciones de las familias. Transportar una carga excesiva o llevarla de forma incorrecta puede provocar dolor en la espalda, el cuello y los hombros.

Como referencia práctica, la mochila cargada debería mantenerse aproximadamente por debajo del 15 % del peso corporal del niño. Si el menor necesita inclinarse hacia delante para compensar la carga, probablemente lleva demasiado peso.

Una mochila adecuada debería:

  • Ser proporcional a la altura del niño.
  • Contar con dos tirantes anchos y ajustables.
  • Tener el respaldo acolchado.
  • Quedar próxima al cuerpo.
  • Descansar sobre la zona media de la espalda.
  • Utilizarse siempre sobre ambos hombros.
  • Incorporar, si es posible, una correa de pecho o cintura.

Los objetos más pesados deben colocarse en la parte más cercana a la espalda. También conviene revisar el contenido semanalmente, retirar materiales innecesarios y utilizar las taquillas del centro cuando estén disponibles.

Las mochilas pesadas no causan escoliosis

Una mochila excesivamente pesada puede provocar molestias y sobrecarga muscular, pero no se considera una causa de la escoliosis idiopática adolescente ni se ha demostrado que empeore por sí sola la curvatura de la columna.

Esta diferencia es importante para evitar alarmas injustificadas. El objetivo de reducir el peso y ajustar correctamente la mochila es prevenir dolor, fatiga y tensión muscular.

Si una familia observa una asimetría en los hombros, una alteración evidente de la postura o una curvatura de la espalda, debe consultarlo con el pediatra para obtener una valoración adecuada.

Móviles y tabletas: cuidado con mirar siempre hacia abajo

El uso prolongado de móviles y tabletas puede favorecer el dolor cervical cuando el niño mantiene la cabeza inclinada hacia delante durante mucho tiempo.

Cuanto más baja se encuentra la pantalla, mayor puede ser el esfuerzo necesario para sostener la cabeza. Para reducir esta tensión se recomienda:

  • Elevar la pantalla hasta una altura cómoda.
  • Utilizar un soporte o atril para la tableta.
  • Evitar colocar el dispositivo permanentemente sobre el regazo.
  • Apoyar los antebrazos cuando sea posible.
  • Cambiar de postura con frecuencia.
  • Interrumpir el uso para levantarse y moverse.

Las pantallas no deberían sustituir al ejercicio, el descanso, el juego al aire libre ni las relaciones sociales.

Al menos 60 minutos diarios de actividad física

Los niños y adolescentes de entre 5 y 17 años deberían realizar una media de 60 minutos diarios de actividad física moderada o intensa.

No es imprescindible completar todo el tiempo de una sola vez. Caminar, montar en bicicleta, bailar, practicar un deporte o jugar de forma activa también puede contribuir a alcanzar esa cantidad.

El ejercicio ayuda a fortalecer la musculatura y los huesos, mejora la coordinación y compensa parte del tiempo sedentario acumulado durante la jornada escolar.

Lo importante es encontrar actividades adecuadas para la edad y las preferencias del menor, favoreciendo una rutina que pueda mantenerse a largo plazo.

Cuándo consultar por un dolor de espalda infantil

La mayoría de las molestias musculares leves pueden mejorar reduciendo la actividad que causa dolor, realizando movimientos suaves y corrigiendo los hábitos posturales. Sin embargo, el dolor de espalda infantil no debe ignorarse si es persistente o aparece acompañado de otros síntomas.

Se recomienda consultar con un profesional sanitario cuando:

  • El dolor es intenso, empeora o no desaparece.
  • Impide caminar, dormir, estudiar o realizar actividades habituales.
  • Despierta al niño durante la noche.
  • Aparece fiebre o pérdida de peso sin explicación.
  • Existe debilidad, hormigueo o pérdida de sensibilidad.
  • El dolor se extiende hacia una pierna.
  • Se observa un cambio en la forma de caminar.
  • Aparecen alteraciones en el control de la vejiga o el intestino.
  • El niño es pequeño y presenta dolor sin una lesión conocida.

Las revisiones pediátricas también son importantes para vigilar el desarrollo musculoesquelético y detectar de manera temprana posibles alteraciones.

Cinco hábitos para proteger la espalda de los niños

Las familias pueden aplicar una rutina sencilla:

  1. Revisar periódicamente el peso de la mochila.
  2. Ajustar la silla, la mesa y las pantallas a la altura del menor.
  3. Introducir pausas de movimiento durante el estudio.
  4. Favorecer al menos una hora diaria de actividad física.
  5. Consultar al pediatra si el dolor persiste o limita la vida cotidiana.

Este contenido es informativo y no sustituye la valoración individual de un pediatra o especialista.

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