Unas patatas bravas de Málaga conquistan Palencia con una salsa de inspiración andaluza


La Gastrotaberna La Caverna consigue el Premio Especial a la Innovación del concurso internacional Una de Bravas 2026 gracias a la creación de Pachu Barrera, que combina la popular tapa con aliños morunos y vino oloroso de Jerez.

29 Septiembre 2026
Provincia de Málaga
Gastronomía

Una de las tapas más reconocibles de los bares españoles ha servido para llevar el sabor de Málaga hasta uno de los principales concursos gastronómicos dedicados exclusivamente a las patatas bravas. La Gastrotaberna La Caverna ha logrado el Premio Especial a la Innovación de Una de Bravas 2026 con una receta que incorpora ingredientes y referencias claramente vinculadas a la cocina andaluza.

El responsable de la propuesta es el chef Jesús Barrera, conocido como Pachu Barrera, que acudió a la final celebrada en Palencia con unas Bravas Andaluzas capaces de hacerse un hueco entre las recetas premiadas.

Su plato formaba parte de una final en la que participaron 18 cocineros, 15 seleccionados previamente por el comité técnico y otros tres clasificados a través de la eliminatoria palentina. La organización había recibido propuestas procedentes de diferentes puntos de España e incluso del extranjero.

Unas bravas con aliños morunos y oloroso de Jerez

El elemento que distingue la propuesta malagueña aparece especialmente en la salsa.

Las Bravas Andaluzas de La Caverna incorporan una mayonesa elaborada con aliños morunos y oloroso seco de Jerez, una combinación que lleva la receta hacia sabores asociados a la gastronomía del sur sin perder de vista la identidad de unas patatas bravas.

Ese planteamiento terminó obteniendo el reconocimiento específico a la receta más innovadora de la séptima edición del campeonato.

La creatividad era precisamente uno de los aspectos contemplados por el jurado. El reglamento del concurso también presta atención a cuestiones como el punto de fritura y la textura de la patata, el equilibrio de las salsas, la presentación o la posibilidad de servir posteriormente la receta en un establecimiento hostelero.

Málaga, entre los premiados de una final con representantes de toda España

Llegar a Palencia ya suponía superar una selección previa especialmente disputada.

La organización incluyó a La Caverna entre los establecimientos clasificados directamente para la final junto a restaurantes procedentes de Madrid, Cádiz, Granada, Asturias, Zaragoza, Alicante, Barcelona, Bilbao o Albacete, entre otros lugares.

Finalmente, el restaurante malagueño no entró en las tres primeras posiciones de la clasificación general, pero sí consiguió uno de los galardones especiales.

El primer premio fue para el chef Mauro Barreiro, del Real Club Valderrama, en Sotogrande, con la propuesta Bravas Colorás. El segundo puesto correspondió a José Luis Martínez Mora, de Taberna y Media, en Madrid, mientras que Javier García Albuger, del Asador de la Concepción de Albacete, consiguió la tercera posición.

La Caverna se llevó el Premio Especial a la Innovación, mientras que Taberna y Media recibió también el reconocimiento especial a la estética.

 

De Málaga a una competición dedicada exclusivamente a las bravas

El concurso Una de Bravas alcanzó en 2026 su séptima edición y celebró su gran final el 28 de septiembre en el Hotel Rey Sancho de Palencia.

Los participantes tuvieron que elaborar sus recetas en directo ante un jurado profesional integrado por cocineros y especialistas gastronómicos. Entre sus miembros figuraban los chefs con estrella Michelin Alvar Hinojal, del restaurante Alquimia-Laboratorio, y Elena Lucas, de La Lobita, además de profesionales de la comunicación gastronómica.

El formato convierte una receta tradicionalmente ligada a las barras y al tapeo en un ejercicio de técnica y creatividad culinaria.

Precisamente ahí encontró su espacio la propuesta de La Caverna: partir de unas patatas bravas reconocibles e introducir elementos capaces de trasladarlas a otro territorio gastronómico.

Una receta andaluza frente a propuestas muy diferentes

La final reunió interpretaciones muy distintas de una misma tapa.

Los nombres de las recetas ya anticipaban el planteamiento de algunos participantes: Bravas Colorás, Bravas Tradición, Brava Granastur, Bravas Sostenibles Solidarias, Lingote de Oro, Bravas de montaña o las propias Bravas Andaluzas de La Caverna.

La diversidad de propuestas responde al objetivo del certamen de combinar la esencia de la tapa tradicional con nuevas técnicas, ingredientes y formas de presentación.

La organización explica que, además del sabor, busca que las recetas tengan sentido fuera de la competición y puedan trasladarse al servicio habitual de un bar o restaurante.

En el caso de Pachu Barrera, la vía elegida ha sido mirar hacia el sur y utilizar aliños morunos y vino de Jerez como elementos diferenciadores.

Un reconocimiento para la cocina malagueña

El premio permite a La Caverna salir de Palencia con uno de los reconocimientos específicos de un campeonato en el que competían restaurantes de buena parte del país.

Para Pachu Barrera, el galardón supone además un respaldo al trabajo que desarrolla desde Málaga y a una forma de entender la cocina en la que las recetas populares pueden evolucionar sin perder completamente sus raíces.

En esta ocasión, la innovación no ha llegado a través de transformar las bravas hasta hacerlas irreconocibles, sino de llevarlas hacia sabores asociados a Andalucía.

El resultado son unas patatas que mantienen su condición de tapa de barra, pero encuentran en los aliños morunos y el oloroso de Jerez una personalidad propia.

Y esa combinación ha sido suficiente para que Málaga regrese de Palencia con el premio a la innovación bajo el brazo.

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