Más control sobre el agua de las playas de Málaga: una nueva comisión coordinará alertas y episodios de contaminación
La Junta de Andalucía y los principales municipios del litoral malagueño reforzarán la vigilancia de las aguas de baño después de un verano marcado por varios cierres preventivos. El nuevo órgano se reunirá cada dos meses para compartir datos, revisar protocolos y reaccionar con mayor rapidez cuando aparezcan alteraciones.
La calidad del agua de las playas de Málaga contará a partir de ahora con un nivel adicional de coordinación. Después de un verano en el que distintos puntos del litoral tuvieron que restringir o prohibir temporalmente el baño, la Junta de Andalucía y varios ayuntamientos costeros han acordado poner en marcha una comisión específica de seguimiento y control de las aguas de baño.
El objetivo no es sustituir los análisis sanitarios que ya se realizan durante la temporada, sino conectar mejor a las administraciones que intervienen cuando aparece una incidencia: Salud Pública, ayuntamientos, responsables de playas, organismos vinculados al saneamiento y empresas públicas del agua.
La comisión nace con una finalidad práctica: compartir información con mayor rapidez, investigar el origen de posibles contaminaciones y adoptar medidas preventivas antes de que una incidencia obligue a prolongar el cierre de una playa. Europa Press
Málaga, Marbella, Mijas, Fuengirola, Benalmádena y Torremolinos, en la primera reunión
La creación del nuevo órgano se abordó en una reunión presidida por la delegada del Gobierno de la Junta de Andalucía en Málaga, Patricia Navarro.
En el encuentro participaron responsables municipales de Málaga, Benalmádena, Torremolinos, Marbella, Mijas y Fuengirola, junto a representantes de las áreas autonómicas de Sanidad, Agricultura y Agua y Sostenibilidad y Medio Ambiente.
También estuvieron presentes Acosol, responsable de buena parte del ciclo integral del agua en la Costa del Sol Occidental, y Emasa, empresa municipal encargada de la gestión del agua en Málaga capital. Europa Press
La intención es crear una comunicación permanente entre organismos que hasta ahora ya actuaban ante las incidencias, pero desde ámbitos diferentes.
La comisión se reunirá cada dos meses
Una de las principales novedades será precisamente esa coordinación continuada.
Está previsto que la comisión mantenga reuniones cada dos meses para analizar la evolución de las aguas de baño y plantear medidas a corto, medio y largo plazo.
También revisará los protocolos actuales para comprobar dónde pueden mejorarse los tiempos de respuesta cuando los análisis sanitarios detectan un posible problema.
La Junta considera que disponer de información compartida permitirá analizar más rápidamente las causas de un episodio de contaminación y decidir qué actuaciones deben ponerse en marcha, ya sea aumentar los controles, buscar el origen de un vertido o aplicar restricciones preventivas. Europa Press
¿Qué ocurre cuando se detecta contaminación en una playa?
La nueva comisión no parte de cero. Andalucía cuenta ya con un Programa de Vigilancia Sanitaria de las Aguas de Baño, que funciona durante la temporada oficial, establecida entre el 1 de junio y el 30 de septiembre.
Durante estos meses se realizan inspecciones visuales y se recogen muestras en diferentes puntos del litoral para analizar la calidad sanitaria del agua.
Entre los principales indicadores microbiológicos se encuentran Escherichia coli (E. coli) y los enterococos intestinales, dos parámetros utilizados para determinar si existen alteraciones que puedan representar un riesgo para los bañistas. Junta de Andalucía
Cuando los análisis detectan niveles anómalos, Sanidad puede incrementar la frecuencia de los muestreos hasta comprobar que las condiciones vuelven a ser adecuadas.
Los resultados se comunican al municipio correspondiente, que puede aplicar medidas de protección como desaconsejar temporalmente el baño o directamente prohibirlo hasta disponer de nuevos análisis favorables. Europa Press
Un verano con varios cierres de playas en Málaga
La decisión de mejorar la coordinación llega después de una temporada con diferentes episodios en el litoral malagueño.
Uno de los momentos más significativos se produjo a mediados de agosto, cuando varias playas de Málaga capital y Benalmádena tuvieron que adoptar restricciones de forma simultánea tras detectarse alteraciones en el agua.
Entre las zonas afectadas durante diferentes episodios estuvieron playas de Málaga como Campo de Golf, El Palo, Guadalmar, Sacaba y San Andrés, además de Bil Bil-Arroyo de la Miel y Malapesquera-Santa Ana, en Benalmádena. También se registraron posteriormente incidencias en otros puntos de la provincia. Málaga Hoy
No todos los cierres respondieron a la misma causa. En algunos casos, las alteraciones aparecieron después de episodios de lluvia; en otros, los controles detectaron valores microbiológicos que aconsejaron adoptar medidas preventivas mientras se realizaban nuevos análisis. Málaga Hoy
Por eso, uno de los objetivos del nuevo sistema será precisamente diferenciar mejor el origen de cada incidencia, en lugar de tratar todos los episodios de contaminación como si fueran iguales.
La lluvia también puede afectar a la calidad del agua
Aunque muchas veces se asocia automáticamente una prohibición de baño con un vertido directo, la situación puede ser más compleja.
Las lluvias intensas pueden arrastrar contaminación acumulada en calles y redes de drenaje, aumentar el caudal que llega a las infraestructuras de saneamiento y alterar temporalmente algunos parámetros microbiológicos en la costa.
De ahí que los controles posteriores a determinados fenómenos meteorológicos tengan especial importancia y que las administraciones quieran mejorar el intercambio de información entre quienes gestionan playas, saneamiento y salud pública.
La propia Junta plantea que el nuevo órgano sirva tanto para reaccionar ante las emergencias como para identificar problemas recurrentes y buscar soluciones estructurales. Europa Press
El gran reto sigue estando en el saneamiento
La vigilancia puede detectar antes una contaminación, pero evitar que el problema se produzca requiere también inversiones en infraestructuras.
La Junta tiene programadas 75 actuaciones de saneamiento y depuración en la provincia de Málaga. Según los datos comunicados al anunciar la nueva comisión, seis ya habían finalizado con una inversión conjunta de 29,6 millones de euros, otras once se encontraban en ejecución con 137 millones movilizados y seis proyectos adicionales estaban pendientes de licitación por otros 25,8 millones. Europa Press
El proyecto de mayor alcance es el futuro Saneamiento Integral de la Costa del Sol, cuyo anteproyecto se encuentra en redacción.
La actuación afectaría a Torremolinos, Benalmádena, Mijas, Fuengirola, Marbella, Ojén, Istán, Benahavís, Manilva y Casares y supondría una inversión estimada cercana a los 1.300 millones de euros.
Su ejecución y financiación todavía tendrán que concretarse entre la Administración General del Estado, la Junta de Andalucía y la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Occidental. Europa Press
Qué cambia para quienes van a la playa
Para residentes y visitantes, la creación de la comisión no significa que desaparezcan las banderas rojas o las prohibiciones de baño cuando exista un riesgo sanitario.
De hecho, cerrar temporalmente una playa seguirá siendo una medida necesaria cuando los análisis así lo aconsejen.
Lo que se pretende mejorar es todo lo que ocurre antes y después: detectar el problema, compartir los resultados, buscar su origen, decidir qué medidas tomar y repetir los análisis con suficiente rapidez para reabrir la zona cuando vuelva a ser segura.
La Junta publica además durante la temporada información actualizada sobre la calidad de las aguas de baño, con datos sobre los puntos de muestreo, parámetros microbiológicos y aptitud de cada zona. En 2026 esta información puede consultarse a través del sistema oficial de seguimiento de las playas andaluzas. Junta de Andalucía
Un asunto sanitario, ambiental y también turístico
Mantener una buena calidad del agua tiene una dimensión evidente de salud pública, pero en la Costa del Sol posee también una especial importancia económica.
Las playas continúan siendo uno de los principales recursos turísticos de Málaga, por lo que un cierre en plena temporada alta afecta tanto a los bañistas como a negocios, alojamientos y servicios situados alrededor del litoral.
La nueva comisión intenta combinar dos escalas de actuación: una respuesta más rápida ante problemas puntuales y una planificación a largo plazo para mejorar el saneamiento y reducir el riesgo de nuevos episodios.
Su eficacia dependerá ahora de cómo se traduzcan esas reuniones periódicas en protocolos comunes, intercambio efectivo de información e inversiones capaces de actuar sobre el origen de los problemas.
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