Los 103 municipios de Málaga deberán prepararse ante el riesgo sísmico: qué significa la nueva clasificación del BOE


La nueva Directriz Básica de Protección Civil sitúa a toda la provincia en áreas donde podrían alcanzarse intensidades sísmicas de grado VII o superior y eleva a 34 municipios, principalmente de la Axarquía y el entorno de Antequera, al nivel VIII o superior.

Los 103 municipios de Málaga deberán prepararse ante el riesgo sísmico: qué significa la nueva clasificación del BOE
16 Octubre 2026
Provincia de Málaga
Actualidad

Los 103 municipios de la provincia de Málaga aparecen en la nueva planificación estatal de Protección Civil frente al riesgo de terremotos. La Directriz Básica publicada en el Boletín Oficial del Estado incluye a toda la provincia dentro de las áreas donde los estudios de peligrosidad sísmica contemplan la posibilidad de alcanzar una intensidad igual o superior a VII.

Esto no significa que se haya detectado un terremoto próximo ni que exista una predicción de que vaya a producirse un gran seísmo en Málaga.

La clasificación responde a cálculos probabilísticos utilizados para organizar la prevención y preparar la respuesta de las administraciones ante un fenómeno que forma parte de la realidad geológica del sur de España.

La consecuencia práctica es importante: los municipios incluidos deberán contar con planificación local para responder ante una emergencia sísmica, integrada a su vez en los planes de Protección Civil de ámbito autonómico.

Todos los municipios de Málaga aparecen en el nuevo mapa

La Orden INT/1069/2026, publicada en el BOE el 10 de octubre de 2026, aprueba una nueva Directriz Básica de Planificación de Protección Civil ante el riesgo de terremotos.

Su anexo III incluye los municipios situados en zonas donde, de acuerdo con los estudios del Instituto Geográfico Nacional, pueden alcanzarse determinadas intensidades sísmicas.

En el caso de Málaga, aparecen los 103 municipios de la provincia en el grupo correspondiente a áreas donde son previsibles intensidades iguales o superiores a VII para un periodo de retorno de 475 años.

En la lista figuran desde Málaga capital hasta Marbella, Estepona, Torremolinos, Fuengirola, Mijas, Ronda, Antequera, Vélez-Málaga o Nerja, además de todos los municipios de menor tamaño.

¿Qué significa una intensidad VII?

Uno de los puntos importantes para entender esta información es distinguir entre magnitud e intensidad.

La magnitud mide la energía liberada por un terremoto y normalmente se expresa mediante una cifra única para cada seísmo.

La intensidad, en cambio, describe los efectos que produce el movimiento en una zona concreta: cómo lo perciben las personas, cómo reaccionan los objetos y qué consecuencias puede tener sobre los edificios.

Por este motivo, un mismo terremoto puede producir intensidades diferentes dependiendo de la distancia al epicentro, las características del terreno o las construcciones existentes.

La clasificación del BOE trabaja con esta segunda variable.

34 municipios se encuentran en el nivel VIII o superior

Dentro de la provincia hay además 34 municipios que aparecen en una categoría de peligrosidad superior.

El anexo III-B del BOE los incluye entre las zonas donde pueden producirse intensidades iguales o superiores a VIII dentro del escenario probabilístico utilizado.

Son los siguientes:

  • Alcaucín
  • Alfarnate
  • Alfarnatejo
  • Algarrobo
  • Almáchar
  • Antequera
  • Árchez
  • Archidona
  • Arenas
  • Benamargosa
  • Canillas de Aceituno
  • Canillas de Albaida
  • Casabermeja
  • Colmenar
  • Comares
  • Cómpeta
  • Cútar
  • El Borge
  • Frigiliana
  • Málaga
  • Nerja
  • Periana
  • Riogordo
  • Salares
  • Sayalonga
  • Sedella
  • Torrox
  • Vélez-Málaga
  • Villanueva de Algaidas
  • Villanueva de la Concepción
  • Villanueva de Tapia
  • Villanueva del Rosario
  • Villanueva del Trabuco
  • Viñuela

La concentración geográfica es evidente: buena parte de estos municipios se sitúa en la Axarquía y el entorno oriental y nororiental de la provincia.

Málaga capital también aparece en el grupo de mayor intensidad

Uno de los datos más relevantes es que Málaga capital figura también en el anexo correspondiente a intensidad VIII o superior.

Esto no supone que el Instituto Geográfico Nacional esté anunciando un terremoto de esas características.

Lo que indica es que, dentro de los modelos de peligrosidad utilizados para planificar la Protección Civil, ese nivel debe contemplarse como un escenario posible a largo plazo.

La inclusión obliga a prestar especial atención a cuestiones como infraestructuras críticas, comunicaciones, hospitales, evacuación y coordinación de emergencias.

¿Significa esto que habrá un gran terremoto en Málaga?

No.

La nueva clasificación no constituye una predicción de terremotos.

Actualmente no existe un método científico capaz de determinar con antelación la fecha, el lugar exacto y la magnitud de un terremoto.

La directriz trabaja con probabilidades estadísticas y escenarios de largo plazo.

El objetivo no es anticipar cuándo ocurrirá un seísmo concreto, sino calcular qué nivel de movimiento del terreno debería contemplarse para preparar adecuadamente las ciudades y los servicios de emergencia.

Qué significa el periodo de retorno de 475 años

El documento utiliza como referencia un periodo de retorno de 475 años, habitual en estudios de peligrosidad sísmica y normativa relacionada con la construcción.

Este concepto puede resultar confuso.

No significa que se produzca necesariamente un gran terremoto cada 475 años.

Es una herramienta estadística utilizada para expresar la probabilidad de que un determinado nivel de movimiento del terreno sea superado durante un periodo concreto.

Por tanto, no debe interpretarse como una cuenta atrás ni como un calendario de futuros terremotos.

¿Por qué Málaga tiene actividad sísmica?

La explicación está principalmente en la situación geológica del sur de la Península Ibérica.

Málaga se encuentra en una región influida por la convergencia entre las placas euroasiática y africana.

Esta interacción genera diferentes sistemas de fallas y explica buena parte de la actividad sísmica que se registra en Andalucía oriental y el mar de Alborán.

La proximidad con Granada, una de las zonas con mayor actividad sísmica de España, y la existencia de estructuras geológicas activas en el entorno ayudan a entender por qué Málaga aparece destacada en los mapas nacionales de peligrosidad.

Peligrosidad sísmica no significa riesgo sísmico

Otra distinción fundamental es la que existe entre peligrosidad y riesgo.

La peligrosidad sísmica estudia la probabilidad de que un determinado movimiento del terreno pueda producirse en una zona.

El riesgo incorpora además otros factores.

Por ejemplo:

  • cuántas personas viven en el área;
  • qué tipo de edificios existen;
  • la antigüedad y resistencia de las construcciones;
  • la existencia de hospitales y otras infraestructuras esenciales;
  • la densidad urbana;
  • la capacidad de respuesta de los servicios de emergencia.

Dos municipios con una peligrosidad parecida pueden tener riesgos muy diferentes dependiendo de estas circunstancias.

Todos los municipios deberán incorporarse a la planificación local

La nueva directriz tiene consecuencias directas para los ayuntamientos.

El documento establece que los planes autonómicos deberán definir las directrices para elaborar planes de actuación de ámbito local en aquellos municipios en los que puedan esperarse intensidades de VII o superiores.

Además, la propia norma señala que la planificación local deberá comprender, en todo caso, los municipios incluidos en su anexo III.

Como los 103 municipios de Málaga aparecen en ese listado, toda la provincia queda dentro de este marco de planificación.

Qué deberán incluir los planes municipales

Los documentos locales tendrán que ir mucho más allá de indicar simplemente que existe riesgo de terremotos.

Entre los elementos que deberá contemplar la planificación figuran el análisis de riesgos y la zonificación del territorio.

También deberán prestar atención a:

  • sistemas de información a la población;
  • mecanismos de alerta;
  • medidas de autoprotección;
  • evacuaciones por zonas geográficas;
  • cartografía oficial;
  • coordinación de los servicios de emergencia;
  • atención inmediata a las personas afectadas;
  • identificación de recursos y medios disponibles.

El objetivo es que cada municipio sepa de antemano cómo organizar la respuesta si se produce un terremoto con consecuencias importantes.

Planes simplificados para municipios pequeños

Málaga cuenta con numerosos pueblos con poblaciones reducidas.

La nueva directriz tiene en cuenta esta realidad y establece que, en municipios de menos de 5.000 habitantes, los planes autonómicos podrán permitir documentos simplificados.

Estos se desarrollarían siguiendo modelos aprobados por el Consejo Nacional de Protección Civil.

Las diputaciones provinciales también podrán prestar asistencia técnica para elaborar análisis de riesgos, cartografía y sistemas de respuesta compartidos.

Hospitales e infraestructuras críticas, entre las prioridades

Una emergencia sísmica no afecta únicamente a viviendas.

La planificación presta especial atención a aquellas infraestructuras cuyo funcionamiento resulta esencial después de una catástrofe.

Entre ellas se encuentran hospitales, parques de bomberos, sistemas de comunicaciones, transportes y otros edificios estratégicos.

También se incorpora la necesidad de considerar colectivos especialmente vulnerables y garantizar que los planes de emergencia tengan en cuenta su situación.

Animales, medio ambiente y patrimonio entran en la nueva planificación

La actualización de la directriz introduce además una visión más amplia de las consecuencias de un terremoto.

Los planes tendrán que considerar no únicamente los daños sobre la población y los edificios.

También deben contemplar posibles efectos sobre animales, medio ambiente y patrimonio histórico, artístico y cultural.

Esto tiene especial importancia en una provincia como Málaga, que reúne numerosos centros históricos, monumentos, yacimientos arqueológicos y bienes culturales.

Una norma que sustituye a la planificación de 1995

La actualización era necesaria porque la anterior Directriz Básica de Planificación de Protección Civil ante el riesgo sísmico procedía de 1995.

En las últimas tres décadas han mejorado considerablemente los conocimientos científicos, los sistemas de información geográfica y las herramientas disponibles para modelizar la peligrosidad y el riesgo.

La nueva normativa busca adaptar la planificación de emergencias a este contexto y establecer unos criterios comunes para administraciones estatales, autonómicas y locales.

Málaga tiene antecedentes históricos de terremotos

La relación de Málaga con los terremotos no es únicamente teórica.

Uno de los grandes episodios históricos tuvo lugar en 1680, cuando un fuerte terremoto afectó a la ciudad y a numerosos municipios de la provincia.

El nuevo documento estatal menciona este episodio junto con otros grandes terremotos históricos españoles que ayudaron a aumentar la conciencia sobre el riesgo sísmico.

También aparecen fenómenos como los terremotos de Granada, Almería, Torrevieja, Arenas del Rey o Lorca.

El terremoto de Andalucía de 1884 también afectó a Málaga

Otro episodio especialmente significativo fue el terremoto de Arenas del Rey de 1884, conocido también como el terremoto de Andalucía.

Su impacto fue particularmente grave en Granada, aunque también produjo importantes efectos en zonas de Málaga.

La Serranía y la Axarquía han registrado además numerosos movimientos de menor intensidad a lo largo de la historia.

La mayoría no provoca daños importantes, pero forman parte de la actividad normal de una región geológicamente activa.

Qué puede hacer la población ante un terremoto

La nueva directriz concede especial importancia a la autoprotección.

Conocer unas normas básicas puede reducir riesgos durante un terremoto.

Si el movimiento comienza mientras se está dentro de un edificio, la recomendación general es alejarse de ventanas y objetos que puedan caer, protegerse y evitar utilizar ascensores.

Salir corriendo durante los segundos de mayor movimiento puede resultar peligroso.

Una vez que termine el temblor, deben seguirse las indicaciones de los servicios de emergencia y comprobar posibles daños antes de regresar a edificios afectados.

Prepararse no significa alarmarse

La inclusión de toda Málaga en el nuevo mapa de planificación puede llamar la atención, pero su finalidad es fundamentalmente preventiva.

No existe ningún aviso de un terremoto inminente.

Lo que cambia es la forma en que las administraciones deben prepararse frente a un riesgo natural conocido.

La provincia se encuentra en una región sísmicamente activa y la nueva normativa pretende que esa realidad se traduzca en mejores protocolos, mayor coordinación y más información para la ciudadanía.

La diferencia es importante: no se trata de predecir el próximo terremoto, sino de estar mejor preparados si algún día ocurre.

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