Málaga registra su verano más cálido desde 1961 con máximas de 44,6 grados y noches tórridas
La temperatura media entre junio y agosto alcanzó los 26,5 grados en la provincia, mientras Coín llegó a 44,6 ºC y Torremolinos registró una mínima de 29,4 ºC durante una de las noches más calurosas de la temporada.
El verano de 2026 ya forma parte de la historia climática de Málaga. Los meses de junio, julio y agosto dejaron en la provincia una temperatura media de 26,5 grados, convirtiendo la temporada estival en la más cálida registrada desde 1961.
La cifra se sitúa 2,1 grados por encima del valor medio de referencia y refleja un verano caracterizado no solo por episodios puntuales de calor extremo, sino por la persistencia de temperaturas elevadas durante buena parte de la estación.
Ese es precisamente uno de los elementos más relevantes del balance: el récord no se explica únicamente por haber alcanzado los 44 grados en determinados momentos, sino por el mantenimiento de valores muy altos durante semanas.
El problema no fueron solo los picos de calor
Cuando se habla de un verano excepcionalmente cálido, las temperaturas máximas suelen concentrar toda la atención.
Sin embargo, desde el punto de vista climatológico resulta especialmente importante observar la temperatura media de toda la estación.
En Málaga, los 26,5 grados registrados entre junio y agosto muestran que el calor fue mucho más que una sucesión de jornadas extremas.
Días muy cálidos, noches con temperaturas elevadas y periodos prolongados sin apenas alivio contribuyeron conjuntamente al resultado final.
Más de dos grados por encima de lo habitual
La anomalía térmica del verano malagueño alcanzó aproximadamente +2,1 ºC respecto a los valores normales del periodo de referencia.
Una diferencia de dos grados en la media de tres meses completos es climatológicamente muy significativa.
No equivale simplemente a que algunos días fueran dos grados más cálidos.
Para elevar de esa forma la media estacional es necesario que las temperaturas se mantengan por encima de lo habitual durante una parte considerable del verano.
Tres de los últimos cuatro veranos superan el umbral de dos grados
Los últimos años muestran además una concentración de veranos excepcionalmente cálidos.
Según los datos aportados por AEMET, únicamente otras temporadas recientes habían superado en Málaga una anomalía de más de dos grados.
Ocurrió en 2023 y 2025.
Con 2026, ya serían tres de los últimos cuatro veranos por encima de ese umbral.
La sucesión resulta especialmente relevante a la hora de analizar la evolución reciente de las temperaturas estivales en la provincia.
2026 también fue récord en el conjunto de España
El comportamiento de Málaga se enmarca dentro de un verano extraordinariamente cálido en todo el país.
AEMET ha confirmado que el verano de 2026 fue el más cálido registrado en la España peninsular desde que comenzó la serie oficial en 1961.
La temperatura media peninsular alcanzó los 24,5 ºC, una anomalía de +2,4 ºC respecto al promedio 1991-2020.
El verano superó además en tres décimas al de 2025, que hasta entonces ocupaba el primer puesto.
AEMET ha señalado incluso que, utilizando reconstrucciones climáticas anteriores a la serie oficial, 2026 podría haber sido el verano más cálido en España desde al menos 1869.
Julio tuvo un papel decisivo
Uno de los meses que más contribuyó al récord fue julio.
A escala peninsular, julio de 2026 alcanzó una temperatura media de 25,7 grados, 2,6 grados por encima de lo normal.
Fue, junto con julio de 2022, el julio más cálido de toda la serie histórica de AEMET.
No solo eso: ambos figuran entre los meses más cálidos registrados en España independientemente de la época del año.
En Málaga, julio dejó también varios de los episodios más extremos de la temporada.
Coín alcanzó los 44,6 grados
El Valle del Guadalhorce volvió a situarse entre las zonas donde el calor alcanzó valores más elevados.
La temperatura máxima del verano en la provincia se registró en Coín el 23 de julio, cuando el termómetro llegó a 44,6 grados.
El municipio ya había registrado 44,5 grados el 16 de julio.
La repetición de temperaturas superiores a 44 grados convirtió a Coín en uno de los principales focos del calor extremo durante el verano malagueño.
Por qué Coín alcanza temperaturas tan elevadas
La ubicación de Coín ayuda a explicar parte de estos valores.
El municipio se encuentra en el Valle del Guadalhorce, una zona del interior relativamente próxima a la costa pero con características térmicas muy diferentes.
Cuando se producen determinadas situaciones de viento de poniente y aparece el terral, el aire puede descender hacia la costa, calentarse y perder humedad.
Localidades como Coín, Álora, Cártama y otras zonas del Guadalhorce pueden entonces registrar máximas extremadamente elevadas.
El terral vuelve a marcar el verano malagueño
El terral es uno de los fenómenos meteorológicos más característicos de Málaga.
Se trata de un viento cálido y seco que puede disparar las temperaturas en pocas horas.
Su efecto no es uniforme en toda la provincia.
Mientras algunos municipios interiores y Málaga capital pueden superar ampliamente los 35 o incluso los 40 grados, otros puntos del litoral pueden mantenerse varios grados por debajo dependiendo de la dirección del viento.
Esta variabilidad explica algunos de los grandes contrastes térmicos que se producen durante el verano malagueño.
Málaga Aeropuerto llegó a 41,7 grados
La estación de Málaga Aeropuerto, una de las grandes referencias climatológicas de la capital, registró su máxima del verano el 24 de julio.
Ese día alcanzó los 41,7 grados.
Los datos disponibles para la estación confirman también el carácter extremadamente cálido de julio y agosto.
En julio, la temperatura media mensual en el aeropuerto se situó alrededor de 28,4 ºC, mientras que agosto registró aproximadamente 28,3 ºC.
El calor no desapareció al ponerse el sol
Uno de los rasgos más duros del verano de 2026 fueron las temperaturas nocturnas.
La provincia acumuló numerosas jornadas en las que las mínimas permanecieron por encima de los 25 grados.
Estas situaciones se conocen habitualmente como noches tórridas.
El problema es importante porque el cuerpo pierde parte de su capacidad para recuperarse del calor acumulado durante el día cuando las temperaturas nocturnas permanecen muy elevadas.
Torremolinos no bajó de 29,4 grados
La mínima más alta recogida durante el verano se produjo en Torremolinos durante la madrugada del 3 de agosto, con 29,4 grados.
Esto significa que, incluso en el momento más fresco de la noche, el termómetro permaneció muy cerca de los 30 grados.
Dormir en estas condiciones puede resultar especialmente complicado en viviendas sin aire acondicionado o con escasa ventilación.
El aeropuerto registró una mínima de 28,5 grados
Solo un día después, el 4 de agosto, la estación de Málaga Aeropuerto registró una mínima de 28,5 grados.
Coín también había alcanzado ese mismo valor durante la noche del 24 de julio.
Estos registros muestran que los episodios de calor extremo afectaron tanto a las máximas diurnas como al periodo nocturno.
Los días más duros del verano
Los datos sitúan cuatro jornadas especialmente destacadas:
23 y 24 de julio y 3 y 4 de agosto.
Durante estos días coincidieron máximas muy elevadas y noches excepcionalmente cálidas.
Esta combinación resulta especialmente exigente porque limita las horas de recuperación térmica entre un día y el siguiente.
Qué es exactamente una noche tórrida
Las clasificaciones utilizadas para describir el calor nocturno permiten entender mejor la intensidad de estos episodios.
Habitualmente se considera noche tropical aquella en la que la temperatura mínima no baja de 20 grados.
Cuando el termómetro permanece por encima de los 25 grados durante toda la noche se habla de noche tórrida en muchas referencias meteorológicas.
En Málaga, este tipo de noches se ha vuelto cada vez más relevante durante los últimos veranos.
La costa puede sufrir más por las noches
Aunque las zonas del interior suelen alcanzar máximas más altas durante el día, la costa presenta otro problema.
La influencia marítima puede moderar las máximas, pero también dificulta que la temperatura descienda rápidamente durante la noche.
La humedad relativa puede además aumentar la sensación de bochorno.
Por eso municipios como Málaga capital, Torremolinos, Benalmádena o Fuengirola pueden experimentar noches especialmente incómodas incluso cuando no han registrado las máximas más elevadas durante el día.
Un Mediterráneo cálido influye en las noches
La temperatura del mar desempeña también un papel importante.
Cuando el Mediterráneo permanece muy cálido durante el verano, pierde capacidad para refrescar el litoral durante la noche.
El agua libera lentamente el calor acumulado durante el día, contribuyendo a mantener temperaturas nocturnas elevadas.
Aunque cada episodio depende de muchos factores atmosféricos, el calentamiento del mar puede favorecer noches más cálidas en las zonas costeras.
Dormir por encima de los 25 grados
Las noches cálidas tienen consecuencias diferentes a las máximas diurnas.
Durante el sueño, el organismo necesita reducir ligeramente su temperatura corporal.
Cuando el ambiente permanece demasiado caliente, ese proceso se vuelve más difícil.
El descanso puede fragmentarse y aumentar la sensación de cansancio durante el día siguiente.
Los grupos más vulnerables, como personas mayores, niños pequeños y pacientes con determinadas enfermedades, pueden verse especialmente afectados.
El calor persistente importa más que un récord aislado
Un día a 44 grados es llamativo, pero desde el punto de vista climático la duración del calor tiene una importancia fundamental.
Si una máxima extrema va seguida de varias jornadas suaves, sus efectos pueden ser limitados.
Cuando las temperaturas elevadas persisten durante semanas y las noches tampoco refrescan, el impacto acumulado aumenta.
Eso es precisamente lo que convierte al verano de 2026 en especialmente significativo.
AEMET registró 61 días bajo ola de calor en España
El contexto nacional también muestra hasta qué punto el calor fue persistente.
AEMET contabilizó 61 días bajo condiciones de ola de calor en España durante 2026, más que en cualquier otro año de la serie.
Las jornadas se repartieron entre cuatro olas de calor en la Península y Baleares.
Hasta entonces, el récord correspondía a 2022, con 41 días.
La diferencia ofrece una idea de la duración excepcional de los episodios cálidos durante 2026.
El verano climatológico son junio, julio y agosto
Cuando AEMET habla de verano en sus balances climatológicos utiliza los meses completos de junio, julio y agosto.
Esto se conoce como verano meteorológico o climatológico.
No coincide exactamente con el verano astronómico, que comienza alrededor del 21 de junio y termina en septiembre.
Utilizar meses completos facilita comparar los datos entre diferentes años.
Septiembre prolongó la sensación de verano
Aunque el verano climatológico terminó el 31 de agosto, el calor no desapareció.
AEMET confirmó que septiembre de 2026 fue el más cálido de la serie histórica en España.
La temperatura media peninsular alcanzó los 22,5 ºC, 3,4 grados por encima del promedio del periodo 1991-2020.
Esto ayudó a prolongar durante varias semanas la sensación de verano incluso después de comenzar oficialmente el otoño meteorológico.
Un otoño que también comenzó cálido
Málaga ha experimentado esta transición de manera especialmente clara.
Las lluvias han regresado durante octubre, pero han convivido con jornadas de temperaturas relativamente elevadas.
La sensación de que el verano se prolonga cada vez más no depende únicamente de las máximas.
También está relacionada con la frecuencia de noches cálidas y con la aparición de temperaturas propias del verano fuera de los meses tradicionalmente más calurosos.
El récord de Málaga no depende de un único municipio
Aunque Coín protagonizó las temperaturas máximas más altas, el récord estacional afecta al conjunto de la provincia.
La media de 26,5 grados integra datos distribuidos por diferentes áreas.
Costa, interior y zonas de montaña tienen comportamientos muy distintos.
Por eso, una media provincial tan elevada indica que el calor fue generalizado y no únicamente un fenómeno localizado en el Guadalhorce.
El interior y la costa viven el calor de manera diferente
En el interior, el principal riesgo suelen ser las máximas extremas.
En el litoral, en cambio, las temperaturas nocturnas y la humedad pueden tener un peso mayor.
Un municipio interior puede alcanzar 43 grados durante unas horas y refrescar después de la puesta de sol.
En una localidad costera, la máxima puede quedarse varios grados por debajo, pero una mínima cercana a 29 grados puede mantener la sensación de calor durante prácticamente las 24 horas.
Una tendencia concentrada en los últimos años
Uno de los elementos que más llama la atención es la proximidad temporal de los récords.
A escala española, los diez veranos más cálidos de la serie oficial han ocurrido en el siglo XXI, según AEMET.
En Málaga, 2023, 2025 y 2026 figuran ya entre los veranos con mayores anomalías térmicas.
Esta concentración permite diferenciar una tendencia de un episodio excepcional aislado.
Del récord diario al cambio de la media
Los récords diarios suelen generar titulares porque son fáciles de visualizar.
44,6 grados en Coín es una cifra extraordinaria.
Pero la temperatura media de 26,5 grados durante tres meses completos cuenta una historia más amplia.
Significa que el calor estuvo presente no durante horas, sino de manera persistente durante prácticamente toda la estación.
Un verano que deja varias cifras históricas
El balance del verano malagueño de 2026 puede resumirse en varios datos:
- 26,5 ºC de temperatura media entre junio y agosto.
- +2,1 ºC respecto al promedio de referencia.
- 44,6 ºC de máxima en Coín el 23 de julio.
- 41,7 ºC en Málaga Aeropuerto el 24 de julio.
- 29,4 ºC de mínima en Torremolinos el 3 de agosto.
- 28,5 ºC de mínima en Málaga Aeropuerto el 4 de agosto.
- Tres de los últimos cuatro veranos con anomalías superiores a dos grados.
Las cifras reflejan un verano caracterizado tanto por los extremos como por la persistencia del calor.
Málaga cierra un verano que entra en los registros históricos
El verano de 2026 deja así una nueva referencia climática para Málaga.
Coín puso la máxima con sus 44,6 grados.
Torremolinos destacó por una noche en la que el termómetro apenas descendió hasta 29,4.
Y el aeropuerto de Málaga superó los 41 grados durante el día y los 28 durante algunas noches.
Sin embargo, por encima de todos estos registros individuales aparece un dato más significativo: 26,5 grados de temperatura media durante todo el verano.
Es esa persistencia, y no únicamente los episodios extremos, la que convierte a 2026 en el verano más cálido registrado en Málaga desde el comienzo de la serie en 1961.
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