El teatro romano de Singilia Barba reaparece en Antequera tras décadas sin excavaciones


Una nueva campaña arqueológica en la antigua ciudad romana situada a las afueras de Antequera ha vuelto a sacar a la luz parte del graderío del teatro. El edificio tendría unos 52 metros de diámetro y capacidad para alrededor de 2.000 espectadores.

30 Septiembre 2026
Antequera
Museos

Bajo los terrenos de Singilia Barba todavía permanece enterrada una parte importante de una de las ciudades romanas más relevantes del entorno de Antequera. Una nueva campaña arqueológica ha vuelto a intervenir en su teatro después de décadas sin excavaciones sistemáticas y los primeros resultados están permitiendo conocer mejor la verdadera dimensión del edificio.

Los trabajos han documentado nuevas estructuras de la construcción y grandes elementos arquitectónicos conservados después del colapso del teatro.

La Universidad Complutense de Madrid (UCM), que lidera el proyecto de investigación, señala que los investigadores han encontrado un importante nivel de derrumbe en el que numerosos elementos constructivos permanecen prácticamente en la posición en la que quedaron cuando el edificio se vino abajo.

El teatro tendría aproximadamente 52 metros de diámetro y una capacidad estimada de alrededor de 2.000 espectadores, unas dimensiones que ayudan a entender la importancia que alcanzó Singilia Barba durante el periodo romano.

Un teatro de 52 metros para unos 2.000 espectadores

El edificio formaba parte del conjunto monumental de Singilia Barba.

Según la documentación del proyecto de investigación de la UCM, el teatro alcanzaba aproximadamente 52 metros de diámetro y podía albergar alrededor de 2.000 personas.

Su escala no es un dato menor.

Los teatros romanos no eran únicamente espacios destinados a representaciones. Formaban parte de la arquitectura pública de las ciudades y contribuían a proyectar su importancia política, económica y social.

En el caso de Singilia Barba, el teatro se sumaba a otros grandes edificios conocidos en el yacimiento, como el foro y el circo, configurando un núcleo urbano con un notable grado de monumentalización.

Vuelven las excavaciones después de más de tres décadas

Las últimas campañas arqueológicas sistemáticas de gran alcance en Singilia Barba se remontan a finales de los años ochenta y comienzos de los noventa.

La Universidad Complutense recuerda que las primeras excavaciones modernas comenzaron en 1985, dirigidas por la Universidad de Málaga, y continuaron hasta 1991.

Aquellos trabajos permitieron estudiar el foro y parte del teatro, además de documentar templos, una basílica, zonas pavimentadas y sectores de las gradas superiores.

Tras esas campañas, el yacimiento dejó de contar con un programa continuado de excavaciones.

Sí se realizaron posteriormente actuaciones puntuales, intervenciones de urgencia y trabajos relacionados con necrópolis, villas, topografía o epigrafía, pero no una investigación integral comparable a la que ahora vuelve a desarrollarse.

¿Qué se ha encontrado ahora?

La nueva intervención se está centrando nuevamente en el teatro.

Los investigadores Luis Romero Novella y Sergio España-Chamorro han explicado que los trabajos están sacando a la luz nuevas estructuras y un importante nivel de derrumbe arquitectónico.

La conservación de esos elementos resulta especialmente interesante porque permite estudiar no solo cómo era el edificio mientras estuvo en uso, sino también cómo terminó colapsando y qué partes permanecieron protegidas bajo tierra.

Las excavaciones realizadas en los años ochenta ya habían permitido conocer parte de la cavea, el graderío destinado a los espectadores.

Sin embargo, buena parte de las zonas inferiores continúa enterrada y presenta, según el proyecto, un estado de conservación especialmente prometedor.

Esto significa que el teatro todavía tiene capacidad para aportar información nueva sobre su arquitectura y sobre la evolución urbana de Singilia Barba.

Grandes sillares conservados bajo tierra

Uno de los elementos más llamativos de las nuevas excavaciones es precisamente la presencia de grandes piezas arquitectónicas conservadas dentro del nivel de derrumbe.

Este tipo de hallazgos permite reconstruir con mayor precisión la disposición original de los edificios.

Cuando una construcción antigua fue desmontada durante siglos para reutilizar sus piedras en otras obras, buena parte de la información arquitectónica desaparece.

En cambio, cuando los elementos quedan enterrados después de un derrumbe y permanecen relativamente próximos a su posición original, los arqueólogos pueden analizar mejor cómo estaba construido el inmueble.

La UCM considera que el teatro de Singilia Barba es uno de los conjuntos teatrales con mayor potencial de estudio de la antigua Bética romana.

Singilia Barba, una ciudad romana junto a Antequera

El yacimiento se encuentra en el actual Cortijo del Castillón, aproximadamente siete kilómetros al noroeste de Antequera y a unos dos kilómetros del río Guadalhorce.

La ubicación no era casual.

Singilia Barba se encontraba en un punto estratégico de las comunicaciones antiguas y aparece mencionada en fuentes clásicas como las de Plinio el Viejo y Ptolomeo.

El asentamiento tenía un origen anterior a la presencia romana y está documentado al menos desde el siglo III antes de Cristo.

Con el tiempo quedó plenamente integrado en Roma y durante el periodo flavio alcanzó la condición de municipium, bajo el nombre de Municipium Flavium Liberum Singiliensis.

Foro, teatro, circo y más de 70 inscripciones

El tamaño del teatro encaja con el resto de elementos conocidos de la ciudad.

Singilia Barba disponía de foro, teatro, circo, espacios domésticos y áreas funerarias, además de una producción cerámica relevante.

Uno de los elementos que más información proporciona sobre sus habitantes es su patrimonio epigráfico.

El proyecto de investigación contabiliza más de 70 inscripciones, fundamentales para reconstruir aspectos de la organización política, religiosa y social de la ciudad romana.

Las excavaciones antiguas también identificaron en el foro dos grandes templos, otros espacios religiosos, una plaza pavimentada con grandes losas y la basílica destinada a funciones judiciales y públicas.

Todo ello muestra que Singilia Barba fue mucho más que un pequeño asentamiento rural.

Nuevas tecnologías para descubrir lo que sigue enterrado

La nueva etapa de investigación no depende únicamente de la excavación tradicional.

El proyecto “Redescubriendo Singilia Barba: entre la geoarqueología y la caracterización de la cultura material” utiliza también técnicas como georradar, magnetometría, topografía avanzada y fotogrametría.

Estas herramientas permiten estudiar estructuras enterradas sin necesidad de excavar completamente el terreno.

Uno de los objetivos es reconstruir con mayor precisión el urbanismo de la ciudad y conocer la relación entre los restos que actualmente son visibles y aquellos que todavía permanecen ocultos.

El proyecto contempla precisamente prospecciones geofísicas en zonas como el teatro, el foro y el circo.

Quién está detrás de las excavaciones

La investigación está dirigida desde la Universidad Complutense de Madrid.

El investigador principal es Luis Romero Novella, especialista en foros romanos y programas decorativos.

También participa en la codirección Sergio España-Chamorro, investigador de la UCM especializado en paisaje romano de la Bética y epigrafía latina.

A ellos se suma Manuel Romero Pérez, arqueólogo municipal de Antequera y conocedor del yacimiento desde las intervenciones realizadas décadas atrás.

El proyecto cuenta además con investigadores y especialistas de varias universidades e instituciones.

Un proyecto financiado hasta finales de 2026

La investigación forma parte de un convenio entre la Comunidad de Madrid y la Universidad Complutense de Madrid, dentro de una convocatoria de apoyo a proyectos liderados por doctores emergentes.

El proyecto se desarrolla entre el 1 de enero de 2025 y el 31 de diciembre de 2026 y cuenta con una financiación total de 42.494,63 euros.

Además del trabajo arqueológico, el programa contempla la revisión de materiales conservados en el Museo de la Ciudad de Antequera y en el Museo de Málaga.

También se prevén iniciativas de divulgación, visitas guiadas, talleres y la creación de un Museo Virtual de Singilia Barba con modelos tridimensionales.

El yacimiento también avanza hacia su puesta en valor

La investigación científica coincide con otras actuaciones destinadas a mejorar la conservación de Singilia Barba.

El Ayuntamiento de Antequera informó el 31 de agosto de 2026 de una inversión de más de 380.000 euros destinada a proteger y acondicionar el yacimiento.

El proyecto incluye trabajos de limpieza y consolidación de estructuras, nuevos cerramientos de protección, mejora de accesos e itinerarios para visitantes y elementos de señalización y divulgación.

Singilia Barba está declarada Bien de Interés Cultural con la categoría de Zona Arqueológica desde 1996. La declaración oficial ya reconocía entonces la existencia del teatro, el foro, espacios productivos, viviendas y necrópolis dentro del antiguo asentamiento.

Un teatro del que todavía queda mucho por descubrir

Las nuevas excavaciones no cierran la investigación sobre el teatro romano de Antequera. Más bien hacen lo contrario.

Buena parte de la estructura continúa enterrada y será necesario avanzar en próximas campañas para reconstruir con precisión su cronología, sus diferentes fases arquitectónicas y la configuración completa del graderío.

Lo que ya se conoce permite, sin embargo, hacerse una idea de su escala: 52 metros de diámetro, espacio para alrededor de 2.000 espectadores y grandes estructuras conservadas todavía bajo tierra.

Después de décadas sin un programa continuado de excavaciones, Singilia Barba vuelve así a ofrecer información sobre una parte de la historia romana de Antequera que todavía permanece, literalmente, bajo sus campos.

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