El mejor espeto de Málaga en 2026 está en Torremolinos: este es el chiringuito ganador
11 Agosto 2026
Málaga
Gastronomía
Hay pocas imágenes tan asociadas al verano malagueño como una barca llena de brasas, varias cañas inclinadas hacia el fuego y unas sardinas cocinándose frente al Mediterráneo. Y este verano esa tradición tiene un nuevo nombre propio: Sergio Cerdán Cervantes, conocido como ‘Lili’, se ha proclamado mejor espetero de la Costa del Sol en 2026.
El profesional de La Tómbola, en Torremolinos, se ha impuesto en la duodécima edición del Concurso de Espetos Costa del Sol, celebrada el pasado 1 de agosto en Torremolinos. El certamen reúne a profesionales de municipios del litoral malagueño para poner a prueba una técnica aparentemente sencilla, pero en la que la experiencia frente a las brasas marca la diferencia.
El segundo puesto fue para Miguel Ángel de los Ríos, de Marina Playa, en Torre de Benagalbón, Rincón de la Victoria, mientras que Miguel León Navarrete, de La Mar Bonita, en Torremolinos, consiguió la tercera posición.
El resultado convierte a estos tres establecimientos en paradas especialmente interesantes para quienes buscan dónde comer buenos espetos en Málaga y la Costa del Sol este verano.
La Tómbola tiene al mejor espetero de la Costa del Sol de 2026
El gran protagonista de esta edición ha sido Sergio Cerdán Cervantes, ‘Lili’, representante de La Tómbola.
Su victoria coloca al establecimiento de Torremolinos en el centro del mapa gastronómico malagueño y reconoce un oficio en el que no basta con colocar unas sardinas junto al fuego.
La organización establece unas reglas comunes para garantizar que los participantes compitan en condiciones similares. Cada profesional debe preparar tres espetos, con entre siete y ocho sardinas en cada uno, y presentar uno ante el jurado. Además, tiene que cocinar otra pieza de pescado de su elección. Las sardinas, la sal, el limón y el carbón son proporcionados por la propia organización.
Las tradicionales cañas de cañaveral siguen siendo además las protagonistas para espetar las sardinas, manteniendo una de las características esenciales de esta técnica malagueña.
El triunfo de Cerdán está acompañado de un premio de 1.000 euros y un trofeo, además del reconocimiento de convertirse en el ganador de uno de los principales concursos dedicados al espeto en la Costa del Sol.
¿Qué tiene que tener un buen espeto para ganar?
Aunque para quien está sentado frente al mar el resultado puede parecer simplemente cuestión de sabor, el jurado analiza muchos más detalles.
Entre los aspectos que se valoran están el tiempo empleado, la cocción de las sardinas, el sabor, la textura y la presentación. Uno de los factores esenciales es conseguir que las sardinas estén cocinadas de manera homogénea, desde la cabeza hasta la cola, además de acertar con el punto de sal.
El fuego también obliga al espetero a trabajar prácticamente por intuición: controlar la distancia respecto a las brasas, calcular cómo afecta el viento, colocar correctamente la caña y saber cuándo girarla forman parte de un oficio aprendido a través de la experiencia.
Ese equilibrio es precisamente el que ha llevado a Sergio Cerdán y La Tómbola al primer puesto en 2026.
Marina Playa consigue el segundo mejor puesto
El podio viaja también hasta la costa oriental de Málaga.
Miguel Ángel de los Ríos, de Marina Playa, consiguió el segundo puesto del concurso. El chiringuito está ubicado en Torre de Benagalbón, en Rincón de la Victoria, una zona en la que la cultura de los espetos continúa formando parte inseparable de los días de playa.
El establecimiento basa buena parte de su propuesta en los productos del Mediterráneo y en la cocina tradicional malagueña, con pescados, mariscos y frituras entre sus especialidades.
Para De los Ríos, además, el Concurso de Espetos no es territorio desconocido. Marina Playa ya había conseguido posiciones destacadas en ediciones anteriores, lo que refuerza su presencia entre los establecimientos de referencia de esta especialidad en la provincia.
El segundo clasificado recibe 500 euros y un trofeo, según las bases del certamen.
La Mar Bonita completa el podio en Torremolinos
El tercer puesto vuelve a Torremolinos de la mano de Miguel León Navarrete, de La Mar Bonita.
Su presencia entre los tres mejores tampoco es nueva. León ya había conseguido reconocimientos en anteriores ediciones y en 2024 terminó en segunda posición, demostrando una notable regularidad dentro de una competición donde cada detalle cuenta.
La Mar Bonita se suma así a La Tómbola para dejar dos de los tres puestos del podio de 2026 en Torremolinos, uno de los municipios donde la cultura del espeto mantiene una relación especialmente estrecha con sus playas y sus chiringuitos.
El tercer premio del concurso está dotado con 300 euros y un trofeo.
El arte de espetar nació en Málaga en el siglo XIX
Más allá de determinar quién lo hace mejor cada verano, el concurso busca mantener viva una de las tradiciones culinarias más reconocibles de la provincia.
La historia moderna del espeto se remonta al siglo XIX. La propia organización del concurso sitúa uno de sus momentos fundamentales en 1883, cuando Miguel Martínez Soler, ‘Migué el de las sardinas’, abrió La Gran Parada y comenzó a cocinar las sardinas ensartadas en cañas junto al fuego.
La historia dejó incluso una de las anécdotas gastronómicas más conocidas de Málaga. En 1885, durante una visita de Alfonso XII, el rey habría intentado utilizar cubiertos para comer las sardinas hasta que el propio Miguel Martínez le explicó que aquel plato se comía con las manos. La organización del certamen considera a Martínez Soler uno de los grandes precursores del oficio de espetero.
Más de un siglo después, la combinación apenas ha cambiado: sardinas, caña, sal y fuego.
Los tres mejores espeteros de Málaga y la Costa del Sol en 2026
🥇 1º Sergio Cerdán Cervantes ‘Lili’ – La Tómbola, Torremolinos – 1.000 € + trofeo.
🥈 2º Miguel Ángel de los Ríos – Marina Playa, Torre de Benagalbón (Rincón de la Victoria) – 500 € + trofeo.
🥉 3º Miguel León Navarrete – La Mar Bonita, Torremolinos – 300 € + trofeo.
El resultado vuelve a demostrar el peso que los chiringuitos tienen dentro de la identidad gastronómica de la Costa del Sol. Pero también recuerda que detrás de uno de los platos aparentemente más sencillos de Málaga existe una técnica que requiere años de práctica para controlar las brasas, la posición de la caña y el momento exacto en el que una sardina está lista.
Este verano, quienes quieran probar el espeto elaborado por el profesional que se ha llevado el máximo reconocimiento ya tienen un destino que apuntar: La Tómbola, en Torremolinos.
Las bases, premios y toda la información sobre la duodécima edición pueden consultarse en la web oficial del Concurso de Espetos Costa del Sol.